Ha pasado un año desde el caso convenios y es bueno analizar qué (no) aprendimos y qué (no) hemos hecho a raíz de éste, particularmente porque la cobertura se ha focalizado en las aristas políticas.
Sin olvidar el deber del buen uso de los recursos públicos y probidad de las organizaciones, elementos compartidos por una gran mayoría de los casos expuestos son una débil gestión y un deficiente sistema de gobernanza y análisis de riesgos.
Hay que reconocer que muchas de las operaciones se habrían evitado con un adecuado gobierno corporativo, ya que se exponían a un riesgo mayúsculo, y esto debió ser considerado por los ejecutivos y el directorio de las organizaciones involucradas.
Si no se entendieron los riesgos, también tenemos una falla de gestión. La comisión encargada emitió un informe con sugerencias útiles, pero el foco se sigue poniendo en ejercer un mayor peso en la supervisión de las organizaciones, y no en mejorar la gestión del Estado y las organizaciones (por ejemplo, se mantiene la decisión de que solo se puedan rendir boletas de honorarios con la potencial precarización laboral del sector).
¿Por qué importa? Las fundaciones y corporaciones en Chile son más de 30.000 y una gran parte adolece de una estabilidad estructural en sus modelos de gestión y de sostenibilidad, por lo que situación es común en el sector. Por otro lado, muchas tienen la capacidad de llegar a tiempo, con pertinencia y calidad para satisfacer demandas sociales urgentes, que no son características ni del Estado ni de la empresa.
¿Cómo abordamos este problema? Lidiando con la raíz del asunto: se deben fortalecer los incentivos a la gestión en estas organizaciones, evitar traspasar labores hacia ellas que corresponde realizar a donantes y al Estado, y establecer criterios de gestión en la clasificación de éstas para programas y financiamiento.
Estos cambios requieren de un esfuerzo público y privado, tanto en normativa renovada como en autorregulación, al mismo tiempo que una mirada desde quienes invierten y financian programas operados por estas fundaciones. Necesitamos aprender de estas situaciones porque, al final, los más perjudicados son los potenciales beneficiarios de los programas a ejecutar, es decir, personas que son más vulnerables o con mayor necesidad.
También puede leer.
Caso Convenios: Nuevo testimonio deja al diputado Mauricio Ojeda a un paso del desafuero
Ver esta publicación en Instagram
Publicaciones relacionadas
El arquitecto Yves Besançon, expresidente de la Asociación de Oficinas de Arquitectos y autor de la Torre Costanera, que se ha convertido en un ícono de Santiago, comenta la idea del Gobierno de incluir a los autores de rayados en un registro de incivilidades. Le interesa destacar la diferencia entre un grafiti y un rayado. […]
Vecinos del edificio Kandinsky observan con preocupación que el nuevo temporal afecte la zona de los socavones de hace tres años. Viña ha sido una de las zonas más afectadas con riesgo de desborde del Marga Marga y casas severamente dañadas en El Olivar.
Sea cual sea el resultado, en la tramitación de este proyecto hubo debate, hubo moderación, y se impuso la razón, y aun así no parece ser suficiente. La pregunta importante, por lo tanto, es la siguiente. Si esta no es la ruta, ¿cuál lo es? ¿Existe alguna reforma que el gobierno de Kast pueda proponer […]
La pregunta, entonces, ya no es si los jóvenes están preparados para ingresar al mercado laboral. La evidencia sugiere que muchos sí lo están. La verdadera interrogante es si nuestro mercado laboral está preparado para ofrecerles la primera oportunidad que necesitan para demostrarlo.
Mientras el Mandatario viajó al Maule y al Biobío y asumió una vocería en el manejo de la emergencia, a nivel técnico operan en Santiago el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el subsecretario Máximo Pavez en las oficinas de Senapred, organismo que dirige Alicia Cebrián. Según los pronósticos meteorológicos un sistema frontal amainará el […]