- DE AHÍ VENIA EL MIEDO resulta una novela estupenda que viene a confirmar la marcha fuerte y sólida del narrador en que se ha ido convirtiendo Jorge Marchant Lazcano.Editada por Tajamar Editores, casa editorial que lo ha acogido en sus últimas entregas dándole techo a una propuesta de una seriedad y compromiso enormes.
- Último volumen hasta ahora de una serie que arrancó el 2000 en lo que el mismo autor ha señalado como su resurrección, su segunda vida como escritor, después de una partida más que prometedora en los 80 con LA BEATRIZ OVALLE y el trabajo arduo como libretista en la época de oro de las áreas dramáticas de la televisión chilena.
- Construida en torno a un episodio imaginario, pero no imposible, de la vida de Augusto D’Halmar, DE AHÍ VENIA EL MIEDO se sitúa en 1907 en Inglaterra, reuniendo interesantes personajes de la época en tiempos que marcaban la mirada moderna sobre la homosexualidad en Occidente.
- El jovencísimo escritor chileno ha sido enviado enviado como cónsul a Calcuta y pasa un fin de semana tras su llegada a Liverpool en barco, en la finca tolstoiana de Edward Carpenter, personaje de la época que representaba el pensamiento socialista y más liberal posible sobre los llamados “uranistas”. Flota aún en la opinión pública la nube negra de la memoria del escándalo trágico de Oscar Wilde y aparece también E. Morgan Forster en sus comienzos, a punto de escribir UNA HABITACION CON VISTAS.
- Todo podría ser un bucólico encuentro de amigos pero un crimen en el pueblo en que muere asesinado un travesti, hace que irrumpa un excelente antagonista, Míster Harris, policía conservador a ultranza que decide inculpar a Carpenter y sus visitantes ciego por sus prejuicios y rígidas concepciones.
- Finamente urdida con citas literarias que no representan dificultad sino más bien deleite, hace que Marchant se luzca como un hábil constructor de intrigas y permita saltar a una época de la cual depende mucho de lo que llamamos hoy modernidad, con una vigencia y una actualidad inquietante.
- Las cinco voces se encargan de ir cambiando “el punto de vista” al estilo de ese delicioso relato de Henry James así intitulado. Trescientas páginas de fuerza y amenidad, mezcla inusual, poco frecuente y agradecida.
Por su lado, Selva Almada se ha ido haciendo un nombre en la literatura latinoamericana con un estilo agreste, a ratos sórdido, seco y parco por momentos, construyendo un realismo que no perdona y desnuda la convivencia de la naturaleza silvestre, casi salvaje, con la precariedad de la vida, llevando a la muerte como una presencia constante que no deja tranquilo.
- NO ES UN RIO es su último texto publicado, culminación de lo que ella ha llamado su “trilogía de varones” armada con EL VIENTO QUE ARRASA (premiada internacionalmente y sumamente traducida) y luego LADRILLEROS. Aunque NO ES UN RIO se puede leer absolutamente independiente.
- Acá el agua es protagónica e invencible. Tremendo en su limpieza, el relato suelta diálogos breves como martillazos que van mostrando que lo duro es lo habitual y la transgresión algo más que frecuente.
- Las fuertes imágenes que propone Selva Almada en NO ES UN RIO quedan repicando en la memoria del público lector. Sus textos son áridos y despojados, su poesía tironeada e implacable. No conoce la piedad su narración.
- Su brevedad acentúa el peso específico de cada línea más directa al mentón que la otra, al corazón, entre las cejas.
- Especie de nouvelle sucia, su máximo refinamiento es justamente carecer del todo de aquello. Se siente la humedad, el destino implacable, el sin sentido donde la fuerza bruta habita y la muerte y el sexo se trenzan salvajes. Los adjetivos no están. Parece una narración esculpida más que escrita.
- Tosca, porfiada, sorda, casi muda, NO ES UN RIO es altamente recomendable. Es una experiencia que deja húmeda la conciencia de quien lee, jadeante como si se hubiera nadado contra corriente. No queda otra que dejarse llevar por su prosa invencible. Y, con afán, buscar otros título de una escritora del más alto nivel. Anótenla y síganla, que se las trae.