Por qué importa. La revelación hecha este miércoles por el Fiscal Regional de Coquimbo Patricio Cooper sobre los cargos que iba a formular en el caso ProCultura cuando en mayo se anunció su salida de la causa, mostró qué se podría esperar (y que todavía no) del Fiscal Regional de Antofagasta Juan Castro, el nuevo encargado de la investigación.
Qué esperar de Castro. Cooper planteó que la ausencia de novedades en la causa ProCultura durante ya dos meses podía deberse al volumen de información que debía procesar el nuevo fiscal a cargo, quien además lleva el caso Democracia Viva, por la fundación ligada a RD que dio origen al caso Convenios.
Su salida del caso. Cooper respaldó la decisión del fiscal nacional Ángel Valencia de sacarlo del caso, explicando que habían resuelto radicar la causa ProCultura en el Juzgado de Garantía de Antofagasta, supervisado por la misma Corte de Apelaciones donde había tenido el duro revés.
Publicaciones relacionadas
Un informe de Contraloría concluyó que, durante el gobierno de Boric, Migraciones recibía la información entregada por los solicitantes de reunificación familiar, sin corroborar datos básicos como su dirección en Chile o el número de carnet de identidad de los tutores. También arrojó que el servicio no informó de 98 niños que llegaron. La fiscalía […]
Al recurso interpuesto por la fiscal se sumaron el Consejo de Defensa del Estado; el Instituto Nacional de Derechos Humanos y del abogado Carlos Gajardo en representación del ahora diputado Gustavo Gatica. El abogado defensor de Crespo dijo que “esperamos sustentar el mérito de la sentencia ante la Corte que corresponda, porque consideramos que no […]
El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro tiene a su cargo el recinto desde el 1 de enero. Las primeras pesquisas por las amenazas de tiroteo apuntan a ex alumnos recientemente desvinculados. La pausa académica se observa como una mala señal, un triunfo de los violentistas.
El experto en crimen organizado, Pablo Zeballos, analiza el impacto de la anunciada muerte de “Niño Guerrero” y desmenuza los alcances de la Operación Tokio en Chile. “El riesgo no es solo la continuidad del fenómeno, sino su mutación hacia formas más desordenadas, agresivas y difíciles de anticipar”, advierte.
Por razones de seguridad, pero también de dignidad nacional, el Estado chileno debe esclarecer la trama del Tren de Aragua y desarticular sus redes.