Ocultamiento de identidad. Una querella por homicidio frustrado, incendio y amenazas ingresada en noviembre de 2022 por la Municipalidad de Santiago, contra quienes resultaran responsables de estos delitos, detalló la primera complejidad para identificar a los autores de actos vandálicos en el INBA: el ocultamiento de identidad.
Ataque a rectoría. Un segundo elemento presente en esa acción fue que la violencia incluyó a la rectoría y luego a la máxima autoridad escolar en otro punto del liceo.
La resistencia de otros estudiantes. Tras esto, relató, “estudiantes de cuarto año medio ingresan al baño y se genera una pelea, un conato muy complejo”.
Los autores. “Dado que no estábamos despachando estudiantes por ese sector ni había ninguna otra actividad que justificara abrir ese portón, al salir estos jóvenes tras romper los candados, son detenidos por Carabineros, luego salgo yo junto al inspector”.
El ocultamiento en la “masa”. “Como el personal del liceo llegó con extintores a apagar el fuego, los encapuchados se retiraron y se dirigieron al baño del patio verde, que es un lugar que ha sido ocupado en otras ocasiones para que quienes están encapuchados puedan cambiarse, y en donde estudiantes que no están participando de acciones violentas han ingresado a este patio y su baño para hacer lo que llaman ‘masa’, permitiendo que quienes entraran encapuchados puedan salir después sin ser identificados”.
El ataque al cuartel militar vecino. En 2022 el liceo emblemático de Santiago también fue objeto de controversia después de que en octubre de ese año cuatro efectivos de la unidad militar contigua recibieran pedradas y luego encapuchados lanzaran molotov al recinto.
Publicaciones relacionadas
Carlos Robledo, el ex conscripto de La Serena condenado a 10 años de cárcel por el delito de violencia innecesaria con resultado de muerte de Romario Veloz, es una de las solicitudes de indulto presidencial que revisa el gobierno en el marco del 18-O. Lea el documento en que pide el perdón de pena a […]
La maquilladora Érika Ramírez, de 54 años, murió de manera inmediata tras el colapso de una pared en el edificio donde residía en La Guaira, donde sobrevivió su esposo. Por su parte, el comerciante Héctor Riquelme, también de 54 años, falleció junto a su nieta de ocho años en la misma localidad.
A los casos de Érika Ramírez y Héctor Riquelme, se suman el de otros dos ciudadanos de nuestro país, según informó Cancillería.
La decana de la Escuela de Gobierno UAI y presidenta de la comisión asesora del Plan Chile Renace sostiene que la baja natalidad “es un problema país” y no responde a agendas de política contingente. A su juicio, un horizonte viable de trabajo es “desacelerar la caída y producir un alza parcial y sostenida de […]
La intersección de Catemito con Autopista Central fue incluida por Carabineros en las zonas rojas de robos con violencia de vehículos, este primer semestre. Se trata del sector donde ocurrió la tragedia que terminó con la muerte de un adolescente de 12 años y que dio paso a una revisión del Programa de Seguridad Integrada, […]