Mayo 18, 2024

Gabriel Boric: el aprendiz de brujo. Por Rafael Gumucio

Escritor y columnista
Crédito: Agencia Uno.

Tampoco es el presidente Boric un estudiante y mucho menos un niño (tiene 38 años). Ni somos, ni podemos ser los ciudadanos sus profesores. De alguna manera ese poder de dar lecciones lo usamos antes con el expresidente Piñera que era otro tipo de niño que el presidente Boric, pero era un niño también. O quizás seamos nosotros los niños, incapaces de conseguir al menos una relación madura con la política y los políticos.


En “Fantasía” (1940), el clásico animado de Disney, Mickey Mouse, convertido en aprendiz de brujo se queda solo en el taller del mago viejo y poderoso para el que trabaja. Su tarea es limpiar el lugar, pero astutamente usa el libro de encantamiento del maestro para lograr que las escobas se muevan solas, y los baldes se llenen también solos de agua. Pero muy luego pierde el control de su propio encantamiento y el agua se convierte en olas y más olas que llenan toda la habitación consiguiendo un verdadero maremoto que Mickey, a pesar de leer y leer el libro mágico en medio de la tempestad, no puede calmar. Finalmente vuelve el brujo y con el control de la marea todo vuelve a la normalidad.

La figura de aprendiz de brujo es la que el propio Gabriel Boric eligió para sí mismo. O es la que le eligió el destino, pero que terminó por aceptar sin chistear como suya. Lo conocimos, después de todo como estudiante. Eso fue hasta convertirse en diputado y luego hacerse presidente. Sin hijos, ni examen de grado, ni experiencia profesional independiente, su estatus de eterno estudiante es para la oposición un evidente regalo. Un estatus contra el que el propio Boric no se rebela, sino que utiliza como un mantra: Si alguien se le olvida que está aprendiendo, el recuerda cómo está cambiando, cómo ya no es el mismo que cuando fue diputado, sino que puede ser hasta todo lo contrario.

Después de dos años de un gobierno ni tan bueno (ni tan malo), el presidente sigue aprendiendo. “Está mejorando, viste como se sacó un siete la otra vez. La otra vez se sacó un tres, y la otra no llegó a la prueba, pero es joven y carretea, y se rebela, como todos los jóvenes, pero quiere aprender. Lo estamos reforzando, le contratamos los mejores profesores particulares”. Profesores particulares que pueden ser la expresidenta Bachelet y el expresidente Lagos y otra serie de viejos sabios ante la que su gentil alma provinciana se extasía en público y en privado.

Astuto, sabe que hay ramos que le cuestan más que otros, y otros para los que no tiene habilidad alguna (los con números), pero deja en claro cada vez que puede su voluntad de llegar hasta el final del curso. Sabe qué es lo que más agradecemos los profesores, los alumnos que nos toman en serio. Esa fue al menos la táctica que me salvó en matemática y educación física: La buena voluntad que compensa de alguna manera la incapacidad.

Como la mayor parte de los estudiantes, solo cuando los profesores no lo vemos vuelve a ser él mismo: Salvaje, solitario, poético, y errático. En el recreo se desordena y amnistía. Se despeina todo lo que puede en el patio y vuelve a mojarse el pelo y peinárselo muy peinadito cuando suena la campana. Ahí se forma y espera las preguntas para responder a veces bien, a veces mal, a veces cualquier cosa, pero todo con inmensa buena voluntad que exagera lo que puede: más triste que la viuda en el entierro, más alegre que el cumpleañero en el cumpleaños, más compañero que todos los compañeros y más carabinero que todos los cabos primeros juntos.

Para seguir con las metáforas cinematográfica, el presidente Boric me recuerda más que al Mickey Mouse del aprendiz de brujo, a Tom Cruise de “Negocios riesgosos” (1983). La historia es la misma que la del dibujo animado de Disney (que se basa asimismo en un poema de Goethe), un joven impecable, simpático pero acelerado que se queda solo en la casa sin adultos. Famosa es la escena en que con calzoncillos, camisa y calcetines baila y canta en el salón vacío como solo bailamos y cantamos los que medimos menos de un metro setenta (condición que también comparto con el presidente). La película cuenta la manera arriesgada como el personaje pierde una de las joyas de la familia: rompe su auto, pero logra, convirtiendo su casa en un lugar de fiesta, financiar el desastre y mantener la ilusión de que no ha pasado nada en la ausencia de sus padres.

Pero aquí no hay padres que lleguen, como no hay tampoco brujo mayor que mejore los desperfectos que dejó Mickey a su paso. Tampoco es el presidente Boric un estudiante y mucho menos un niño (tiene 38 años). Ni somos, ni podemos ser los ciudadanos sus profesores. De alguna manera ese poder de dar lecciones lo usamos antes con el expresidente Piñera que era otro tipo de niño que el presidente Boric, pero era un niño también. O quizás seamos nosotros los niños, incapaces de conseguir al menos una relación madura con la política y los políticos.

Necesitados de infantilizar a los que nos gobiernan, este presidente, que estudia para ser presidente, cuando grande nos resulta finalmente cómodo. Fácil de despreciar, pero complicado de odiar, no lo tomamos en serio ni del todo en broma, solo lo reprobamos lo suficiente para que tenga que dar exámenes en marzo y así cagarle las vacaciones.

Para seguir leyendo columnas de Ex-Ante, clic aquí.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Ex-Ante (@exantecl)

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Junio 13, 2024

La degradación de la Universidad de Chile. Por Ricardo Brodsky

En la imagen, estudiantes acampan en la casa central de la Universidad de Chile. Crédito: Agencia Uno.

Los estudiantes ultra consiguen con su impericia, intransigencia y falta de reflexión, afectar las instituciones que creen defender. Basta ver cómo han destruido a su propia federación estudiantil, la FECH, otrora orgullo del movimiento estudiantil y que actualmente ni siquiera logra elegir una directiva con un mínimo quorum de participación. Como ex dirigente de la […]

Socio del estudio Bofill Escobar Silva Abogados

Junio 13, 2024

Alberobello: Lecciones del sur de Italia para un Valparaíso olvidado. Por Ricardo Escobar

Pueblo de Alberobello, Italia.

Recientemente recorrí varias ciudades y pueblos del sur de Italia, entre Sicilia y Puglia. La diferencia en la gestión y progreso es evidente en pueblos como Alberobello, Matera y Cefalú, donde han aprovechado su patrimonio para generar prosperidad, a diferencia de lugares como Cosenza, que permanecen estancados. Si esta lectura lo hace pensar sobre el […]

Analista urbano

Junio 12, 2024

La temática urbana en las elecciones municipales 2024 de la RM (Primera parte). Por Jonathan Orrego

Además de los temas generales que marcan las elecciones hay un factor gravitante en el hito eleccionario: los nudos urbanos. En esta primera columna se detalla el actuar de las autoridades y los proyectos que complejizan, tensionan o abren oportunidades políticas en las comunas de Ñuñoa, Maipú, San Miguel, Cerrillos y San Joaquín.

Ex-Ante

Junio 11, 2024

La “InstitutoNacionalización” de la Universidad de Chile. Por Mario Waissbluth

Imagen: Agencia Uno.

En alguna ocasión, en la n-ésima toma del Instituto Nacional, lo fuimos a visitar, para preguntarles en concreto cuáles eran sus peticiones, qué se requeriría para bajar la toma. La sorprendente respuesta de un dirigente: “no estamos pidiendo nada, pasa que, si no nos lo tomamos, estaríamos traicionando a los anteriores centros de alumnos”. Plop. […]

Presidenta SOFOFA y presidente del Consejo Empresarial Chile-Alemania

Junio 11, 2024

Gira Presidencial: Una oportunidad para evitar la doble tributación con Alemania. Por Rosario Navarro y Klaus Winkler

El presidente Gabriel Boric junto al canciller alemán, Olaf Scholz, en la gira a Europa.

La ausencia de un Acuerdo para Evitar la Doble Tributación DT entre Chile y Alemania es una barrera comercial a las inversiones, ya que las empresas de ambos países enfrentan una doble carga impositiva que reduce la rentabilidad de sus inversiones y desincentiva su presencia en el otro país, afectando la competitividad y la creación […]