Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

El impacto económico de una población que envejece. Por Juan José Obach

Director ejecutivo Horizontal

Chile, con apenas 1,5 nacimientos por mujer y una expectativa de vida de 80 años (la más alta de la región), es de los países más afectados por el envejecimiento de la población. Si hoy por cada cinco personas en edad de trabajar hay un adulto mayor, en 30 años más (al 2053) para esas mismas cinco personas, tendremos 2,3 adultos mayores.


Antes de que termine el siglo XXI, la población mundial podría volver a encogerse, tal como pasó en el siglo XIV, con la peste negra. Esta vez no por un aumento de muertes sino por una severa disminución de los nacimientos. Las consecuencias económicas del envejecimiento de la población serán gigantescas, redefiniendo los mercados laborales y presionando a gastos en salud y pensiones. En Chile, estamos lejos de estar preparados para enfrentar este fenómeno y las medidas para hacernos cargo de este cambio estructural brillan por su ausencia.

Si en 1950 había cinco nacimientos por mujer en el mundo, hoy esa tasa es de apenas un 2,3. ¿Por qué estamos trayendo menos niños al mundo? Factores como el acceso a métodos anticonceptivos; el ingreso de las mujeres al mercado laboral; el aumento del costo de la vida y cambios en las preferencias familiares, son parte de la respuesta. Esto, unido a un aumento en la expectativa de vida, está generando un envejecimiento acelerado de la población. Chile, con apenas 1,5 nacimientos por mujer y una expectativa de vida de 80 años (la más alta de la región), es de los países más afectados por este fenómeno. Si hoy por cada cinco personas en edad de trabajar hay un adulto mayor, en 30 años más (al 2053) para esas mismas cinco personas, tendremos 2,3 adultos mayores.

El primer efecto económico de este envejecimiento acelerado es una disminución de la capacidad de crecimiento. Recordemos que los países crecen en base a su fuerza de trabajo, al capital y a la manera en que combinan ambos (productividad). Menos trabajadores implica menos capacidad de crecer en el largo plazo y así lo demuestra el caso de Chile. Para el período 2023-2032, el Banco Central estima un PIB tendencial de apenas un 2,1%. Lamentablemente, en la agenda laboral del actual gobierno brillan por su ausencia medidas para morigerar estos efectos como alinear las competencias de los trabajadores con las demandas del siglo XXI; flexibilizar y actualizar nuestro rígido Código del Trabajo; crear incentivos para el trabajo formal de adultos mayores; o crear programas de reconversión laboral. Solo un dato para ilustrar la gravedad del asunto: un 39% de nuestros adultos entre 45 y 65 años, no sabe usar un computador.

El efecto del envejecimiento de la población en variables como la productividad es mucho más complejo de estimar. Raymond Cattel, famoso psicólogo británico, planteaba que los jóvenes tienen más “inteligencia fluida”, que es la capacidad de resolver problemas nuevos y desarrollar nuevas ideas. Por su parte, los adultos mayores poseen más “inteligencia cristalizada”, que responde al acervo de conocimiento que poseen sobre cómo las cosas funcionan. Estudios recientes avalan esta teoría. A través del uso de patentes, se ha demostrado que son las personas jóvenes las que desarrollan más ideas innovadoras, por lo que el envejecimiento de la población afectaría negativamente la capacidad de innovación de los países (Kaltenberg et al., 2023). Malas noticias para un país como Chile, cuya productividad se encuentra estancada hace más de una década.

Una población que envejece también aumenta la presión del gasto fiscal en salud y pensiones. En Chile, sólo en la última década (2013-2022) el gasto público en ambos temas aumentó en un 27%, pasando de 7,7 a 10 puntos del PIB. Como es de prever, este gasto solo crecerá de cara al futuro. Así, mientras en salud deberíamos estar discutiendo cómo hacemos más eficiente la red pública y cómo generamos mecanismos de compensación de riesgos para tener un sistema más eficiente y justo, nos encontramos entrampados en un errático actuar de la Corte Suprema y un gobierno más preocupado de terminar con las actuales Isapres que de velar por la estabilidad del sistema. En pensiones, ni hablar. Más de diez años con un diagnóstico claro –aumentar la base de cotizantes y la tasa de contribución– pero seguimos atrapados por una clase política más preocupada de no darle la victoria al rival de turno que de lograr acuerdos para aprobar una reforma urgente y necesaria.

Así, mientras los adultos mayores son cada vez más y los desafíos económicos se acumulan silenciosamente, las medidas y reformas para enfrentar esta disrupción demográfica no se ven por ningún lado. Ojalá que podamos levantar la mirada y hacernos cargo de una realidad innegable: nuestro país envejece a pasos agigantados.

Para ver más columnas pinche aquí

Publicaciones relacionadas

Expresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC)

Julio 25, 2026

La megarreforma no basta para sacar el freno de mano. Por Ricardo Mewes

Jorge Quiroz. Ministro de Hacienda.

La reforma puede cambiarle la cara a Chile, pero será insuficiente si empresarios y sindicatos no acuerdan cómo enfrentar los nuevos costos laborales, la adaptabilidad y la irrupción de la inteligencia artificial.

Director Jurídico de Prelafit Compliance

Julio 24, 2026

Cuando los incentivos derrotan a la ética. Por Rodrigo Reyes

Cuando los bonos premian resultados a cualquier costo, los códigos de conducta pierden valor. El compliance efectivo comienza revisando qué comportamientos financia realmente la empresa.

Socio de Spencer Stuart

Julio 22, 2026

El cajero automático que le está costando caro a Codelco. Por Pepe Barroilhet

Codelco no necesita un dueño ausente. Necesita un dueño responsable y un directorio con autoridad real para decirle que no, porque el cajero automático terminará quedándose sin dinero.

La automatización del juicio (segunda parte). Por Héctor Lehuedé

El rastro que antes se evaporaba hoy distingue al directorio que ejerció criterio del que solo lo aparentó. Los buenos directorios nunca temieron ser leídos. Ahora, simplemente, lo serán.

PhD en Economía y ex Directora General de Estudios de la CMF

Julio 20, 2026

Basilea III y la apertura a modelos internos: El cumplimiento de la hoja de ruta. Por Nancy Silva

La apertura hacia modelos internos bien diseñados es una herramienta necesaria para que el capital de la banca refleje con precisión sus riesgos subyacentes. Optimizar el uso del capital bancario no debe ser sinónimo de ahorro de capital, sino de un capital bien gestionado.