Cambios. Mayor acceso a mercado en el Reino Unido a productos agroindustriales, como los jugos de fruta, son parte de las ventajas que obtuvo Chile al aceptar el ingreso británico al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP). Se trata del bloque conocido como TPP11 (por sus 11 miembros, que ahora serán 12) o TPP.
Inversiones. En relación con la protección de inversiones foráneas, las partes han actuado con gran misterio. Una opción que se maneja es la finalización del Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones (APPI, o BIT en inglés) vigente desde 1997 y la adhesión al capítulo de inversiones del CPTPP. A esa transición se le conoce como grandfathering y la ha aplicado la Unión Europea.
Vaguedad. Las partes evitan transparentar qué negociaron. “Según lo acordado entre los miembros del CPTPP y el Reino Unido, se pondrá a disposición del público los resultados específicos de la negociación luego de la firma del instrumento legal, que en este caso vendría siendo el protocolo de adhesión del Reino Unido al acuerdo. Chile espera que ello pueda ocurrir en la reunión de la Comisión Administradora del CPTPP, que tendrá lugar en julio, en Auckland, Nueva Zelandia”, dice la Subrei a Ex-Ante.
Subrei. La subsecretaría dice a Ex-Ante: “Podemos comunicar que los países acordaron los medios por los que el Reino Unido cumplirá las normas vigentes contenidas en el CPTPP, además que el Reino Unido ha presentado ofertas de acceso a los mercados comercialmente significativas en materia de bienes, servicios, inversiones, servicios financieros, contratación pública, empresas estatales y entrada temporal de personas de negocios”.
Japón. En un comunicado de prensa, la subsecretaria Claudia Sanhueza añadió: “Me gustaría agradecer a Japón por liderar este proceso, que nos ha llevado a una exitosa conclusión con compromisos comerciales significativos en acceso a mercado para bienes, servicios, inversiones, ingreso temporal para empresarios y otros”.
Ventajas comerciales. Según los británicos:
Casi. Los beneficios obtenidos por Chile no se hubiesen aplicado sin su propio ingreso formal al bloque. La idea del acceso al TPP fue resistida por el exsubsecretario José Miguel Ahumada, quien luego de la aprobación del Congreso persuadió a La Moneda de esperar incluso meses antes de promulgar. Para ello propuso la estrategia de side letters.
Side letter. La estrategia del exsubsecretario de excluir a Chile del capítulo de ISDS del TPP, mediante side letters, fue un fracaso. Solo se firmó un documento (Nueva Zelandia) y hasta ahora se conoce la aceptación de otros dos (Malasia y México).
Publicaciones relacionadas
Las inquietudes del Gobierno por las implicancias políticas de las inversiones chinas en Chile quedó plasmada en una minuta interna preparada para el biministro Louis de Grange. El texto advierte de que los conflictos con empresas estatales de ese país trascienden lo económico y escalan al plano diplomático. El tema se ha instalado en la […]
El exsubsecretario José Miguel Ahumada, reconocido detractor del TPP-11, firmó una carta internacional que respalda la agenda económica de Petro y llama a continuar sus reformas. El texto omite críticas por el deterioro fiscal en Colombia.
El economista y nuevo consejero de BancoEstado, Pablo Correa, proyecta que Chile crecerá entre 2,5% y 3% anual entre 2027 y 2030, en un escenario de mayor estabilidad macroeconómica, pero sin un despegue estructural. Advierte que la principal prueba será fiscal e institucional: ejecutar inversión, reducir permisos y sostener la credibilidad de las reglas.
Las sociedades modernas necesitan pronósticos para tomar decisiones. Pero también necesitan comprender qué son y qué no son los pronósticos. Un error de proyección no es necesariamente una equivocación. Y la mejor defensa contra el uso político de las proyecciones no es la búsqueda imposible de pronosticadores infalibles, sino la construcción de instituciones que protejan […]
Proponemos otorgar el crédito fiscal a los empleos dependientes formales a partir del séptimo mes contado desde el nacimiento del contrato, durando hasta que éste cumpla 4 años. No se justifica mantener el apoyo si en 4 años un trabajador no ha aumentado su productividad lo suficiente para salir del rango de remuneraciones apoyadas.