De esta lista, las tres primeras suenan como favoritas para ser nominadas a Mejor Largo de Animación en el Oscar 2022. A su vez, Encanto, podría entrar a competir en Mejor Canción y Cruella estaría en más de un apartado “técnico”. Lo mismo que Black Widow y Eternals.
La película ha ido ganando terreno y adhesión desde que se estrenó en cines. La canción “Dos Oruguita”, de Sebastián Yatra, es la que aparece como favorita al Oscar. Mientras que “We don’t talk about Burno” se ha convertido en el track más exitoso de Disney en 26 años, ocupando el 2o. lugar de los Hot 100 de Billboard.
Encanto es en sí misma un justo homenaje a Colombia, esa Colombia colorida, exuberante y hermosa; donde subsisten tradiciones arraigadas, como la familia extendida y las pequeñas comunidades que se apoyan entre sí; la tierra donde fue posible que naciera el realismo mágico. En medio de montañas, cascadas, flores y mucho verde se instala y crece la gran familia Madrigal, con Alma como la gran matriarca. Ellos tienen un poder mágico, que alcanza a la gran casona que tiene vida propia. Cada cual recibe un don, el que comparten con la comunidad.
Cuando a la pequeña Maribel le llega el momento de recibir el suyo, la magia no funciona. Ni la niña ni sus padres entienden qué ha sucedido. Intentando contener su angustia y la dificultad de ser la “distinta”, Maribel, una chica inteligente y sensible, de pronto descubrirá algo de vital relevancia para la supervivencia de la familia y de toda la comunidad.
Con todo en contra, Maribel tendrá que ser más fuerte que toda su larga parentela llena de poderes mágicos.
ENCANTO
En Portorroso, un pequeño pueblo de pescadores de Italia, transcurre esta historia que vuelve a abordar el momento clave en que se deja la niñez. Y en este caso, además se enfrenta a la diferencia, representada por el hallazgo de Luca no solo de un amigo que no pertenece al pueblo, sino a señales de su propia identidad. Esto último se representa con asombrosas transformaciones que ciertamente asustan a este niño cuyo mundo parecía que sería siempre igual.
Luca veranea con su mejor amigo y conoce a Giulia, hija de un pescador: el trío conforman una suerte de grupo de “bichos raros”. Pero un oscuro secreto amenaza todo.
La amistad y el tema de ser diferente están tras esta historia.
El director reconoce no solo su admiración sino la influencia que ha tenido en él Hayao Miyazaki (Studios Ghibli). Incluso el nombre del lugar donde transcurre Luca —Portorroso— es un guiño a su película Porco Rosso.
LUCA
A buen ritmo y visualmente atractiva, esta es una película de aventuras que recoge tradiciones y leyendas del sudeste asiático. Su protagonista: una mujer empoderada, independiente y con condiciones de líder. Kutmanda está bajo las fuerzas del mal, que han roto la armonía lograda entre humanos y dragones.
Raya tiene como misión restablecer este equilibrio: ella entiende que para conseguir el bien común hay que dejar de lado las diferencias e intentar ponerse de acuerdo. También, que la amistad es algo fundamental para alcanzar lo que se persigue.
La película combina géneros y estilos de diseño y sobre todo captura el interés del espectador, con una estructura de relatos paralelos donde abundan los personajes secundarios (y también algo de humor).
RAYA Y EL ÚLTIMO DRAGÓN
Con un ingenioso y radical giro respecto a la historia del tradicional personaje del largo animado, esta Cruella resultó ser uno de los mejores traslados al “live-action” de las que ha hecho últimamente Disney.
La odiosa Cruella de Vil que conocimos es aquí una víctima de las horribles manipulaciones de una dictadora de la moda, la Baronesa von Hellman (divertidísima Emma Thompson). Ahora bien, lo de víctima, solo por la mala suerte de su primer destino porque Cruella, o más bien Estella (la grandiosa Emma Stone) se las trae. Y en serio. Las pellejerías que pasa primeramente no la hacen una llorosa chica digna de compasión. Al contrario: desde allí se inventa y se asocia a un par de pilluelos cortos de inteligencia que en realidad son casi sus lacayos.
Básicamente, Estella-Cruella, con su lado perversillo, se dedica a hacerle la vida imposible a la Baronesa de la peor manera: estropeándole sus costosas performances mediante epatantes (y divertidas) apariciones. La película es una lucha entre dos mujeres poderosas y astutas (y bastante operadas de los escrúpulos). Por lo que antes de llegar al fondo de la verdad —que todos esperamos— Estella pasará sus aprietos.
Ambientada en los ’70 en Londres. La dirección de arte, el diseño de vestuario y la iluminación son para cortar el aliento.
CRUELLA
La Viuda Negra (Scarlett Johansson), alias Natasha Romanoff, había aparecido hace 11 años en el Universo Marvel. El prólogo nos sitúa en un idílico barrio en Ohio, con niñas jugando en el jardín y dulces escenas hogareñas, con papá, mamá. Es 1995. De pronto todo se vuelve una intensa sucesión de hechos violentos, que marca el estilo que tendrá la película.
Las más de 2 horas de metraje transcurren 21 años después, y si bien remite a los orígenes de Natasha, en realidad la historia se sitúa tras los acontecimientos de Capitán América: Civil War (2016). Lo que predomina en Black Widow es la acción trepidante, los múltiples escenarios propios de una película de espías y aventuras —Cuba, Marruecos, Noruega, Budapest— y una protagonista intrépida, aunque vulnerable, que da y recibe golpes muy rudos.
(Las coreografías de luchas son ¡alucinantes!).
Natasha está a la vez buscando y huyendo; investigando y siendo acechada y atacada. Siempre a milímetros de ser sobrepasada, corriendo por sobre techos, en avionetas, autos, motos o nadando en gélidas aguas tras caer de un puente. Taskmaster, una suerte de Robocop, la persigue implacablemente. Este ritmo que le imprime la directora Cate Shortland recuerda la impronta de la saga de Bourne (Jason Bourne).
Solo que se trata de un filme eminentemente femenino, que gira en torno a su protagonista y a la alianza que construye con Yelena (la gran Florence Pugh), a la que luego se suma Melina (Rachel Weisz).
Y como es tradición, hay escena post créditos (muy importante).
BLACK WIDOW (Viuda Negra)
Disney Plus: 5 películas para ver en familia (parte 2). Por Ana Josefa Silva
Ver esta publicación en Instagram
Para saber qué ver en cines y por streaming, no te pierdas el recomendado semanal de Ana Josefa Silva en Ex-Ante.
Publicaciones relacionadas
La ley crea la Agencia de Protección de Datos Personales, los datos de los chilenos dejan de ser tierra de nadie y reemplaza íntegramente un marco que existía solo en el papel. Una buena ley, esperada durante veinticinco años. Lo que viene ahora es la implementación, y ahí se juega todo.
Cuando uno suponía que el Rey Midas de Hollywood iba solo a “aggiornar” su muy eficaz fórmula para seducir grandes públicos, se aparece con esta producción de factura muy contemporánea, que está varios escalones más arriba de sus muy efectivas e inolvidables ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO o E.T. Porque, eso sí, Spielberg nunca dejará […]
Recuperar la libertad de enseñanza al devolver parte de la autonomía perdida a los colegios y fortalecer el derecho a la educación a través de mayor libertad de elección para las familias no es un ataque a la equidad, es reconocer que esta no se construye ignorando las preferencias de las personas ni vaciando de […]
Sería un error presentar los impuestos únicamente como un freno al crecimiento. Cuando logran reasignar recursos desde usos relativamente menos prioritarios hacia necesidades colectivas y sociales más urgentes, sin desincentivar la creación de riqueza, ayudan a sostener las condiciones materiales e institucionales de las que depende la generación estable y continua de riqueza en el […]
Un bono millonario por producir más puede parecer una herramienta de gestión moderna, pero si empuja a privilegiar una cifra sobre el interés general, deja de ser un incentivo y se convierte en un problema de gobierno corporativo.