El purgatorio. Lo que mostraban las encuestas antes del primer debate presidencial era una carrera con dos grupos de candidatos. Un grupo de candidatos fuertes, con posibilidades de ganar en primera o segunda vuelta (Gabriel Boric, Sebastián Sichel y Yasna Provoste), y un grupo de candidatos débiles, con una presencia más bien anecdótica (José Antonio Kast, Marco Enríquez-Ominami, Franco Parisi y Eduardo Artés).
Lo que está en juego. Lo que está en juego en la próxima elección es la hegemonía de la oposición. Pues, considerando que lo más probable es que gane un candidato de izquierda, la pregunta relevante es de qué tipo de izquierda será: ¿de una extrema o una centrista? Es una pregunta importante pues quien gane estará a cargo no solo del país, sino que también de inaugurar la próxima Constitución, y definir el ritmo del ciclo político venidero.
La inconsistencia de Provoste. El principal problema de Provoste es que se declara de centroizquierda sin serlo. Pues, en qué contexto se puede justificar ser de centroizquierda y a la vez apoyar políticas públicas como la del retiro de fondos de pensiones. Cómo puede levantar una candidatura que apela a las capas medias y a la vez endosar una medida que contribuye a inflar el precio de las cosas y a provocar desigualad. Es sencillamente incomprensible.
El reemplazo . Lo de Provoste, y la coalición que la apoya, es de una miopía notable. No ven que la izquierda los utilizó para pasar los retiros de fondos de pensiones, argumentando que no solo era una forma de subvencionar los errores del gobierno y terminar con las AFP, sino que también de capitalizar políticamente en el camino. Pero resulta que los únicos que han capitalizado, y seguirán capitalizando, es la izquierda de Boric.
Los huérfanos de la centroizquierda Un componente final que ayuda a entender por qué el reemplazo tiene sentido tiene que ver con los votantes. Pues hay serias dudas que los votantes de centroizquierda sienten que Provoste es la mejor candidata. Al menos hay una sospecha razonable de que podrían votar por Boric, y no solo porque representa un quiebre con el orden actual, sino que además porque creen que es quién verdaderamente representa lo que debiese ser la centroizquierda en el país.
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