Empresa de tecnología portátil para la salud recauda US$ 575 millones con inversión de Cristiano Ronaldo
Ex-Ante
En una jugada para acelerar su apuesta por el internet satelital, Amazon negocia la compra de Globalstar por cerca de US$ 9.000 millones, en medio de obstáculos por la participación de Apple y con el objetivo de acortar la brecha frente al dominante servicio Starlink de Elon Musk. La startup Whoop levantó US$ 575 millones en una nueva ronda de financiamiento que la llevó a una valorización cercana a los US$ 10.000 millones, apostando por consolidarse como una plataforma tecnológica de salud preventiva
Empresa de tecnología portátil para la salud recauda US$ 575 millones con inversión de Cristiano Ronaldo
Lo nuevo. La tecnología wearable -artículos electrónicos inteligentes que se usan como accesorios- puede monitorear una amplia gama de métricas de salud que antes estaban reservadas para una visita anual al médico. Una de las empresas que las fabrica es Whoop, que vende pulseras que prometen ayudar a los usuarios a prolongar sus vidas mediante el seguimiento continuo y el coaching conductual.
Las bandas, diseñadas para usarse las 24 horas del día, registran la variabilidad de la frecuencia cardíaca, la presión arterial, los niveles de oxígeno en sangre y otros indicadores.
“Sí veo el potencial de Whoop para predecir que vas a tener un ataque cardíaco antes de que ocurra”, dijo Will Ahmed, cofundador de la empresa y su director ejecutivo.
La empresa es conocida por su pulsera inteligente sin pantalla que monitorea el esfuerzo, el sueño y la recuperación.
Cristiano en la inversión. El pasado martes, Whoop recaudó US$ 575 millones y alcanzó una valorización cercana a los US$ 10.100 millones, consolidando su crecimiento en el mercado de dispositivos de monitoreo personal.
La ronda fue liderada por Collaborative Fund, con participación de la Qatar Investment Authority, Foundry, la estrella del baloncesto LeBron James y el futbolista Cristiano Ronaldo.
Gran parte de la nueva financiación de la compañía se destinará a investigación y desarrollo para ayudar a la empresa a ampliar su oferta de productos de grado médico, como los monitores de glucosa.
Whoop planea aumentar considerablemente su plantilla para este objetivo.
También, incorporarán 600 empleados este año, lo que representa un incremento del 80 %.
La compañía refleja un cambio en la industria: los wearables están dejando de ser herramientas de fitness para convertirse en plataformas de salud preventiva basadas en datos continuos e inteligencia artificial.
Whoop busca adelantarse a esa tendencia, ofreciendo recomendaciones personalizadas sobre sueño, estrés y recuperación, con el objetivo de anticipar problemas de salud.
Inicios. Will Ahmed, cofundador de la compañía, inició el negocio en 2012 como estudiante en Harvard, donde fue co-capitán del equipo de squash. En sus primeros años, Whoop se posicionó como una herramienta de mejora del rendimiento para atletas de élite.
Socios de marca destacados como el nadador Michael Phelps y el propio LeBron James ayudaron a consolidar esa reputación.
La actual obsesión cultural por el biohacking -practica de optimizar cuerpo y mente mediante tecnología y cambios de estilo de vida- impulsada por influencers, ha ampliado la base de clientes de Whoop desde atletas de alto rendimiento hacia usuarios comunes interesados en monitorear su salud, acelerando rápidamente su negocio.
La compañía duplicó sus ventas totales en 2025 y alcanzó US$ 1.000 millones en ingresos recurrentes anuales a fines del año pasado.
Gran parte de ese crecimiento fue internacional: el 60% de las ventas de Whoop el año pasado provino de fuera de Estados Unidos, según Ahmed.
La empresa opera bajo un modelo de suscripción, en lugar de vender sus dispositivos con un pago único; cobra US$ 199 anuales por su producto más económico —rebajado a US$ 149 el primer año—, lo que incluye la pulsera y una aplicación que evalúa los datos de salud del usuario en factores como sueño y niveles de estrés.
La aplicación móvil también entrega una “edad Whoop”, que busca mostrar si una persona está envejeciendo más rápido o más lento que su edad biológica.
El año pasado, Whoop lanzó su producto más avanzado hasta el momento: el Whoop MG. Este dispositivo ofrece electrocardiogramas, que monitorean la actividad eléctrica del corazón, y permite detectar fibrilación auricular.
Anillo inteligente. Entre los principales competidores de Whoop se encuentra Oura Health, fabricante de un anillo inteligente que también monitoriza el sueño, la frecuencia cardíaca y los niveles de oxígeno en sangre.
Oura fue valorada en US$ 11.000 millones en 2025 y anunció que esperaba alcanzar los US$ 1.000 millones en ingresos en 2025.
Otros competidores incluyen el Apple Watch y relojes deportivos, como los de Garmin y Coros, que registran métricas similares sin necesidad de una suscripción mensual.
Amazon busca comprar grupo de satélites por US$ 9.000 millones para competir con Starlink de Elon Musk
Lo nuevo. Amazon negocia la compra del grupo de telecomunicaciones satelitales llamado Globalstar por cerca de US$ 9.000 millones, en una ofensiva para acelerar su negocio de internet satelital y competir directamente con Starlink -servicio de SpaceX que hoy domina el mercado-, que es controlado por Elon Musk.
El acuerdo reforzaría el esfuerzo del gigante del comercio electrónico por desarrollar su propio negocio de satélites de órbita baja terrestre.
Un factor que ha complicado las tratativas es la participación del 20% que Apple posee en Globalstar, lo que ha obligado a negociaciones entre Amazon y Apple, señalaron las fuentes.
Además, la empresa fundada por Steve Jobs tiene asegurada gran parte de su capacidad para servicios del iPhone cuando no hay cobertura celular.
Esto obliga a una negociación paralela y compleja, que podría condicionar el uso de la red o incluso el control efectivo del activo, convirtiéndose en uno de los principales puntos críticos del acuerdo.
Por qué importa. El negocio de satélites de órbita baja se ha transformado en una de las principales apuestas tecnológicas: permite ofrecer internet en zonas remotas, aviones y lugares sin infraestructura.
Hoy, SpaceX lidera con más de 10.000 satélites, mientras Amazon intenta cerrar una brecha significativa.
Amazon ya lanzó sus primeros satélites y busca escalar rápido, pero su despliegue sigue muy por detrás. La eventual compra de Globalstar le permitiría acelerar ese proceso con infraestructura ya operativa.
En ese contexto, las acciones de Globalstar se han disparado en los últimos meses impulsadas por especulaciones de adquisición, alcanzando una capitalización bursátil de cerca de US$ 9.000 millones el miércoles pasado.
El papel acumula un alza de aproximadamente 230% en el último año, con inversionistas apostando a que podría convertirse en un competidor de SpaceX.
Globalstar, compañía fundada en 1991, ha despertado el interés de otros potenciales compradores, en un contexto en que distintas compañías buscan desarrollar sus propias constelaciones de satélites en órbita baja.
El 20%. Apple invirtió US$ 1.500 millones en Globalstar en 2024, adquiriendo una participación del 20% en la compañía. Como parte del acuerdo, Globalstar se comprometió a reservar el 85% de la capacidad de su red para Apple, destinada a servicios de mensajería satelital cuando no hay cobertura de antenas celulares.
Bloomberg informó en octubre que Globalstar estaba explorando una venta y había sostenido conversaciones preliminares con SpaceX.
700 satélites en 2026. Amazon ha avanzado en su propio proyecto denominado “Leo”, y el 2025 lanzó el primer grupo de satélites de su constelación de internet.
La compañía cuenta con más de 180 satélites en órbita, aunque su despliegue aún es muy inferior a los más de 10.000 satélites activos operados por SpaceX.
En febrero, Amazon se vio obligada a solicitar una extensión de dos años al plazo fijado para julio por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para el lanzamiento de 1.600 satélites.
La empresa planea tener alrededor de 700 satélites en el espacio a mediados de este año, pero ha señalado en presentaciones regulatorias que la escasez de capacidad de lanzamiento está dificultando el despliegue de su servicio.
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