Hay libros entretenidos, hay libros hermosos, hay libros que se amparan en la trama y otros que se cuelgan del lenguaje. Este trío de escritoras ha elegido mezclar lo bello con lo tremendo, con lo terrible, con lo sorprendente.
Elizabeth Smart, en su novela EN GRAND CENTRAL STATION ME SENTÉ Y LLORÉ arranca uno de los primeros capítulos con una frase que deja claro que la poesía nos conducirá a través de todo el trayecto: “Dios, baja del eucalipto que crece junto a mi ventana y dime quién se ahogará en tanta sangre” y así se descolgará una y otra vez de Rilke o Shakespeare o un vasto ramillete de poetas para tejer la historia de un amor y su desamor en un vértigo de líneas cada cual más bella y conmovedora.
PANZA DE BURRO de Andrea Abreu, novela de las que abre este siglo, es toda una sorpresa. Publicada en España por Barrett (que pronto incluirá en su catálogo a nuestra María José Navia), su joven autora (nacida en 1995 en Tenerife) cuenta las aventuras y desventuras de dos muchachas desde lo más íntimo.
LAS VOLADORAS. Dejo al final un libro de cuentos publicado por Páginas de Espuma, editorial exquisita especializada en el relato corto (no se pierdan sus colecciones de Antón Chéjov, Henry James, Edith Warton, Marcel Schwob o Thomas Wolfe, con tapa dura). Se trata de Mónica Ojeda y LAS VOLADORAS.
Como ven, tres autoras notables. Dos muy jóvenes que confirman que si hay de nuevo boom en español, será femenino.
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La nueva edición de “Todo Santiago” recoge más de cincuenta crónicas adicionales que el autor publicó después que apareciera este libro en 2012. Es una obra fundamental que permite entender mejor la ciudad y reconocerle genuina estatura literaria a la crónica como género periodístico.
Un escritor francés, Jean-Nöel Orengo, retoma los cabos sueltos y las incongruencias de la gestión de Albert Speer en las altas esferas del Tercer Reich, del cual llegó a ser su número dos. Fue un gran arquitecto. Fue un ministro especialmente competente. Pero quizás también un gran embaucador.
Tal vez no es exactamente una novela, porque tiene mucho de testimonio, de memorias, de ensayo y de autoficción. Nadie debiera extrañarse, sin embargo, porque su autor, Julian Barnes, siempre ha escrito desde zonas híbridas y sin temor a la experimentación. El libro acaba de llegar a Chile.
Está claro que la familia también puede ser una fuente de desdichas, traumas e infelicidades. Y que la literatura aporta pruebas concluyentes al respecto. En ese contexto, este libro no solo es la historia de quien decidió romper para siempre con sus padres; también sería un meditado grito de independencia y libertad personal.
El nuevo libro de Sebastián Edwards, “El fin del socialismo: Salvador Allende, la CIA y la Unidad Popular en Chile”, plantea que la caída del Presidente chileno anticipa el derrumbe del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS. Es decir, tuvo un alcance global.