Racionalizar la maraña burocrática de permisos que entraba la inversión requiere una mezcla de coraje y precisión. Cuando el promedio que toma un proyecto en conseguir los permisos es de más de 6,6 años, no podemos conformarnos con soluciones de parche. Hoy están paradas inversiones en sectores que van desde el hidrógeno verde, el cobre y el litio, pasando por las tierras raras, y siguiendo por los salmones y hasta la construcción de nuevos edificios. La economía está frenada, y hay consenso en que la permisología es una de las grandes culpables de haber perdido la capacidad de crecer.
1. Hasta 11 años para una desaladora. El informe de la comisión de economistas que presidió Manuel Marfán, encargado por el propio ministro de Hacienda, es muy claro al respecto. Dice textualmente que “el sistema de permisos es engorroso, descoordinado porque opera en silos, y tiene espacios de incertidumbre y discrecionalidad”. “Se llega a extremos como que una planta desaladora requiera 11 años y 7 meses para poder comenzar con su inversión o que un gran proyecto minero tome más de 9 años en permisos sectoriales”.
2. Reducir plazos en un tercio es insuficiente. La meta que se ha autoimpuesto el gobierno de reducir los plazos en un tercio equivale a bajar los permisos de 6,6 años promedio a poco más de 4 años.
3. ¿Qué es el algoritmo de Musk? La discusión la trajo a Chile el economista Sebastián Edwards, quien señaló que en este tema no son suficientes las soluciones de parche. En cambio, hizo referencia a las fórmulas que Elon Musk aplica en sus negocios. En efecto, en la biografía de Musk escrita por Walter Isaacson, se indica que éste aplica una singular metodología para desarrollar sus productos, desde los autos eléctricos hasta los cohetes a Marte. Este algoritmo se compone de los siguientes pasos:
Publicaciones relacionadas
La inteligencia artificial puede ayudar a construir mejores universidades, pero no puede reemplazar su misión más profunda. Puede apoyar la docencia, pero no sustituir la interacción y el valor de la comunidad, puede acelerar la investigación, pero no decidir qué merece ser investigado, puede producir respuestas, pero no formar conciencia.
La guerra termina sin que Irán haya realizado concesiones importantes. El régimen de los ayatolás sale enormemente fortalecido; desafió a la primera potencia mundial y permanece en el poder. No ha renunciado a sus ambiciones regionales ni ha aceptado un rediseño de su política exterior.
Dos de ellas hablan de profes, una desde Corea y otra desde Francia, lo que evidencia que estamos ante un problema universal. El humor se aparece en mix muy originales. También los dramas y tragedias, que al principio engañan, ya sea por el glamour que los rodea o, a la inversa, por lo aparentemente inocuo.
La principal lección para inversionistas y empresarios es que la inteligencia artificial cambiará muchas reglas del juego, pero no eliminará la escasez. De hecho, es posible que ocurra lo contrario: mientras más eficientes se vuelvan los procesos y más accesible sea la información, mayor será el valor de aquellos activos difíciles de replicar.
Chile no necesita más leyes; necesita recuperar el músculo técnico y la severidad sancionatoria que alguna vez hicieron que el sistema, al menos, fuera respetado. El resto es solo teatro.