Las negociaciones para que el plan de Reconstrucción avance en el Senado han dejado en evidencia la existencia de al menos dos almas en la izquierda. Una, representada por el PS, que ha abierto espacios de diálogo con La Moneda y otra, que representa el eje DC-PC, con la que Hacienda no ha logrado consensos. En una posición intermedia están los senadores del Frente Amplio.
Mensaje sin respuesta. La noche del jueves, el jefe de la bancada del Socialismo Democrático en el Senado, Juan Luis Castro (PS), tomó contacto con Yasna Provoste (DC), la líder del Comité Unido, que agrupa a los senadores de la DC, el PC, el FA y el FRVS.
- La idea del socialista era que, el viernes en la reunión de la mesa política con el ministro Jorge Quiroz para negociar aspectos de la megarreforma, ambos grupos presentaran en conjunto algunas de las indicaciones que la oposición había ingresado durante la tramitación en la Cámara. Provoste, señalan fuentes del sector, nunca le respondió.
- En lugar de eso, la senadora Claudia Pascual (PC) -quien encabeza junto a su par DC el mismo comité- llegó al encuentro en el Ex Congreso con un listado propio de 11 propuestas para Quiroz que comenzaba con críticas a la manera en que el Gobierno ha llevado la tramitación del proyecto. La situación desató una molestia que los representantes del PS no lograron ocultar.
- Entre las ideas estaban la reducción del régimen de renta presunta; dar herramientas para que el SII pueda levantar el secreto bancario en procesos de fiscalización; desistir con el crédito tributario al empleo y fortalecer el Subsidio Único al Empleo; y la creación de un impuesto a la primera distribución de dividendos entre grandes empresas. Todas, propuestas que no convencerían a Hacienda.
Choque de estrategias. El hecho, dicen en la oposición, dejó en evidencia -una vez más- la disputa de poder latente entre figuras del Socialismo Democrático -como Castro y la timonel PS Paulina Vodanovic- y las senadoras Provoste y Pascual, quienes buscan potenciar un nuevo núcleo de izquierda.
- Pero, también, visibilizó una diferencia en las estrategias de ambos comités, que han optado por caminos paralelos al momento de negociar el paquete económico y no han logrado consensuar propuestas comunes. En el sector lo atribuyen a la firme oposición del PC a la rebaja tributaria, con o sin compensaciones.
- El escenario, sostienen fuentes de la centroizquierda, refleja la existencia de al menos dos almas que han emergido en medio de las negociaciones: una, representada por el PS, más abierta al dialogo y la conversación; y otra, que representan el eje DC-PC, más dogmática y difícil de abordar para la discusión.
El ala dialogante. Los senadores Vodanovic y Castro aparecen hasta ahora en la oposición como partidarios de dialogar sobre materias del proyecto. Ambos han sostenido varias conversaciones reservadas con Quiroz y los equipos de Hacienda. También han hablado con los ministros Claudio Alvarado y José García Ruminot.
- Uno de esos diálogos fue en La Moneda, el 22 de junio. Ahí, los senadores del PS llegaron a reunirse con Quiroz y Alvarado para entregar sus planteamientos sobre la megarreforma.
- Un aspecto que ha influido en la forma de negociar, señalan en el sector, es que pese a que el PPD no opera de forma unitaria, en el Socialismo Democrático existe una afinidad ideológica mayor que la del grupo que va desde la DC hasta el PC. También, dicen en el oficialismo, ha tomado relevancia la necesidad del bloque de influir en el proyecto.
- En la mesa de negociación, Vodanovic -quien ha tomado distancia de los movimientos de Provoste y Pascual- ha pedido que el gobierno patrocine las indicaciones del sector para que tengan viabilidad. También, solicitó ampliar el plazo para presentar enmiendas y logró un protocolo para garantizar derechos sociales como la PGU y la gratuidad.
- Sin embargo, la timonel se encuentra observando cuánto son capaces de ceder Quiroz, el oficialismo y la propia izquierda, además de la real voluntad de acuerdos. La parlamentaria, además, enfrenta presiones de sectores dentro de su partido, como el que integra la senadora Daniella Cicardini, que ha sido dura con el titular de Hacienda y ha tenido acercamientos con el Comité Unido.
- El PS, hasta ahora, está abierto a rebajar el impuesto corporativo, pero encontrando mecanismos de compensación, y se ha mostrado partidario de ampliar la exención de contribuciones a todos los adultos mayores que posean viviendas de hasta 6 mil UF que declaren bajos ingresos.
La posición intermedia. Aunque formalmente integran el Comité Unido, el 22 de junio Diego Ibáñez (FA) y Beatriz Sánchez (FA) fueron a La Moneda junto a sus pares socialistas con un documento con un paquete de medidas en crecimiento, costo de la vida y reforma tributaria.
- En el escrito se planteaban ideas como la ampliación del Subsidio Unificado al Empleo y una estrategia de industrialización basada en el cobre y el litio que agregue valor en Chile. Otra solicitud -de la cual se retractaron en esa ocasión- era aumentar el impuesto específico al diésel.
- Horas antes de que la megarreforma se aprobara en general en el Senado, el ministro de Hacienda les respondió con una carta de tono conciliador donde explicaba técnicamente por qué no acogería su decena de propuestas, pero también les mostraba alternativas de avance y los invitaba a abrir canales de diálogo.
- Tras la respuesta, Ibáñez ha tenido al menos dos reuniones privadas con el ministro y su equipo para debatir sobre puntos de posible acuerdo en el proyecto. En algunas de esas instancias también ha participado Sánchez.
- En esas conversaciones ambos parlamentarios han mostrado apertura a la idea de Quiroz de industrialización a partir de la exportación de servicios basados en el conocimiento. Otro punto de consenso podrían ser las normas ambientales que contiene la iniciativa, que apuntan a disminuir los plazos de tramitación de los proyectos.
El ala izquierda. En una posición distinta está el comité de Provoste y Pascual, que pese a tener una composición diversa ideológicamente, ha optado por posturas más cercanas a las del PC.
- El 16 de junio los senadores del grupo se reunieron con Quiroz y García Ruminot, desatando la molestia del Socialismo Democrático. Posteriormente, salieron a aclarar que en el encuentro no se abordó la megarreforma, sino otros temas de la agenda legislativa. Tras ese encuentro, sus conversaciones con Hacienda han sido pocas y no se han alcanzado consensos.
- Asimismo, Provoste estuvo detrás del documento de tres páginas que se entregó al Ejecutivo después de aprobar en general el proyecto.
- La declaración tenía duras críticas a los pilares del plan de Reconstrucción, como la rebaja tributaria, la invariabilidad y la regulación ambiental. Pese a que se titulaba como “Propuestas alternativas”, no contenía medidas concretas ni mecanismos para modificar el proyecto.
- Y el viernes, el tándem Provoste-Pascual emitió un comunicado que planteaba que “no hemos encontrado una apertura por parte del gobierno en el núcleo central de este proyecto de ley. El corazón de este proyecto es una rebaja del impuesto corporativo que implica una pérdida significativa de recaudación fiscal, recursos que el Estado necesita para financiar salud, educación, vivienda y seguridad”.
- “Frente a esa pérdida, el gobierno no ha presentado, hasta el momento, una fórmula de compensación a la altura del desafío”, sostuvo la declaración.