Agosto 6, 2021

Opinión: Constituyente Jorge Arancibia, persona non grata. Por Jorge Schaulsohn

Ex-ante

Las transiciones pactadas reconocen  que quienes apoyaron o fueron parte de la dictadura también tienen derecho a participar plenamente  en la vida pública, a elegir y ser elegidos (sin perjuicio de tener que responder por violaciones a los DDHH que hubiesen cometido). Arancibia  encarna  este principio básico que, sin embargo, le  resulta absolutamente intolerable a los constituyentes de extrema izquierda que dominan la Convención.

Figura emblemática. ¿Qué hace el ex edecán del General Pinochet en una convención constituyente cuyo propósito declarado es terminar en forma definitiva con los últimos vestigios de la legalidad heredada del régimen militar y nada menos que instalado en la comisión de DDHH, que fueron pisoteados durante la dictadura?

  • En principio, no deja de ser un poco chocante, tal vez incomprensible en otras democracias, que una figura emblemática del gobierno militar sea constituyente; y que esté allí por voluntad popular expresada en unas elecciones libres, informadas y transparentes al igual que el resto de sus 155 colegas, con las mismas obligaciones y derechos.
  • La sola presencia del almirante es un irritante para los sectores de la izquierda que dominan la convención, pues pone en entredicho su tesis o relato de que la convención es una “ruptura radical” con una transición que denostan. 
  • Desde el primer día han intentado, sin éxito, romper el cordón umbilical que los une con la constitución, el gobierno, el parlamento y el poder judicial. Los constituyentes no son protagonistas de un evento “refundacional de la república”. Solo tienen el encargo de proponer una nueva constitución a los ciudadanos que se pronunciarán en un plebiscito. Son parte de un proceso evolutivo de consolidación y perfeccionamiento de la democracia que comenzó en 1989 con el triunfo del NO.
  • En ese contexto hay que comprender la furia desatada por la participación de Arancibia en la comisión de DDHH. La izquierda radical lo ve como una verdadera provocación, una ofensa. Sin duda que puede parecer una contradicción (y en cierto modo lo es) que el ex Edecán de Pinochet opine sobre DDHH.
  • Pero no hay nada nuevo bajo el sol: la convivencia civilizada entre “víctimas y victimarios” es una característica, una condición necesaria de las transiciones pacíficas y pactadas. Sucedió en España, en Sudáfrica y también en Chile. Con el transcurso del tiempo, a medida que la democracia se consolida y profundiza, los victimarios van perdiendo poder. Así ha  ocurrido  cada vez que, en democracia se reformó la constitución. Esta convención no será una excepción. 

El derecho de participar. Las transiciones pactadas reconocen  que quienes apoyaron o fueron parte de la dictadura también tienen el derecho de participar plenamente  en la vida pública, a elegir y ser elegidos (sin perjuicio de tener que responder por las violaciones a los DDHH que hubiesen cometido). El ex almirante Jorge Arancibia   encarna  este principio básico que, sin embargo, le  resulta absolutamente intolerable a los constituyentes de extrema izquierda que dominan la Convención. 

  • Arancibia ejerció un derecho al incorporarse a la comisión de DDHH y quien ejerce un derecho a nadie ofende. Sin embargo, no evaluó bien que la convención se está  convirtiendo en un  “campo de batalla” entre “ el bien y mal” . No captó que su decisión  sería vista  como una provocación y utilizada como  un pretexto para la atacar la institucionalidad vigente.
  • Con todo, los vetos, como el que afectó a Arancibia también ocurren en el Congreso. El 9 de abril del 2021 la Comisión de Derechos Humanos del Senado eligió como su presidente al Senador Alejandro Navarro, pese a que según los acuerdos de gobernanza de las bancadas era el turno del senador Francisco Chahuán de Renovación Nacional.
  • A modo de justificación por el incumplimiento de lo pactado la senadora Adriana Muñoz -hablando a nombre de la izquierda- señaló que    constituiría “un insulto y una ofensa para las miles de víctimas de las violaciones sistemáticas a los DDHH producidas durante el estallido social” que dicha comisión tenga un presidente de derecha.
  • En julio del mismo año el senador Felipe Kast renuncia a la comisión en señal de protesta porque el senador Navarro no se ha pronunciado sobre las violaciones a los DDHH en Cuba y Nicaragua y por ser un aliado incondicional del régimen chavista y de Maduro. Navarro fue censurado varias veces, pero logró sobrevivir al mando de la comisión.
  • Lo mismo había sucedido el 2015, cuando la senadora Van Rysselberghe fue electa como presidenta de la comisión de DDHH. Está vez fue la izquierda la que montó en cólera aduciendo que era una “pinochetista” impenitente y negacionista de las violaciones a los DDHH y que en esas circunstancias no podía permitírsele asumir el cargo. Pero, al final igual que Navarro asumió su cargo.
  • La convención es el fruto de acuerdos políticos negociados por los partidos que dominan el Congreso para resolver una crisis política. Los  constituyentes electos bajo  las mismas reglas y el  sistema electoral que se aplica a los parlamentarios. Es parte de la institucionalidad vigente que -con todos sus vicios y virtudes- está obligada a respetar las garantías y derechos constitucionales de todos sus integrantes.

Publicaciones relacionadas

Ex-ante

Julio 2, 2022

El espíritu constituyente: Una oportunidad perdida. Por Kenneth Bunker

El texto fue escrito desde la revancha, y con actitudes seudo autoritarias. Se excluyó a sectores políticos completos del proceso y se adoptaron reglas que no se adoptaría en ninguno de los países de los cuales se ha mencionado que podrían servir de modelo para Chile. Es, para efecto de toda evaluación técnica, un fracaso.

Ex-ante

Julio 2, 2022

Daniel Stingo, víctima de si mismo. Por Rafael Gumucio

La escuela política de Stingo fueron los matinales. Sin un animador al lado se anima demasiado y cae en el insulto, el desprecio, hablando de “mi platita” como si preocuparse de ello fuera de tonto, o riéndose de la edad de Ricardo Lagos o de la preocupación por la propiedad privada de un poblador de […]

Ex Presidente de la Cámara de Diputados

Julio 1, 2022

Gabriel Boric: El vía crucis de un Presidente que no quiere (o no puede) ser líder. Por Jorge Schaulsohn

No veo al Presidente como un líder empoderado para manejar una situación política y económica compleja que empeorará. Ni tampoco explicándole a la ciudadanía qué es lo que él quiere y necesita, cuál es su visión para salir del impasse político-económico-social y constitucional, sino más bien evadiendo la realidad, minimizando los errores.

Ex-ante

Junio 29, 2022

Es hora de separar al Gobierno de la Convención. Por Ricardo Brodsky

Presidencia.

Parece más aconsejable que el gobierno separe su suerte del texto propuesto por la convención, adopte una prudente distancia y analice con pragmatismo “todos los escenarios”, ya que su obligación seguirá siendo gobernar el país y no defraudar las esperanzas de cambio que anidan en la sociedad chilena.

Director ejecutivo Horizontal

Junio 29, 2022

Si recaudamos más. ¿Gastemos mejor? Por Juan José Obach

Si vamos a recaudar más, es un imperativo moral asegurar que esos recursos públicos se gasten bien. Para que el gobierno tome en serio el rol del Estado en su lucha contra la desigualdad, debe tener a la vista que los esfuerzos en gastar bien son tres veces más efectivos que los esfuerzos en recaudar […]