Imagínense que un estafador, que se ha pasado la vida inventado un montón de alias y documentos, es enviado de profe reemplazante a un colegio. Un establecimiento que sus mismos “colegas” le presentan, muy relajadamente, como un lugar donde es mejor pegarse al pasillo para que no lo derriben a la pasada, porque sí, y una serie de comentarios por el estilo. ¿Profesor reemplazante? “Bueno, mira: está la Dirección, la subdirección, los profes contratados, los administrativos, tú y la cafetera. En ese orden”.
Eddy llega allá porque, eso sí, es un genio de las matemáticas. Y la detective que lo atrapa en una de sus tantas estafas le da a elegir: cárcel o profesor ¡infiltrado!
Como no lo convence, al pasar ella le desliza: “Y ya sabes cómo reciben a los pedófilos en las prisiones”. “¿¿Pedófilo??? Pero si yo no estoy acusado de eso…”. “Uff, bueno, tú sabes cómo son los rumores”.
Resumen: se va de profe a aquel colegio caótico a más no poder. ¿Para qué? Para conseguir pistas de un capo criminal que es apoderado de allí (!!).
Eddy se estrena en su sala de clases, donde todos conversan a voz en cuello y ni lo miran, a grito pelado y a combos. Derecho a la Dirección. Porque muy desastroso será todo allí pero igual hay reglas.
Y ahí mismo parte con las sorpresas (más sorpresas, en realidad).
Comedia francesa de humor muy ácido e irreverente.
Recalé
Dirección: François Uzan.
Guion: François Uzan, Emma Cascales, Anne-Lise Rivoire.
Francia, 2026.
Ocho episodios de 30 min.
Reunir a Elle Fanning, Michelle Pfeiffer, Nicole Kidman y Greg Kinnear, por mencionar parte del elenco (las primeras, también involucradas en la producción) es ya impresionante.
Pero la historia no tiene desperdicio. Y las caracterizaciones de ellas ¡de no creer!
De un dinamismo que no da tiempo para ir a buscarse un café, se mueve entre la comedia más desopilante y absurda y el drama más doloroso.
Margo (Elle Fanning) entra a la U en California a estudiar literatura. Un profe (bien poco atractivo) la embauca de una manera tan obvia que su amiga que estudia en NY le advierte de todo lo que sigue. Pero Margo, que vive en una casa con varias amigas, sigue en las nubes… Y queda embarazada. A su madre, Shyanne (es muy gracioso ver a M. Pfeiffer ¡muy vulgar!, siempre super maquillada, pelo largo ondeado, ropa ajustada sexy), casi le da fatiga, aunque es muy pragmática. Ella, que opina que “la felicidad es una inversión”, está por casarse con un hombre de iglesia (no es muy claro cuál), que resulta ser mucho más amable y comprensivo que ella (Greg Kinnear).
Cuando nace la guagua… ya sabemos: los llantos, la leche… La mitad de las amigas de la casa no soportan y se van. Solo queda Susie, una fan de las peleas de lucha libre. Su ídolo: Jinx, que un día aparece por allí porque es el padre de Margo. Y viene saliendo de un programa de desintoxicación.
Entretanto, la madre del profesor, o sea, la abuela de la guagua, que es el opuesto de Shyanne —distinguida a lo Jackie Kennedy; una bruja como Cruela Devil (mechón blanco incluido)—, se deshace del cacho con un arreglo legal, sin desembolsar niuno.
En suma ¡Margo necesita dinero!
Y a ella se le ocurre otra idea brillante: sumarse a OnlyFans.
Nicole Kidman es Lace, una colega de lucha libre de Jinx… y abogada. Misma pinta que Shyanne (!).
¡Imperdible!
Margo’s Got Money Troubles
Creador: David E. Kelley (Creador), Dearbhla Walsh, Kate Herron.
Guion: David E. Kelley.
EE.UU., 2026
T1: Ocho episodios de 40 min.
¿Humor + terror? Sí se han hecho comedias, más bien riéndose del género.Pero esta serie es ¡desopilante! Y los elementos de terror que mezcla son como del tipo mujer chascona circulando por los caminos. Y sí, otras cosas más, es verdad.Esto transcurre en un pueblo en una isla a 65 kilómetros de Nueva Inglaterra. El alcalde, Tom Loftis (Matthew Rhys), se empeña en impulsar el turismo, aunque todo el mundo sabe que la isla está maldita. O sea, esto es como un “Tiburón” paródico.
La gentileza y la astucia no es lo que distingue a sus habitantes. Mucho ser gris, cuando no raro o peor, antipático.
Aquello de archívalo en “arreglar para después” es más o menos la norma.
Widow’s Bay
Dirección: Katie Dippold (Creadora), Hiro Murai.
Guion: Katie Dippold.
EE.UU., 2026.
Diez episodios de 40 min.
Si creen haber visto situaciones y lugares amenazantes, prepárense a quedar sin aliento circulando por las estrechas subidas y bajadas de las favelas de Río.
John Creasy es un rudo ex mercenario de élite y antiguo miembro de las Fuerzas Especiales que sufre trastorno de estrés postraumático (TEPT). La primera secuencia es ¡feroz! Muestra la misión fallida en México que lo dejó en ese estado.
Tras malvivir un buen tiempo, un viejo amigo lo llama para un trabajo en Río de Janeiro. Están en un muy buen barrio: no es un lugar de temer.
Pero el brazo del mal puede ser muy largo.
Tras una inesperada y fatal explosión, Creasy logra huir junto con una adolescente, con quien forja un fuerte vínculo protector. Eludiendo como puede a peligrosos y decididos criminales, es conducido hacia una favela por una joven que ha conocido como chofer de su amigo. Ella es pariente del mandamás del lugar y allí intentarán refugiarse.
De a poco Creasy se ha ido dando cuenta que ha sido vilmente traicionado, en aquel episodio de México, y que eso lo tiene en medio de este peligroso entuerto. Tras ello hay gente muy hábil y poderosa.
Nueva adaptación de la novela de A. J. Quinnell. En 2004 se hizo una película, Man on Fire, basada en ese libro.
Man on Fire
Dirección: Vicente Amorim, Clare Kilner, Michael Cuesta, entre otros.
Guion: Kyle Killen, Álvaro Mamute.
EE.UU., 2026.
Siete episodios de 48 min.
Advertencia: no es para todo el mundo. Esta historia indescriptible está narrada con un tempo que llega a desconcertar. Y por eso mismo, captura la atención.
Más que un misterio policial, más que un triángulo amoroso, más que la crisis de la mediana edad, la serie se va interiorizando en cada personaje para darnos vueltas los juicios previos (prejuicios).
Este es un drama psicológico muy complejo, que se aproxima muy agudamente a la verdadera manera de ser de cada quien y a sus dolores existenciales. Y quienes nos parecían soberbios, no lo eran. Y aquel ser desangelado resulta que era un hombre de una bondad infinita.
Sí es un drama policial, pero uno muy singular, que involucra a familias de clase media que viven en casas desangeladas, donde nadie parece muy feliz.
Clark Forrest (Jason Bateman) es el hombre del tiempo en un canal de TV del poblado, hasta donde suele llegar en una singular bicicleta. Al programa suma a Floyd (David Harbour), un intérprete de señas, con el que va forjando una amistad. Ambos están casados. Floyd es padrastro de un niño TEA.
En el primer episodio se produce una muerte, que lleva a un detective mayor (genial Richard Jenkins) con una joven policía del condado a intentar entenderse para resolver lo que aparenta ser algo simple.
Pero los raccontos van destapando capas y capas de complejas situaciones.
Cualquier juicio o conclusión a la que uno llegue queda en jaque mientras se agregan datos.
Melancólica, triste, bella y profunda.
Reitero la advertencia de la primera frase.
Con Peter Sarsgaard.
DTF St. Louis
Dirección: Steve Conrad (Creador).
EE.UU., 2026.
Siete episodios de 45 min.
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