Por eso esta película es uno de los estrenos del año.
Ojo: también se estrena la chilena “Después de la Niebla”.
“El viejo protege al joven y luego el joven protege al viejo”.
Como un guiño a aquella icónica frase de Star Wars -“Yo soy tu padre”- que tenía, eso sí, una carga epatante (¡por decir lo menos!), hay un momento en esta historia para esta línea de guion.
No. No es un parteaguas como cuando el súper villano Darth Vader le confiesa tamaña verdad a Luke Skywalker, el protagonista de Star Wars (eso fue en El Imperio Contraataca, episodio V). Pero marca un momento decisivo en esta relación.
Solo para ubicarnos en la línea de tiempo, la película ya no es exactamente un spin off de La Guerra de las Galaxias de George Lucas. Es la temporada 4 de la serie, creada por Jon Favreau. Las tres anteriores están en Disney Plus y, ante la popularidad de sus protagonistas, decidieron hacer un filme, lo que no significa que se descarte una T 4. (Detalles más abajo).
Este es un filme de acción, puro y duro. Solo que, ya sabemos, su escenario es el universo infinito. Din Djarin, el mandaloriano (Pedro Pascal), y Grogu, ese que alguna vez fue un bebé alienígena, conforman una dupla. El pequeñín, sabemos, tiene sus poderes (aquello de estirar las manos nos hace reír, pero vaya que funciona).
En una situación bélica desatada, el par se suma a las fuerzas de la Nueva República, en una galaxia en la que los señores de la guerra imperiales siguen dispersos. Aunque Din Djarin siempre enfatizará que él es un llanero solitario. Lo es, pero cuando lo contratan para una misión, ha de responder a quien se la encomendó. Y en este caso, la jefa es la coronel Ward (Sigourney Weaver), que se ha pasado su vida peleando contra el Imperio. No es fácil tratar con ella: es hiper exigente y no se prodiga en halagos.
Entre tanto habitante de aquí y de allá, no es de extrañar que irrumpan algunas sorpresas y lo que se daba por sentado resulta no ser así.
Es en esos momentos en que Grogu cobra protagonismo y surge aquella frase.
Para ser un filme de acción, las más de dos horas se sienten. O dicho de otro modo, mantener el ritmo entre una secuencia y otra, poniendo un cuidado montaje al servicio de ello, es indispensable. Y aquí por momentos flaquea.
Las secuencias del bosque concluyen en un bello momento (sí, pudo tener más emoción) pero resultan algo extensas.
Ciertamente que verla en pantalla grande le da un gran valor. No solo en términos visuales, sino en lo que significa la experiencia de la sala de cine. Pero en cuanto a estructura narrativa, quizás hubiese funcionado mejor como serie.
Dicho lo anterior, estoy segura que los numerosos fans la van a disfrutar de principio a fin.
Advertencia a los fans de Pascal: porque es un mandalorian, siempre ha de permanecer cubierto. De manera que solo verán su rostro un breve momento. El resto del metraje permanece debajo de toda aquella armadura.
Con Jeremy Allen White como Rotta el Hutt.
Star Wars: The Mandalorian and Grogu
Dirección: Jon Favreau
Guion: Jon Favreau, Dave Filoni, Noah Kloor.
EE.UU., 2026
Duración: 132 min.
Aventura, acción, humor, mucho diseño y dos protagonistas misteriosos y muy atractivos explican en buena parte el éxito que tuvo desde sus inicios esta serie.
En lo que fue el buque insignia de la irrupción de Disney Plus al mundo de las plataformas, The Mandalorian transcurre cinco años después de El Regreso del Jedi.
Si para la fanaticada de esta saga —que inició George Lucas en una galaxia muy muy lejana— la serie es una delicia llena de detalles, recovecos y guiños que analizar, su mayor virtud, sin embargo, es que funciona perfectamente para quienes no forman parte de ese club.
Es cierto que mientras más cinefilia se acumula en los ojos, más se la disfruta.
Porque The Mandalorian (así como su nave madre, Star Wars) bebe de tradiciones tan diferentes como el cine de Kurosawa, el filme noir, el western y un largo etcétera que es fascinante ir descubriendo.
La serie sigue a un Mandalorian, que es una suerte de renegado y llanero solitario, un cazarrecompensas (Pedro Pascal). En su primera misión se encuentra con lo que se ha convertido en el fetiche pop de los últimos años: Baby Yoda (o Grogu). Solo por ver cómo se va desarrollado esa peculiar relación, ya vale la pena.
Pero no es lo único: hay mucha atmósfera bien instalada, tramas en escenarios y personajes secundarios muy diversos entre episodio y episodio que la hacen atractiva a cualquier espectador.
Ojo con el trailer de la T 1: no aparece Baby Yoda. Su fama tomó por sorpresa a sus realizadores.
THE MANDALORIAN
Creador: Jon Favreau.
Tres temporadas: 2019 – 2023.
Después de recorrer festivales como Sanfic y Shanghái, donde ganó el Premio de Oro, se estrena en cines la película de Miriam Heard, basada en la novela “Después de la niebla”, de María Edwards Urrejola.
Ambientada en el sur de Chile en 1988, sigue la historia de María Ema Godoy), una niña de ocho años que estudia y vive durante la semana en una pensión en Osorno, lejos de sus padres. Los fines de semana vuelve al hogar familiar, una casa ubicada junto al lago. Pero la llegada de amigos de sus padres desde Santiago profundiza su sensación de invisibilidad.
Uno de los aspectos destacados de la película es su atmósfera visual y sonora. Los paisajes del sur de Chile —la niebla, el lago, los bosques húmedos y los espacios vacíos— funcionan como una extensión del mundo interior de María.
Con Mario Horton, Valentina Muhr, Álvaro Espinosa, Heidrun María Breier.
Después de la niebla
Dirección y guion: Miriam Heard
Chile, 2025
Duración: 101 min.
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