Ganar hoy, gobernar mañana. Por Kenneth Bunker

Ex-Ante

El desafío de Kast no es solo sumar respaldos, sino transformarlos en una estructura capaz de sostener un proyecto de gobierno coherente. La articulación entre su coalición con Kaiser, el voto de protesta de Parisi y la derecha tradicional, requiere claridad programática, liderazgo firme y mecanismos de integración. Solo así podrá traducir el mandato recibido en un gobierno funcional, con estabilidad suficiente para enfrentar las varias crisis y corregir el rumbo.


Pasó lo que se esperaba que pasara: que Jeannette Jara y José Antonio Kast pasaron sin problemas a la segunda vuelta. Lo que no se esperaba, sin embargo, y lo que es sin duda la gran noticia de la elección, es la magnitud de la paliza que los candidatos de la derecha le brindaron al oficialismo de Jara y Boric.

Pues nunca antes, en ninguna elección—ni presidencial, ni legislativa, ni en un plebiscito—las ideas de derecha, en sus distintos formatos, habían reunido tantos votos en su conjunto. Solo los tres candidatos de partidos del sector sumaron casi mayoría simple, y si se suman los votos de Parisi, que es cualquier cosa menos de izquierda, el porcentaje de votos se aproxima al 70%.

En el Congreso la paliza fue igual, si no más notoria. En el Senado, la derecha mantuvo la mitad de los escaños (25 de 50) y en la Cámara obtuvo 76 (49%), superando levemente su récord histórico de 2009, en que obtuvo 58 de 120 (48%). Si a eso se suman los escaños del partido de Parisi, la cifra llega a 90 de 155 (más de los 4/7 que se necesitan para reformas de quórum calificado). Obviamente eso no significa que la derecha podrá legislar unilateralmente, pero sí subraya la magnitud del tsunami anti-izquierda.

Esto es un fuerte quiebre con la historia de un país que ha tendido a preferir a la centroizquierda por defecto, y a la derecha solo cuando necesita un descanso. Pues, es obvio que en esta elección la victoria de la derecha no se debe solo a un voto de castigo en contra de la izquierda, sino que además un voto de confianza a favor de la derecha.

Claro, es imposible interpretar los resultados sin considerar lo mal que lo ha hecho el gobierno de Boric, pero no basta con eso. Hay además algo subterráneo que apunta a un fortalecimiento generalizado de las ideas de derecha en el país.

En parte se debe al proceso de educación cívica que recibieron los chilenos los últimos cuatro años viendo lo que ocurre cuando la izquierda queda con todo el poder a su disposición (como ocurrió no solo con La Moneda, sino también con la Convención Constitucional). Pues, fue solo a partir de esa experiencia que se pudieron dar cuenta de las consecuencias no declaradas de lo que hasta hace poco parecían simples buenas intenciones.

Por el contrario, la derecha no solo fue capaz de erigirse como una alternativa viable, en línea con el chileno actual, sino además estar de mostrarse dispuesta a revertir el daño infringido.

Ahora, a pesar de que es obvio que hay diferencias entre las derechas, al examinar esas diferencias bajo lupa no parecen ser tan fundamentales como se suele afirmar. Claro, si se comparan las posiciones de las elites de cada extremo, las magnitudes son titánicas. Pero la diferencia entre los votantes de derecha no es para nada tan amplia.

Para ellos, la decisión final fue casi una de estilo. Quienes votaron por Kast o Kaiser lo hicieron porque prefieren soluciones rápidas pero seguras. En cambio, quienes votaron por Matthei, lo hicieron porque prefieren estabilidad por sobre incertidumbre.

De hecho, la idea que parece haberse impuesto es que para desarrollarse se necesita estabilidad, pero que para tener estabilidad es necesario el orden y la seguridad. Si no hay orden y seguridad, no hay estabilidad, y sin estabilidad, no se pueden distribuir los beneficios del desarrollo. Así, tanto la propuesta de Matthei como la de Kaiser tienen lugar en el futuro gobierno de Kast.

La pregunta de fondo, en cualquier caso, es cómo administrar la victoria para transformar el ímpetu de cambio en una coalición amplia, flexible, y al mismo tiempo funcional para conseguir los resultados que a las personas le importan.

Allí parece obvio que la campaña de Kast debe hacer al menos dos cosas ligeramente distintas, pero complementarias para poder ganar la segunda vuelta con amplitud, y luego asumir en La Moneda con un apoyo amplio y sostenible para llevar a cabo el mandato.

Primero, Kast debe abrirse al mundo de Parisi, que, lejos de ser una variable aleatoria, es un factor permanente. El apoyo del PDG le puede ayudar a aumentar su brecha de victoria en segunda, pero debe entender que ese apoyo no le garantizará mucho más en términos de gobernabilidad.

El PDG ya se desgranó una vez, y podría pasar de nuevo. Cuando el partido de Parisi hizo su entrada al Congreso en 2022, con 6 diputados, duró menos de un año antes de que desapareciera del mapa.

Por lo mismo, Kast puede incluir ideas claves de la campaña de Parisi, siempre entendiendo que es una relación transaccional, en la que el apoyo viene a cambio de medidas claves.

Segundo, y apuntando a lo que ocurra el día después de la segunda vuelta, Kast debe confirmar el lugar de la derecha tradicional en su gobierno. Ya sea por medio de personas o ideas, Chile Vamos debe tener un lugar.

Esto debe ocurrir, no solo por los 18 escaños que tiene en el Senado y los 34 votos que maneja en la Cámara, sino por la legitimidad que se requiere para gobernar con autoridad.

Basta recordar que la falta de balance en el gobierno de Piñera le llevó no solo a perder el apoyo de la centroderecha, sino además el de la derecha dura. Kast debe resolver este dilema desde ya, entendiendo que equipos leales son importantes, pero que el apoyo que se necesita para gobernar trasciende lo formal.

En definitiva, el margen de la victoria de segunda vuelta es importante, y depende en buena parte de los votantes de Parisi. Pero ese apoyo viene con un costo y tiene fecha de expiración. Por otra parte, la gobernabilidad será solo posible con el compromiso de la derecha tradicional. No solo deben ser incluidos en el proyecto, sino también ofrecido un rol clave.

El desafío de Kast no es solo sumar respaldos, sino transformarlos en una estructura capaz de sostener un proyecto de gobierno coherente. La articulación entre su coalición con Kaiser, el voto de protesta de Parisi y la derecha tradicional, requiere claridad programática, liderazgo firme y mecanismos de integración que vayan más allá de la contingencia electoral. Solo así podrá traducir el mandato recibido en un gobierno funcional, con estabilidad suficiente para enfrentar las varias crisis y corregir el rumbo para reencauzar el país hacia el desarrollo.

Para más columnas, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Cristián Bofill

Junio 30, 2026

Trasfondo: Los errores que dejaron a Grau mejor que antes del libelo y al oficialismo repartiéndose culpas

La derrota de la acusación contra el ex ministro de Hacienda estaba sellada casi desde el momento que se presentó, impulsada por los libertarios y en la que se embarcaron, sin mayores reflexiones, el Partido Republicano y, acto seguido, la mayoría de Chile Vamos. La trama es un caso de estudio de tiro por la […]

Manuel Izquierdo P.

Junio 30, 2026

Los padres de la derrota de la derecha en la acusación contra Grau

Johannes Kaiser (timonel del PNL), Benjamín Moreno (jefe de bancada de Republicanos), Guillermo Ramírez (presidente de la UDI), Francisco Orrego (diputado RN) y Javier Olivares (diputado PDG).

La oposición logró reunir solo 16 votos para acusar constitucionalmente al ex ministro Grau, mientras que 25 senadores hicieron lo contrario. Aquí la historia y los protagonistas del amargo tropezón oficialista.

J.P. Sallaberry

Junio 30, 2026

Quién es el líder de Topos Chile que acusó al régimen chavista de obstaculizar labores de rescate en Venezuela

Francisco Lermanda, chileno al mando de un grupo de 46 rescatistas desplegados en La Guaira, relata que los militares se han metido a los túneles para pedirles documentos o que les quitaron el teléfono por enviar la foto de un joven herido atrapado entre los escombros tras el terremoto ocurrido en Venezuela la semana pasada.

Economista especialista en minería

Junio 30, 2026

Minería chilena: de la ventaja natural a la ventaja construida. Por María Cristina Betancour

Chile ya dispone de los activos necesarios, tales como proveedores sofisticados, talento técnico y científico, centros de investigación y una trayectoria probada de colaboración. Lo que corresponde ahora es articular estas capacidades con determinación y bajo un claro liderazgo del Estado. Transformar una ventaja natural en capacidades construidas tomó décadas. Fortalecer el ecosistema minero en […]

Ex-Ante

Junio 29, 2026

El ascenso de Constanza Castillo en la Segpres y su rol clave en el tándem Alvarado-García

La subsecretaria Constanza Castillo. Imagen: Segpres.

De total confianza de los ministros García y Alvarado -a quien conoció en 2010 cuando llegó a hacer su práctica en la Segpres-, la subsecretaria Castillo se ha desplegado en el Congreso supervisando los proyectos clave de la administración Kast. Además de ordenar al oficialismo, ha construido nexos en el PDG y la DC, que […]