Perfil: Sergio Muñoz, leal como un tatuaje. Por Rafael Gumucio

Escritor y columnista
Imagen: Agencia Uno.

Quiero para mí solo un amigo como Sergio Muñoz. Eso quiero, alguien que sea leal como un tatuaje a todos sus jefes futuros, presentes o pasados. Alguien que sepa que los jefes pasados, pueden ser perfectamente los jefes futuros, o que más bien el poder es siempre el poder y siempre se parece al poder y que cualquier otra excusa será siempre incompleta y vacía. Un Sergio Muñoz que sepa que favor con favor se paga y que en este país pasillo, dejar pasar es más importante que pasar uno mismo.


Se que estamos recién en marzo, pero ya sé lo que quiero para navidad. Quiero para mí solo un amigo como Sergio Muñoz. O quizás solo un conocido, un contacto en mi teléfono, alguien que averigüe antes que suceda qué me va a suceder. Alguien que me avise de los pasos de la policía y sea el mismo policía sin dejar de ser mi cómplice. Un faro, una alerta particular que me diga por dónde van los carabineros, qué quieren los tribunales, cómo se mueven o no mis papeles.

Un hombre gris en apariencia, bien vestido, no muy alto ni muy pequeño, con un nombre y apellido perfectamente chileno que me mande sin que los pida demasiado toda la información necesaria. Un funcionario armado y rotundo que trabaje para Chile pero me sea leal a mí y solo a mí.

Un Sergio Muñoz Yáñez para mí solo, que nadie más comparta, uno entero para mí y nada más que para mí. Un Sergio Muñoz que llegue silenciosamente a los más altos grados de la policía civil, sirviendo en muchas oficinas de detective en diversas regiones de Chile donde terminará por conocer a todos y cada uno de los que podrían serme útil en caso de caer en desgracia. Un Sergio Muñoz entero que por mí revise las páginas del poder judicial, que hable con presidentes de todo tipo, que conozca ministros de la Corte Suprema, de Apelaciones y también, por qué no, ministros de estado pero que no deje, por más alto que llegue, de pensar en mí.

Uno que no llame la atención, porque parece ser solo un correcto funcionario sin sombra del que puedo justamente aprovechar la sombra, y esperar en mi WhatsApp y el de los amigos que le indique, la información que ni siquiera necesito pedir. Chileno hasta las orejas, nacido en San Fernando (como el general director de carabineros con el comparten apellidos), que ha pasado por muchos cuarteles y muchos gobiernos siendo leal a todos ellos.

Eso quiero, alguien que sea leal como un tatuaje a todos sus jefes futuros, presentes o pasados. Alguien que sepa que los jefes pasados, pueden ser perfectamente los jefes futuros, o que más bien el poder es siempre el poder y siempre se parece al poder y que cualquier otra excusa será siempre incompleta y vacía. Un Sergio Muñoz que sepa que favor con favor se paga y que en este país pasillo, dejar pasar es más importante que pasar uno mismo.

Quiero mi propia red de información privilegiada, mis propios teletipos, mi propia central de inteligencia casi gratis, o pagada quien sabe cómo. Quiero que me quiera alguien en el mundo como Sergio Muñoz quería a Luis Hermosilla. Quiero ser querido como este último alguna vez antes de morir solo y desabrigado. Quiero ser un gran penalista sin tener que alegar ante Corte alguna. Quiero un Sergio Muñoz que me recuerde que como dijo Antonin Artaud, todo es personal y todo eso del código penal o el civil o cualquier otra cosa es para gente triste que no tiene amigos. Quiero un Sergio Muñoz que me recuerde que la amistad es lo que importa y que en esta balsa de náufrago lo único que importa es encontrar quien esté dispuesto a remar por uno.

Quiero ver a mi Sergio Muñoz particular condecorado en San Petersburgo. Lo quiero parte de la elite policial del planeta por su trabajo antinarcótico. Quiero verlo triunfar, porque yo quiero a mi Sergio Muñoz con todo el corazón, pero no lo quiero tanto para no dejarlo caer cuando caiga por informarle a todos menos a los tribunales correspondientes.

Todo por ser demasiado buena persona, pobre Sergio Muñoz, todo por tomarse su trabajo demasiado en serio y ayudar a los abogados de las más diversas causas en su más diversos requerimientos antes que lo pidan. Ser demasiado puntual, demasiado generoso, demasiado trasparente y abierto en un mundo que no soporta tanta generosidad. Pura bondad, por pura y santa simpatía, por simplemente querer servir al prójimo, a algunos prójimos claro, no a todos y no siempre, a los que sabían sonreírle, los que aprendieron a quererlo, los que dijeron lo que tenían que decir. Eso quiero para navidad, saber con qué sonrisa sonreír para ser amigo de todos sin beneficiar más que a mí mismo.

No hay sabueso que no se pueda domesticar. Claro que hay que saber hacerlo. Yo no poseo este arte y miro a la policía como algo que preserva la ley y que debo portarme más o menos bien. Tengo la mala costumbre aun de obedecer antes a quienes poseen el monopolio de la fuerza y llamar “mi cabo” al cabo, “señor detective” al detective y creer que una policía libre de la más evidente corrupción es lo que nos salva como país de ser cualquiera de nuestros vecinos.

Debería aprender a temer menos y conseguir un Sergio Muñoz para mí solo y con eso vivir siempre tranquilo y feliz. No creo que sea tan difícil de conseguir. Se que no hay nadie que después de buscarlo no lo haya encontrado. Sigo esperando el mío.

Lea también. Declaración de Sergio Muñoz por filtraciones a Hermosilla: “No recuerdo si me los pedía, yo solo se los enviaba”

Publicaciones relacionadas

Choque civilizacional. Por Mario Waissbluth

La república teocrática de Irán es la que está financiando con dinero y armas a Hezbollah en el Líbano, a Hamás en Gaza y a los Houthis en Yemen, que tienen virtualmente suspendido el tráfico por el canal de Suez. Además, Irán está a menos de dos años de poder enviar misiles con carga nuclear […]

Profesor CIES-UDD

Abril 14, 2024

¿Y por qué no estamos en esa foto? Por Joaquín Lavín

El gran “socio” de Elon Musk debería ser Chile y no Argentina. Los autos eléctricos ocupan tres veces más cobre que los autos convencionales, y nosotros somos el mayor productor mundial. A su vez, ¿qué quiere Tesla de Argentina? La respuesta es obvia: litio para las baterías de sus autos. Pero el segundo mayor productor […]

¿Cuántos delincuentes envió el régimen de Maduro a Chile? Por Sergio Muñoz Riveros

Walter Rodríguez, sicario profesional, identificado como jefe del comando que asesinó a Ronald Ojeda, entró varias veces a nuestro país a cumplir “trabajos” semejantes, y luego escapaba sin problemas. Hoy, según la fiscalía, se encuentra de nuevo en Venezuela. ¿Cuántos otros criminales como él han sido agentes de la “brisa bolivariana”, como dijo Diosdado Cabello, […]

Director de Criteria

Abril 14, 2024

¿Qué se vayan todos? Por Cristián Valdivieso

Hoy, con platas de todos los chilenos, la crisis se agudiza por la corrupción objetiva y subjetiva que se observa en el Estado. Para el 89% de la población en el Congreso hay bastante o mucha corrupción. El 85% piensa lo mismo de las municipalidades, el 79% de la Fiscalía y la mayoría piensa lo […]

Cientista Político. Libertad y Desarrollo.

Abril 14, 2024

#NiUnoMenos: el compromiso político con la protección de Carabineros. Por Jorge Ramírez

Desproteger a nuestros carabineros es la peor inversión que se puede realizar. Ya estamos viviendo los primeros síntomas de aquello y los políticos debieran ser los más interesados en enmendar esta situación. Especialmente, los políticos “progresistas”, puesto que no hay nada más regresivo que la situación de inseguridad y el avance del crimen organizado, afectando […]