Un trabajador forestal de una empresa contratista, quien pidió reserva de su identidad por motivos de seguridad, relata la trágica jornada del viernes 9 en La Araucanía, en que su compañero de trabajo Ceferino González, 65, terminó hospitalizado grave tras recibir un tiro en el abdomen y en que el integrante de la CAM, Pablo Marchant, murió de un disparo en la cabeza en el fundo Santa Ana-Tres Palos de Carahue, que contaba con protección policial. A continuación, su testimonio.
Antes del ataque: “Todos los días, como a las 7:40 am, nos juntábamos con Carabineros en el cruce y ellos nos llevaban al fundo. Ellos iban delante en una camioneta y nosotros íbamos detrás en el bus. Llegábamos como a las 8AM”.
El ataque incendiario: “El comedor tiene una ventana y a mí se me ocurrió mirar hacia el lado donde estaban las máquinas, porque el conductor del bus lo había puesto en otra posición (…), cuando de repente vi que venían entre 5 a 6 individuos. No me imaginé que era gente extraña y le dije a mis colegas: ‘A lo mejor son los Carabineros que vienen a hacer el cambio de turno’. Todavía no estaba oscuro; uno tenía una antorcha apagada”.
El baleo al trabajador: “Cuando sentimos el tema de los disparos, nos dijimos que nos agacháramos. Pero Don Ceferino demoró en tirarse al suelo y lo único que sentí fue como un quejido. En el comedor teníamos 2 mesas y él se estaba afirmando de una para agacharse, cuando sentí que dijo: ‘Aghhh’, así no más”.
La muerte del integrante de la CAM: “Yo estuve todo el tiempo en el comedor, no salí del comedor hasta que pasó todo, pero mis colegas decían que había caído uno, gritaban que había caído uno, pero no sabían quién era”.
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