Cieplan baja el telón: el cierre del think tank que formó a la élite económica de la transición
Jaime Troncoso R.
Alejandro Foxley junto a Rodrigo Valdés, Ignacio Walker y Pablo Piñera en el 40 aniversario de Cieplan.
Justo cuando cumple 50 años, los fundadores iniciaron los trámites para cerrar de Cieplan, el centro de estudios más influyente de la oposición al régimen militar y desde donde salieron gran parte de los que asumieron cargos económicos clave en los gobiernos de la Concertacición. Alejandro Foxley, que encabezaba el centro de estudios, fue el primer ministro de Hacienda tras el regreso de la democracia.
Lo nuevo. Los fundadores de Cieplan iniciaron los trámites para cerrar definitivamente la entidad, marcando el fin de una institución que durante casi cinco décadas influyó en el debate económico, social y político chileno.
La decisión responde, según conocedores del proceso, a un cambio de ciclo. El grupo original siguió con el tiempo rumbos distintos y la generación que pudo haber tomado la posta ya superó los 60 años. “La concentración en tareas de gobierno durante muchos años restó tiempo para formar una nueva generación en el mismo Cieplan”, señala uno de los fundadores.
A ello se sumaron otros cambios de fondo: el espacio que en los años 70, 80 y 90 ocuparon centros independientes como Cieplan fue siendo asumido crecientemente por universidades, centros académicos y nuevas plataformas de políticas públicas. A eso se fue sumando un alejamiento natural de sus principales líderes que dejaron la primera línea del debate.
Uno de los fundadores lo resume así: “El cierre es el término natural de una institución que cumplió un ciclo en la historia de Chile. Etapa cumplida de 50 años !!!”
En su última etapa, Cieplan siguió reuniendo a parte de sus históricos integrantes en reuniones on line y hasta 2020 aparecía participando en discusiones públicas y propuestas políticas.
Su página web registra publicaciones y documentos hasta ese año, entre ellos trabajos sobre política fiscal y desarrollo productivo. También da cuenta de la participación de figuras del centro en debates convocados durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera.
Cieplan fue considerado como uno de los centros de pensamiento más influyentes de América Latina. Fue socio del Instituto Fernando Henrique Cardoso de Brasil, la Fundación Carolina de España y la Universidad de Notre Dame. En su desarrollo colaboraron el BID, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), el PNUD, la Unión Europea y la CAF.
Los orígenes. Cieplan nació como Ceplan a comienzos de los años ’70 en la Universidad Católica, como un centro de investigación social y económica con sello pluralista e interdisciplinario. El encargado de ponerlo en marcha fue Alejandro Foxley, quien después se transformaría en una figura central del grupo.
Tras el golpe de Estado y la intervención de las universidades el grupo de investigadores se independizó. En 1976 agregaron la “i” y su nombre pasó a ser la Corporación de Investigaciones Económicas para Latinoamérica (Cieplan).
La entidad se instaló en una casona de Avenida Colón 3494, donde comenzó a trabajar su primer equipo: Alejandro Foxley, Ricardo Ffrench-Davis, Eduardo Aninat, José Pablo Arellano, René Cortázar, Manuel Marfán, Nicolás Flaño, Patricio Meller, Óscar Muñoz, Pablo Piñera, Claudia Serrano y Dagmar Raczynski.
Luego se sumarían Mario Marcel, Andrés Velasco, Alejandra Mizala, Rodrigo Valdés, Ignacio Walker, José De Gregorio, Andrés Gómez-Lobo, Raúl Labán, Cornelio González y Esteban Jadresic. Algunos de ellos, desde ahí partieron a sus doctorados al extranjero.
Ya en democracia se trasladarían a una oficina en Mac Iver, en el centro de Santiago, donde Joaquín Vial y Patricio Meller trabajaron con Pablo García, Alvaro García, Rodrigo Caputo, Heidi Berner, Alejandro Ferreiro, Carmen Celedón, Pablo Halpern, Andrea Repetto, Andrea Tokman y Andrés Zahler, entre otros.
En los 2000 se cambiarían a un edificio al lado de la Cepal donde llegarían a trabajar Macarena Lobos y Valentina Quiroga .
Una alternativa a los Chicago Boys. En los años 70 y 80, Cieplan se transformó en una contraparte técnica al plan económico del régimen militar. En su memoria de 40 años, el centro recuerda que, desde 1977, sus publicaciones comenzaron a advertir sobre los riesgos de la política económica impulsada por los Chicago Boys.
Uno de los hitos de ese período fue la publicación de Modelo económico chileno: trayectoria de una crítica, en 1982, en medio de la crisis de la deuda. El libro, que reunió artículos de José Pablo Arellano, René Cortázar, Ramón Downey, Ricardo Ffrench-Davis, Nicolás Flaño, Alejandro Foxley, Jorge Marshall, Patricio Meller, Óscar Muñoz y Ernesto Tironi, fue censurado y debió circular privadamente.
Un año después, el centro publicó Reconstrucción económica para la democracia, donde propuso una estrategia alternativa para un futuro gobierno democrático.
No obstante, al llegar al Gobierno su plan económico continuó con los cambios realizados por el regimen militar aunque realizando sus reformas tributaria y laboral que impulsaron en sus primeros años. “Un crecimiento con equidad” fue la frase que acuñaron en la década del 90.
El salto al Estado. Cieplan fue clave en el retorno a la democracia. Lo que hasta entonces había sido un centro de estudios pasó a convertirse en una red de gobierno. El think tank pasó a formar parte de la conducción del país y sus miembros ocuparon cargos de ministros, subsecretarios, consejeros del Banco Central y directores de Presupuestos.
En el gobierno de Patricio Aylwin, Alejandro Foxley asumió como ministro de Hacienda y varios integrantes de esa generación llegaron a cargos clave. René Cortázar asumió como ministro del Trabajo, Jorge Marshall como ministro de Economía, José Pablo Arellano lo hizo como director de Presupuestos, Eugenio Tironi como Director de Comunicaciones de la Presidencia y Pablo Piñera como subsecretario de Hacienda.
En una reflexión recogida por el libro de aniversario, Foxley recordó que, junto con su llegada a Hacienda, “se incorporaron a la tarea un buen número” de quienes habían formado parte del equipo humano y profesional de Cieplan desde sus primeros días.
Con el paso de los años, la red se extendió por gobiernos, organismos internacionales, universidades y centros de decisión. Figuras como Foxley, Aninat, Marfán, Cortázar, Arellano, Ffrench-Davis, Meller, Velasco, Marcel, Valdés y De Gregorio quedaron asociadas, con distintos grados de cercanía y en distintas etapas, a una escuela que combinó disciplina macroeconómica, preocupación social y gradualismo político.
Por qué importa. El cierre de Cieplan ocurre cuando buena parte de esa generación ya dejó la primera línea del poder político y económico. Por eso el hito tiene una carga simbólica mayor: marca el final de una institución que no solo produjo investigaciones, sino que ayudó a formar una élite técnica que administró la transición chilena.
El cierre tiene una lectura histórica. Tras 50 años, Cieplan baja el telón, tras haber sido una de las instituciones que preparó técnicamente la transición, articuló una respuesta económica a la dictadura y formó a una generación que, desde 1990, ocupó el centro del poder económico chileno.
Los países con mayor flexibilidad en la distribución horaria son los mismos que presentan menores tasas de informalidad, mayor participación femenina, relaciones laborales más estables y mayor bienestar.
El Presidente había eludido ese rol desde que llegó a La Moneda. Este viernes se reunió con los timoneles oficialistas, y los ministros Alvarado y García para ejercerlo. La decisión más importante: crear una instancia integrada por el mismo grupo, aunque él no participará regularmente. Es un reconocimiento tácito, de que el tradicional comité político […]
En la imagen, una protesta realizada este viernes por los fans del grupo BTS en el frontis de La Moneda. Crédito: Agencia Uno.
Pocas horas antes de que se iniciara una protesta de los fans del grupo frente a La Moneda, el gobierno optó por salir a dar garantías de que los conciertos de BTS -los mayores exponentes del K Pop- se realizarán y que lo ideal es que sea en Estadio Nacional, desde que se proteja el […]
La política se ha convertido en una actividad dominada por la inmediatez, donde la visibilidad importa más que la coherencia y cada aparición está diseñada para generar titulares. Un cambio que tiene mucho más que ver con los nuevos incentivos que con la ideología. Es la dictadura del algoritmo.
Foto referencial del mayor proyecto ingresado en era Kast
El gobierno exhibe cifras récord de inversión en sus primeros 100 días. En contraste, los cinco mayores proyectos ingresados a tramitación ambiental en esta administración -los cuales suman US$ 18.450 millones de inversión- se enfrentan a exigencias de un aparato burocrático que pareciera regirse por sus propias reglas.