El antecedente —recogido en el certificado de matrimonio del exsubsecretario, de 59 años—, cobró relevancia luego de que su ahora exabogada María Inés Horvitz asegurara durante su formalización de cargos por la violación y abuso sexual de una subordinada de 32, que éste atravesaba por una mala situación económica.
La denuncia fue presentada el lunes 14 de octubre por hechos presuntamente ocurridos la madrugada y mañana del 23 de septiembre, en el hotel Panamericano del Centro de Santiago. El Presidente Gabriel Gabriel Boric aceptó la renuncia de Monsalve el jueves 17, generando controversia por la tardanza para tomar la decisión.
Su detención ocurrió el 14 de noviembre, un mes después de presentada la denuncia.
Consultada en el Centro de Justicia de Santiago sobre su preferencia de que el tribunal decretara en contra de Monsalve la medida cautelar de arresto domiciliario, Horvitz respondió a los medios mencionando el caso de la exalcaldesa de Maipú imputada por delitos de corrupción, quien abrió una cuenta en una plataforma de contenido para adultos.
“Obvio, como la Cathy Barriga, me gustaría mucho, a ver si él también tiene opción de ganarse unas lucas, porque está arruinado”, dijo Horvitz.
Barriga, quien inicialmente estuvo con arresto domiciliario, está actualmente en prisión preventiva en la cárcel de San Miguel.
En el entorno de la exautoridad de seguridad del país comentaron que la separación de bienes fue una acción destinada a proteger el patrimonio de su familia, dado que, estando privado de libertad como anticipó que ocurriría, Monsalve tendría muy limitadas posibilidades de generar ingresos.
El juez del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago Mario Cayul rechazó la petición de su defensa de dar arresto domiciliario a Monsalve y el 19 de noviembre lo envió a prisión preventiva, por considerar que su libertad era un peligro para la seguridad de la sociedad. Esta decisión fue ratificada este miércoles por la Corte de Apelaciones de Santiago.
Por los delitos imputados, Monsalve arriesga 20 años de cárcel.
Tras pasar unos días en la cárcel de Rancagua, donde recibió amenazas, Monsalve fue trasladado al anexo Capitán Yáber, penal que recibe principalmente a imputados por delitos económicos, y que con su arribo llegó a 11 internos.
Se le asignó la pieza número 2 donde ya estaban Rodrigo Topelberg, imputado en la arista Factop del Caso Audios, y otros dos internos: Antonio Guzmán y Marcelo Rivadeneira, imputados por el fraude al factoring Primus Capital.
En el penal se encuentra también Luis Hermosilla, protagonista del Caso Audios.
Conocedores de sus días en el penal comentaron que el exsubsecretario se ha relacionado con todos sus compañeros y que ha colaborado como los demás en las labores de aseo, adhiriéndose al régimen interno.
LEA AQUÍ EL DOCUMENTO:
Lea también. Juan Carlos Reinao, imputado por 4 violaciones: “Me fui a vivir a la casa de un amigo mío… el doctor Manuel Monsalve”
Ver esta publicación en Instagram
Publicaciones relacionadas
Un informe de Contraloría concluyó que, durante el gobierno de Boric, Migraciones recibía la información entregada por los solicitantes de reunificación familiar, sin corroborar datos básicos como su dirección en Chile o el número de carnet de identidad de los tutores. También arrojó que el servicio no informó de 98 niños que llegaron. La fiscalía […]
Al recurso interpuesto por la fiscal se sumaron el Consejo de Defensa del Estado; el Instituto Nacional de Derechos Humanos y del abogado Carlos Gajardo en representación del ahora diputado Gustavo Gatica. El abogado defensor de Crespo dijo que “esperamos sustentar el mérito de la sentencia ante la Corte que corresponda, porque consideramos que no […]
El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro tiene a su cargo el recinto desde el 1 de enero. Las primeras pesquisas por las amenazas de tiroteo apuntan a ex alumnos recientemente desvinculados. La pausa académica se observa como una mala señal, un triunfo de los violentistas.
El experto en crimen organizado, Pablo Zeballos, analiza el impacto de la anunciada muerte de “Niño Guerrero” y desmenuza los alcances de la Operación Tokio en Chile. “El riesgo no es solo la continuidad del fenómeno, sino su mutación hacia formas más desordenadas, agresivas y difíciles de anticipar”, advierte.
Por razones de seguridad, pero también de dignidad nacional, el Estado chileno debe esclarecer la trama del Tren de Aragua y desarticular sus redes.