He tenido la suerte de participar en diversas misiones tecnológicas a Estados Unidos, China y otros países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, las cuales han organizado instituciones que tienen experiencia en este tipo de iniciativas. Lo usual es reunirse con representantes de los distintos agentes relevantes para el desarrollo del sector empresarial, entre los que se incluyen a empresas tradicionales y startups, así como universidades, centros de investigación y autoridades públicas.
Participar en este tipo de viajes de negocios considero que es fundamental para ver lo que está ocurriendo en algunos países y empresas que están enfrentando en forma decisiva los desafíos y oportunidades que trae la revolución tecnológica en curso.
Son experiencias muy útiles para entender in situ cómo están adaptándose empresas similares a las nuestras frente a temas como la utilización de la inteligencia artificial y la robótica, así como comprender su visión de los posibles escenarios que surgen con los riesgos geopolíticos existentes.
Cuando vuelvo a Chile siento que cuento con una visión mucho más amplia de la evolución en que se encuentra el mundo empresarial, lo que me permite creo ser más útil en el proceso de toma de decisiones en los directorios que participo.
Ahora pienso que lo fundamental, al menos para los directores, no es entender en detalle las nuevas tecnologías sino que comprender cómo ven las empresas afuera, desde el punto de vista estratégico, la transformación que están impulsando estas tecnologías y los caminos posibles que tienen para hacer frente a los que se les viene en el futuro más cercano.
En particular me fue de gran utilidad un viaje que hice hace pocos años a Suecia, un país chico como Chile con una población de 10 millones de habitantes y una economía que hace 25 años tenía una fuerte dependencia en industrias de recursos naturales (especialmente forestal y minería), que fue capaz eso sí de reinventarse en el plano empresarial, logrando además que Estocolmo sea la segunda ciudad del mundo con mayor número de unicornios per cápita.
Un elemento clave en el caso de Suecia fue comprender algo que surgió en muchas de las reuniones que tuvimos en esa misión tecnológica. Me refiero al hecho de que, al ser un país chico, para ser exitosos en su proceso de transformación tecnológica, no les quedaba más que adoptar una actitud muy colaborativa entre los distintos agentes que jugaban un rol relevante en el desarrollo del sector empresarial.
En este tipo de experiencias es clave la agenda de reuniones a tener, para efectos de lograr formar una visión amplia del proceso de cambio en curso, objetivo el cual no se logra normalmente en los viajes mas del tipo individual que uno realiza en otras oportunidades.
Por lo tanto, mi recomendación es que busque y se suba a la próxima misión tecnológica que encuentre que satisface razonablemente bien sus necesidades en el plano antes descrito.
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Contribuciones: ¿Cómo avanzar a un modelo más equitativo y transparente? Por Loreto Pelegrí y Francisco Sackmann.https://t.co/thiHujOimJ
— Ex-Ante (@exantecl) February 25, 2025
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