Noviembre 4, 2023

Elogio del empate. Por Cristóbal Bellolio

Ex-Ante

Así como no ganaron las ideas de la derecha cuando se impuso el Rechazo, sino que se castigó la soberbia detonada de la izquierda, tampoco ganarían las ideas progresistas si se impone una nueva negativa, solo se estaría castigando la arrogancia babélica de los conservadores. En ese sentido, lo mejor para el futuro de Chile es que este partido quede empatado, para que ambos sectores reflexionen sobre su actitud y se dispongan a ofrecer un renovado repertorio de entendimiento y colaboración.


La decisión de diciembre tiene dos dimensiones: una textual y la otra contextual. La dimensión textual refiere al contenido sustantivo de la propuesta que elaboró el Consejo Constitucional. Ahí están alojadas, principal pero no exclusivamente, las ideas de la derecha chilena. La dimensión contextual refiere al efecto político del resultado del plebiscito. Si la propuesta se aprueba, se fortalece la derecha y especialmente Republicanos, que lideró este segundo proceso.

En la dimensión textual no parece ser una decisión dramática, al menos si se la compara con la fallida propuesta de la Convención. El texto rechazado en 2022 tenía numerosos elementos refundacionales que hacían presagiar un tortuoso camino de implementación. Como dijo Fernando Atria, eran tantas y tan ambiciosas las transformaciones, que la gente sintió “vértigo”. Si bien ambas propuestas pueden considerarse maximalistas en el sentido que buscan regular constitucionalmente cuestiones de política ordinaria que debieran recaer en el legislador, esta segunda propuesta no redibuja el andamiaje institucional chileno. Su margen de innovación es menor.

Parece que hay más en juego en la dimensión contextual. Un triunfo de la opción “A Favor” es un triunfo de la versión chilena de lo que los entendidos llaman derecha populista radical. Tratar de desanclar la oferta constitucional de la figura y la política de José Antonio Kast es un esfuerzo inútil. Si en la Convención no hubo “adultos en la pieza” que digitaran el devenir del proceso, por la debilidad de los partidos y la fuerza del independentismo, este segundo intento lleva las huellas inequívocas del líder de Republicanos.

Más allá de acercar a Kast a La Moneda en lo inmediato, Chile se quedaría con una Constitución que testimonia la victoria final del mundo conservador por sobre la sensibilidad progresista, una victoria paradójica tomando en cuenta que este proceso se activa por un ciclo de protestas que muchos interpretaron como una rebelión anti-neoliberal.

Tras el estallido social, la izquierda se creyó de guata que los chilenos querían derribar el modelo a martillazos. Pensaron que se trataba de un momento socialista cuando en realidad se parecía más a un momento populista de encabronamiento plebeyo contra todas las elites, rojas y momias, públicas y privadas.

Con los aplastantes resultados del plebiscito de entrada y la composición popular de la Convención, dieron por hecho que lucha por la nueva hegemonía estaba ganada. De ahí la disonancia cognitiva que produjo el 4S, el anti-estallido social de las urnas, la sumisión del octubrismo al septiembrismo. Muy tarde se dieron cuenta que rival humillado es siempre rival peligroso. En síntesis, la izquierda se pasó de lista y la ciudadanía los mandó a freír monos. Uno a cero abajo.

Con los resultados del plebiscito de salida y la bombástica elección del nuevo Consejo Constitucional, fue la derecha la que hizo gárgaras de supremacía. Con Boric acorralado y su gobierno en picada, ni se molestaron en buscar un acuerdo con el oficialismo. Devolvieron humillación por humillación. Ahora son ellos los que están seguros de que la hegemonía es propia, con sabor a mano dura, campo chileno, misa dominical y la libertad que brinda una billetera pudiente. Si ganan en diciembre, tendrán la razón. Si pierden, en cambio, significa que la gente también les tiró su constitución por la cabeza. Uno a uno, empate.

No le haría mal a la sociedad chilena un empate así caracterizado. Se aprende más en la derrota que en la victoria, se sacan más lecciones en el fracaso que en el éxito. Un triunfo de la derecha significa que a fin de cuentas no había tanto problema en redactar una Carta Magna dejando fuera a la otra mitad de Chile. Una derrota de la estrategia de Republicanos, en cambio, implica que todos los actores políticos tienen que pasar al pizarrón y escribir quinientas veces “la Constitución no es el espacio para imponer mis ideas”. Si fracasa la nueva propuesta, lo que fracasa finalmente es la lógica adversarial con la cual se han encarado ambos procesos.

Si gana la opción “En Contra” no revive el estallido social. Ese ya perdió. Así como no ganaron las ideas de la derecha cuando se impuso el Rechazo, sino que se castigó la soberbia detonada de la izquierda, tampoco ganarían las ideas progresistas si se impone una nueva negativa, solo se estaría castigando la arrogancia babélica de los conservadores. En ese sentido, lo mejor para el futuro de Chile es que este partido quede empatado, para que ambos sectores reflexionen sobre su actitud y se dispongan a ofrecer un renovado repertorio de entendimiento y colaboración. Es el legado más promisorio que podría dejarnos esta triste borrachera.

Para seguir leyendo columnas de Ex-Ante, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Director de Criteria

Abril 21, 2024

Encuesta Bicentenario UC: lecciones para la derecha. Por Cristián Valdivieso

Los chilenos no están anhelando la llegada de la actual oposición al gobierno. Lo que los chilenos buscan es más autoridad, firmeza e incluso autoritarismo ante lo que se vive como una crisis de inseguridad pública y de descrédito de la política. Una suerte de Bukele criollo si se quiere, el que, dicho sea de […]

Cientista Político. Libertad y Desarrollo.

Abril 21, 2024

Maduro: socio controlador de nuestra política exterior. Por Jorge Ramírez

Hace algunos días Nicolás Maduro se dio otro “gustito”: enlodar el honor del recientemente fallecido ex Presidente Sebastián Piñera, acusándolo de que él fue quien trajo delincuentes venezolanos a Chile, tras “conocerlos, contratarlos y apoyarlos en Cúcuta para supuestamente invadir Venezuela”. Una afrenta diplomática, desde todo punto de vista, a la que el Presidente Boric […]

La calidad de la política y la selección del personal. Por Sergio Muñoz Riveros

La selección de los postulantes a los cargos de representación tiene muchos vicios. Sería injusto no reconocer que hay senadores y diputados que cumplen su tarea en un buen nivel, pero hay muchos otros que no merecen estar donde están y que, pese a eso, se las arreglan para ser reelegidos.

Ex-Ante

Abril 20, 2024

La banalización de la política exterior: entre Hezbollah y el Tren de Aragua. Por Kenneth Bunker

Imágenes de un acto de Hezbollah (izquierda) y de integrantes del Tren de Aragua (derecha).

Si el gobierno de Boric admite que el Tren de Aragua está presente en el país, y que además es muy probablemente la banda de crimen organizado más peligrosa del momento, ¿entonces acaso no debiese haber tomado precedencia ante lo que considera que no es una amenaza real? Si Hezbollah no existe, entonces no es […]

Académica del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Andrés Bello y vocera de la Sociedad de Microbiología de Chile.

Abril 20, 2024

¿Cómo afrontar el dengue? Por Claudia Saavedra

Dado el escenario latinoamericano, que ha visto un aumento significativo de casos, sumado al cambio climático en la región, lo más probable es que tengamos dengue y que no solo llegue a Chile desde los países vecinos. Por lo tanto, esto debe ser visto como una oportunidad para anticiparnos y fortalecer la vigilancia epidemiológica y […]