Panorama general. La decisión de The Washington Post de no apoyar a ningún candidato en las recientes elecciones presidenciales de Estados Unidos, le costó la fuga de cerca de 250 mil suscriptores. Para intentar revertir esa situación, de acuerdo con Gizmodo.com, el diario del fundador de Amazon, Jeff Bezos, acaba de lanzar “Pregúntale al Post IA”, una herramienta de inteligencia artificial que ofrece el acceso rápido a su biblioteca de contenido y con la que busca reconectar con el público.
La estrategia. Antes de lanzar este chat, el diario de Bezos había lanzado dos servicios de IA a sus lectores, la lectura de noticias a través de audio y “Haystaker”, que entrega respuestas climáticas.
El difícil momento. “Pregúntale al Post IA” aparece cuando la publicación no solo perdió miles de suscriptores, sino que también miles de dólares en ingresos. Y cundo aún no terminan las repercusiones de la decisión de no apoyar a ninguno de los dos candidatos a solo un par de semanas de la elección -Bezos ha asegurado que no intervino y editores del diario han dicho lo contrario-.
Qué observar. En estos momentos, el primer satélite de madera ya orbita en el espacio y lo hará por los próximos seis meses. Terminado ese periodo, reingresará a la atmósfera y se quemará, produciendo solo vapor de agua y dióxido de carbono. El proyecto es de la Universidad de Kioto, Japón, y de la empresa Sumitomo Forestry, y fue lanzado a bordo de un cohete de SpaceX, de Elon Musk. ¿El objetivo? Probar cómo se comporta la madera en el espacio y, a partir de los resultados, comenzar a pensar en un futuro “verde” de exploración espacial.
Madera de Magnolia. Hecho de madera de magnolia de 4 a 5,5 milímetros de espesor, tiene forma de cubo, un marco parcialmente construido de aluminio, pesa un kilo y mide 10 centímetros. “El uso de la madera en el espacio parece contraintuitivo, pero la teoría está bien fundamentada”, publica Wired, “en el espacio no hay agua ni oxígeno, por lo que está libre de sus principales amenazas”.
Impacto ambiental. Según una estimación de la Agencia Espacial Europea, hay cerca de 130 millones de residuos metálicos -de entre un milímetro y un centímetro- que están contaminando el espacio. De acuerdo con los científicos japoneses, el proyecto LignoSat debiera probar que se pueden hacer satélites más baratos y respetuosos con el medio ambiente.
Qué observar. Ya ha pasado cerca de un mes desde que la Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgara los premio Nobel de Física y Química a dos investigadores de Google y a un ex integrante de esa compañía -por sus trabajos en inteligencia artificial- y el debate sobre el rol de las grandes empresas tecnológicas en la investigación científica y los límites de las categorías del premio, no termina.
Ciencia privada. Google celebró el Nobel de Química a Demis Hassabis y John Jumper, de Google DeepMind, por la IA AlphaFold, que descifra las estructuras de proteínas y facilita el desarrollo de vacunas y medicamentos. Y, aunque ya no en sus filas, también celebró el Nobel de Geoffrey Hinton por su trabajo en redes neuronales, fundamentales para sistemas como ChatGPT. Pero, en simultaneo, ha tenido que enfrentar las crecientes preocupaciones acerca de que la ciencia esté avanzando de manos de los privados y los riesgos que eso implica.
Sin embargo, más allá de la inquietud de que el sector privado esté liderando el desarrollo científico en lugar de la academia y el sector público, los enormes recursos necesarios para invertir, por ejemplo, en IA y biotecnología, sugieren que esta tendencia seguirá en aumento.
Las críticas al Nobel. La inclusión de la IA en las categorías de Física y Química también ha generado detractores. Dame Wendy Hall, científica informática y asesora de IA de las Naciones Unidas, dijo a Reuters que, si bien el trabajo de los premiados merecía reconocimiento, la falta de un premio Nobel de matemáticas o informática había distorsionado el resultado.
Para más contenido sobre Tecnología y Futuro, clic aquí.
Tecnología y futuro: Cómo la inteligencia artificial ayudó a recuperar 4 mil millones de dólares.https://t.co/Htg3JoswJl
— Ex-Ante (@exantecl) November 8, 2024
Publicaciones relacionadas
Mientras la alta demanda por chips presiona los precios de productos como los de Apple, SpaceX apuesta por llevar los centros de datos al espacio y Silicon Valley refuerza sus vínculos con figuras clave del poder en Estados Unidos.
El desarrollo de la inteligencia artificial y la biotecnología entra en una fase decisiva: mientras un primer ensayo clínico en humanos pone a prueba la posibilidad de “reprogramar” células para frenar el envejecimiento, la industria tecnológica acelera su expansión con gigantes como SpaceX profundizando su apuesta por la IA. Además, los gobiernos comienzan a intervenir […]
La próxima frontera de la inteligencia artificial podría ocurrir fuera de la pantalla. Mientras agricultores incorporan tractores autónomos y sistemas robotizados de ordeño; gigantes tecnológicos financian robots humanoides; y Jeff Bezos impulsa sistemas automatizados capaces de diseñar motores de avión y computadores.
Canadá apuesta por financiar su industria de IA, Estados Unidos acelera el desarrollo de drones militares y Europa busca reducir su dependencia tecnológica en una creciente carrera por la soberanía digital y el poder geoeconómico.
El auge de la IA y la obsesión por la “optimización humana” están empujando nuevas apuestas en la industria tecnológica: multimillonarios que financian competencias con dopaje permitido; el ascenso de la empresa Anthropic, liderada por Dario Amodei; y la reinvención de la compañía tecnológica Groq tras su acuerdo con NVIDIA.