Enero 27, 2023

La insoportable levedad de la Cancillería. Por Paz Zárate

Abogada internacionalista

Cuando un grupo de profesionales puestos al mando de las relaciones exteriores de un país, prioriza consideraciones personales, y demuestra ignorar que la defensa de la soberanía nacional y el cuidado del territorio es preocupación primaria del Estado, la seguridad nacional obliga a su reemplazo inmediato.


El 2022, las desinteligencias del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno motivaron titulares negativos como nunca antes en su historia democrática. En solamente diez meses de gobierno, los bochornos fueron tantos que los periodistas del área tienen dificultades para recordarlos todos. Ante la unánime crítica a esta gestión, el gobierno decidió que el cierre del año estuviese marcado por un intento de limpieza de imagen.

El artilugio para tal fin fue un hilo tuiteado el 31 de diciembre pasado, donde Cancillería señaló que la política exterior del Gobierno de Boric “es una política de Estado, como lo demuestra el trabajo del caso Silala”. No obstante el hecho que Boric asumiera tres semanas antes que ese trabajo terminara (en los alegatos), y que su único mérito haya sido no haber alterado, en esas tres semanas, el trabajo que atravesó cuatro gobiernos.

En ese hilo, además, el gobierno se atribuye como propios dos logros -la entrada al TPP11 y la modernización del Acuerdo con la Unión Europea- pese a haberlos boicoteado, y que el trabajo, esencialmente, corresponda a otras administraciones. En el caso del TPP11 el absurdo es total: aun hoy, cuando la aprobación parlamentaria y notificación de entrada en vigor son hechos consumados, las autoridades de la Cancillería chilena son las únicas de todos los países miembros del tratado que públicamente son incapaces de reconocer algún aspecto positivo del mismo.

Así, entre falacias, terminó el annus horribilis de la Cancillería chilena. Antes de la pausa estival, sólo quedaba una cumbre -CELAC- a cargo del amigo Alberto Fernández. Una instancia de lucimiento seguro.

Hasta que un archivo de audio, grabado por la directora de comunicaciones de la cartera y enviado por ella misma a la prensa en un descuido, desnudó el funcionamiento de la plana mayor del Ministerio. El error de una profesional fogueada en Cancillería (Bachelet II), y la coprolalia de los más altos diplomáticos nacionales han escandalizado. Pero la forma no debe distraernos del fondo de la conversación revelada.

Lo primero: la Cancillería no está liderada por novatos, o jóvenes poco instruidos. Además de su trayectoria en la Comisión Interamericana de DDHH, Urrejola trabajó en La Moneda con Bachelet, como asesora en temas indígenas, y en la OEA, como asesora del Secretario General Insulza. Los demás protagonistas del audio, todos con título de Embajador o Embajadora concedido por el actual gobierno, han hecho toda su carrera en la Cancillería o tienen larga ligazón a ella, y tienen gran formación académica y familiaridad con materias complejas (uno de ellos, por ejemplo, fue jefe de asuntos multilaterales de la subsecretaría de Defensa).

Los hechos, ahora y durante todo este primer año de gobierno, demuestran que el problema de este equipo es la mediocridad, y no la inexperiencia.

Lo segundo: la actual plana mayor de la Cancillería considera correcto, en forma y fondo, el reclamo del Embajador argentino, expresado recientemente al Senado chileno. Esto es, que en diciembre 2021, Chile debió haber prevenido con antelación al gobierno trasandino sobre la presentación hecha ante la ONU sobre nuestros derechos en la Plataforma Continental extendida al oeste de la península antártica. Esta presentación chilena fue fruto de doce años de investigaciones batimétricas, estudios científicos y técnicos, y fue liderada por una funcionaria elegida en concurso de alta dirección pública por su experticia transversalmente reconocida en temas fronterizos: la Directora de Fronteras y Límites, Ximena Fuentes.

El audio revela que las cabezas de la Cancillería maltratan en secreto a su compañera de equipo, la hoy Subsecretaria Fuentes, haciendo patente la pobreza del análisis de un tema complejo y con implicancias para la defensa nacional. Pero eso no es lo más preocupante.

Lo grave es que estos diplomáticos son incapaces de tener en mente lo más básico: que Chile tiene aún dos disputas relativas a límites que están pendientes de resolución debido a su enorme complejidad; que las dos son con Argentina, y con posiciones de ambas partes claramente en choque; y que en una disputa limítrofe se impone la consideración de Estado a cualquier afinidad personal o ideológica con un gobierno extranjero.

La ignorancia del grupo, extendida al resto del Gobierno, quedó además demostrada en la forma de lidiar con la filtración. Las personas de bajo rendimiento no tienen la habilidad de distinguir entre buen y el mal rendimiento (efecto Dunning-Kruger, en psicología social). El equipo no renuncia porque no entiende en absoluto el efecto de sus dichos.

Por eso ha alegado ser víctima de una grabación no consentida (inverosímil dada la profunda amistad entre todos los involucrados, visible en redes sociales), y ha intentado apoyarse en la declaración de personeros argentinos como evidencia de que se trataría de un simple “gaje” del oficio diplomático, es decir, algo esperable y sin consecuencias.

El primer premio en este festival del ridículo, en todo caso, se lo llevan diputados oficialistas, quienes no obstante el claro contexto de falla humana de la filtración (que el mismo comunicado de Cancillería admite), insisten en la posibilidad que una funcionaria conocida y apreciada por toda la izquierda chilena por su compromiso de vida con el sector, cometiera “espionaje”.

Un bonus track de esta comedia será el hecho que la Subsecretaria deberá instruir sumario sobre una filtración donde ella misma es basureada. En todo caso, la directora jurídica de la Cancillería difícilmente podría reemplazarla en la labor: fue nombrada en el cargo por su amistad con la Canciller, sin tener calificación o experiencia en materia internacional. Porque para los del audio lo personal y el Estado son la misma cosa. Repartieron el botín entre los leales, no entre los capaces. Y se nota.

El problema de Cancillería es sistémico, no comunicacional. Y pretender tapar el sol de la incompetencia con el dedo de Alberto Fernández es avergonzante. Después de los públicos agravios al embajador de Fernández, ¿quién puede decir con credibilidad que la relación bilateral es excelente? El Gobierno de Chile niega la realidad una vez más.

¿Y qué hay de nuestras otras relaciones? Todas las Cancillerías del mundo han diseccionado el audio chileno. El descuido de la directora de comunicaciones no debió ocurrir jamás, pero los protagonistas podrían no haber estado en paños menores. Los autores de la política turquesa lo lograron: son famosos. Con su estulticia y ramplonería, aparecerán inscritos en la historia diplomática global.

La ventana al trabajo de las cabezas pensantes de la Cancillería, permite observar su análisis precario, sus prioridades equivocadas, su grosería, su pequeñez personal, su amiguismo a ultranza y sus conflictos de interés. Pero en la mención al “buque inglés” que acuerdan enrostrar al embajador argentino, su levedad se hace insoportable.

Confundiendo una vez más lo personal con los temas de Estado, se revela la existencia de un acuerdo según el cual Chile se ha comprometido con Fernández a no permitir la recalada de buques ingleses en sus idas o venidas a las Malvinas/Falklands. Para dar en el gusto a Fernández (con cuya visión de nuestros límites marítimos en forma y fondo coincide el gobierno de Boric), hemos decidido poner en riesgo la alianza de doscientos años que tenemos con el Reino Unido, proveedor principal de nuestra Armada.

¿Y a los líderes de esta Cancillería les preocupaba que el CPTPP entregaba soberanía?

Cuando un grupo de profesionales puestos al mando de las relaciones exteriores de un país, prioriza consideraciones personales, y demuestra ignorar que la defensa de la soberanía nacional y el cuidado del territorio es preocupación primaria del Estado, la seguridad nacional obliga a su reemplazo inmediato.

Presidente Gabriel Boric, la situación hace agua por todos lados. Cambie al equipo ya.

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