La semana parte con una buena noticia. La inflación de marzo alcanzó solo un 0,4%, con lo que en doce meses se reduce a 3,7%, lo que está dentro del rango de tolerancia del Banco Central. La cifra está por debajo de lo esperado por el mercado, que apostaba de 0,5% a 0,8%, y permite que el costo de la vida de los chilenos se mantenga estable.
Tras una semana en que el gran protagonista fue el Banco Central que bajó la tasa en 75 puntos bases y la dejó en 6,50%, y entregó su Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo en el que fijó el crecimiento entre 2% y 3% para 2024 y espera en promedio un 2% para 2025 y 2026. Ahora miramos al norte en donde han sido semanas de ganancias espectaculares, “mercados imparables”, como dicen los analistas.
Pero, así como se enfría la temperatura en el ambiente, algunos nubarrones acechan también a la economía global.
Por una parte, la inflación. Los datos siguen siendo motivo de preocupación. Tanto así, que incluso el tono de algunas vocerías de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) la semana pasada dejaron claro que la postura hawkish (una política monetaria más restrictiva) de algunos miembros de la Fed sigue dominando.
Esta vez fue el presidente de la Fed de Mineápolis, Neel Kashkari, quien dijo que si los precios siguen moviéndose en forma lateral y no retroceden, él no se inclinaba por bajar la tasa este año. Así, sin anestesia.
Su par de Atlanta, Raphael Bostic también planteó la posibilidad de reducir a uno de los tres recortes previstos para este año.
Esta semana tendremos nuevas vocerías que siempre añaden algo de incertidumbre a los mercados.
Y así. Por eso es muy importante el dato de IPC de EE.UU. que conoceremos este miércoles. Enero y febrero ya sorprendieron con aumentos de precios. Los primeros análisis hablaron de aumentos estacionales. Y puede ser, si es así, el dato de marzo debiera retomar la tendencia a la baja. Pero todo indica que eso no va a ocurrir.
Se espera que la inflación suba de 3,2% a 3,5% anual, anotando un incremento mensual de 0,3%, inferior al dato de febrero. Al igual que la subyacente, que debiera retroceder una décima, es decir, al 3,7%.
Más inflación, junto con datos positivos de empleo, como los conocidos el viernes, complican el objetivo de la FED hacia el segundo trimestre, justo cuando se espera que inicie los recortes.
No es lo único que complica por estos días a la economía mundial… no es descartable que Irán tome represalias contra Israel, luego del ataque a un consulado iraní en Siria. Este es un nuevo flanco en Medio Oriente que ya está haciendo subir el precio de petróleo, con el consiguiente riesgo inflacionario y tensión geopolítica.
Por último, esta semana comienza el reporte de resultados empresariales en EE.UU. y como siempre parten los bancos como JP Morgan, Wells Fargo, Citibank y Blackrock. Pero como siempre, la atención estará puesta en la tecnología.
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