Menor deuda. Esta semana los informes del Estado de la Hacienda Pública (lunes) y de Finanzas Públicas-III Trimestre (miércoles) presentaron una actualización de los supuestos macroeconómicos y con sus respectivas nuevas proyecciones. Entre las cifras más celebradas por el mercado estuvo aquella que muestra un descenso en las previsiones de la deuda pública bruta del Gobierno Central, que se redujo desde 38% a 36% del PIB para 2022.
Cómo se actualizó la deuda. La directora de Presupuestos, Javiera Martínez, y el coordinador macroeconómico y jefe de asesores de Hacienda, Andrés Sansone, profundizaron sobre esas explicaciones y cómo avizoran el diseño de la futura deuda pública chilena en la administración de Gabriel Boric.
FEES versus deuda. Para la directora de Presupuestos, la decisión del gobierno de Sebastián Piñera de incrementar la deuda fue “extraña” dados los análisis de las condiciones financieras: “Cuando a finales del año pasado hubo más ingresos, esos ingresos se pasaron al Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES). Pero se pasaron cuando también pudieron haber ido a menor emisión [de deuda]. Me acuerdo de que cuando salió en los medios fue como una gran noticia, pero pudimos haber emitido menos deuda con esos recursos. En el análisis financiero [se concluyó que] ‘si lo metes en el FEES, renta, como que ahorré’, pero fue con cargo a la deuda. Entonces, es una decisión financiera extraña”.
Perfil de la deuda. Andrés Sansone dice que “el año pasado se endeudaron mucho con deuda de corto plazo. Tienes más riesgo, después tienes que amortizar toda esa deuda de corto plazo, que es parte de lo que tenemos nosotros parte de este año, el año que viene”.
Evolución. Desde el retorno a la democracia, el año con registros con mayor deuda pública bruta fue 1991, cuando alcanzó el 37,4% del PIB. Desde ese momento los gobiernos de la Concertación fueron empujando el indicador hacia abajo. Fue en la última administración concertacionista (Michelle Bachelet I, con Andrés Velasco como ministro de Hacienda) cuando se llegó al menor nivel: 3,9% del PIB en 2007. Al año siguiente se desató la crisis subprime, se debió incrementar el gasto fiscal y una de las fuentes de financiamiento fue la deuda.
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