Han notado que desde hace un par de años que no han surgido en Chile nuevos unicornios (startups que valen más de US$1.000 millones de acuerdo con las valorizaciones obtenidas en sus últimos aumentos de capital).
Pero ello no es tan sorprendente porque las cosas no han andado nada de fáciles para el venture capital desde mediados del 2022 a la fecha. Pero, conviene tener presente que, algunos startups han logrado manejarse mejor que otros en este período que ha sido denominado como el “invierno de los startups”.
Luego del histórico boom que tuvo el venture capital (fondos de inversión privada que financian empresas con un alto potencial de crecimiento) a nivel mundial durante la pandemia, el ajuste a la baja que le siguió ha sido un remezón importante especialmente en los mercados desarrollados, pero también para los menos maduros como los latinoamericanos.
Este ajuste lamentablemente aún no ha finalizado. Este ciclo, se ha caracterizado por una baja pronunciada en las inversiones totales realizadas respecto a los récords históricos de 2021, así como también en las valorizaciones de los startups y en el tamaño promedio de los montos recaudados en los levantamientos de capital que han realizado durante este periodo. Específicamente se ha producido una baja importante en los volúmenes invertidos, los cuales experimentaron una leve caída el 2022 y una disminución mayor el 2023. Este año 2024 está terminando con un volumen similar al del 2023.
Desgraciadamente, salvo por las perspectivas de que continuarán las bajas de tasas de interés en varios países, todavía no es claro si la industria de venture capital va a lograr retomar su senda de crecimiento durante el 2025. No obstante, con seguridad van a continuar habiendo casos de startups que van a lograr éxito y lamentablemente también muchos startups en etapas tempranas que van a fracasar, por lo cual los inversionistas requerirán mantenerse bien atentos en sus decisiones de inversión.
En Chile, en términos generales, las cosas no han sido muy distintas durante los últimos años, con la diferencia eso si que el volumen invertido afortunadamente no se ha visto tan afectado como en el extranjero. Pero los fondos de venture capital han requerido ajustar sus estrategias y salir a apoyar con nuevo capital a las empresas en que habían invertido previamente, lo que evidentemente ha significado que han podido invertir menos en nuevos startups.
En este contexto, especialmente en el 2023 y 2024, han dejado de operar o han sido absorbidas muchos startups y gran parte de las que han permanecido han disminuido sus gastos y/o han modificado sus modelos de negocios con el objeto de alcanzar el punto de equilibrio al más corto plazo posible.
En este contexto no sólo no han surgido nuevos unicornios en Chile, sino que además han bajado las valorizaciones de muchos startups en éstos dos últimos años.
Pero no todo ha sido negativo, ya que ha habido buenas noticias en lo que respecta al Corporate Venture Capital (CVC). En efecto en estos últimos años se han sumado muchas empresas al grupo de las cuentan con unidades de CVC y prácticamente no quedan compañías grandes importantes que no estén activas en este plano. Además, ya han aparecido varios casos exitosos de alianzas y de otros tipos de asociación entre compañías tradicionales y startups gracias al CVC.
Otro aspecto positivo ha sido el hecho que ha habido varios family offices que se han invertido finalmente en fondos de venture capital y en startups directamente, lo cual es bastante común en el extranjero. El camino recomendable para este tipo de inversionistas es partir invirtiendo en fondos de venture capital para aprender cuáles son las prácticas que siguen estos inversionistas en su relacionamiento con los startups y después invertir directamente. Ello le es útil para evitarles cometer errores básicos producto de su falta de experiencia en este tipo de inversiones.
Ahora, las malas noticias en la industria del venture capital podrían hacer creer a algunos que la aparición de unicornios en Chile fue algo que ocurrió en forma excepcional gracias a la plata dulce que existía cuando las tasas de interés eran cercanas a cero. Personalmente, no soy de esa opinión porque veo que hay varios startups que partieron hace un tiempo, que, en los últimos años, a pesar de los dificultades que enfrentaron en su financiamiento, han avanzado bien en sus procesos de internacionalización y desarrollo. Por lo tanto, no me extrañaría que algunos de estos logren llegar a ser unicornios.
Publicaciones relacionadas
Chile ya dispone de los activos necesarios, tales como proveedores sofisticados, talento técnico y científico, centros de investigación y una trayectoria probada de colaboración. Lo que corresponde ahora es articular estas capacidades con determinación y bajo un claro liderazgo del Estado. Transformar una ventaja natural en capacidades construidas tomó décadas. Fortalecer el ecosistema minero en […]
Lo que produjo el CAE no fue un accidente. Fue el resultado de prometer sin diseñar, corregir a medias y luego usar el instrumento como munición ideológica. Mientras no haya costos políticos para quienes hacen eso, seguiremos repitiendo la historia en educación, salud, vivienda y pensiones. Confundir el instrumento con el objetivo tiene consecuencias. El […]
El problema es cuando se instalan por inercia. Sin preguntarse qué comportamiento están empujando. Porque cuando los incentivos están mal diseñados, no dejan de ayudar: empiezan a dañar.
Los costos que implica ignorar la opinión de los economistas bien entrenados no son abstracciones teóricas; son consecuencias concretas para las personas, quienes merecen que sus líderes tomen decisiones basadas en la evidencia, la racionalidad económica y el contexto cultural.
En materia energética, postergar decisiones no es neutral, es la forma más cara de no avanzar. Por lo mismo, la competitividad del país depende de cuán rápido seamos capaces de convertir las ventajas, como el gran desarrollo de energías renovables, en seguridad, eficiencia y menores costos para las personas y empresas.