Noviembre 7, 2024

Psicópatas corporativos en las empresas. Por Rodrigo Reyes

Director jurídico en Prelafit Compliance

¿Existen en verdad procedimientos que eviten abrir las puertas de la empresa a individuos peligrosos, incluyendo los que carecen de conciencia y, por lo tanto, de capacidad para adaptarse a reglas distintas de las que dicta su limitada conciencia?


Cuando los reclutadores o head hunters buscan ejecutivos para ocupar cargos relevantes en las organizaciones suelen valorar algunas características comunes como liderazgo, orientación a resultados, habilidades negociadoras o de convencimiento, entre otras.

El problema es que este tipo de personalidades o habilidades son comunes también en los denominados psicópatas corporativos.

El famoso doctor en psicología, el canadiense Robert Hare, dice que es más habitual encontrarse individuos con rasgos psicopáticos en el sector empresarial. ¿Por qué? Porque los psicópatas corporativos tienen cualidades y virtudes que les hacen particularmente hábiles para la lucha competitiva de alta exigencia en el ambiente de los negocios actual.

Hare, que desarrolló sus investigaciones en centros penitenciarios de Canadá, ha llegado a señalar que: “si no pudiese estudiar a los psicópatas en la cárcel, mi siguiente elección sería probablemente la Bolsa de Valores de Vancouver”.

Un psicópata corporativo no es un criminal que asesina masivamente y sin remordimiento, sino un delincuente que pasa desapercibido. El problema es que cuando muchos de ellos llegan a la alta dirección, pueden causar daños a muchas personas.

Y no solo se trata de delitos, un psicópata corporativo interpreta las emociones de forma diferente a las de un ejecutivo “normal” y por ello no sufren ansiedad ni remordimientos, son calculadores, crueles y no toman responsabilidad por sus actos y pueden liderar empresas incrementando el acoso laboral, el ambiente desagradable en el trabajo y el pobre compromiso de los colaboradores.

Un psicópata corporativo sabrá que estas actitudes son incorrectas, pero al no experimentar remordimiento ni tener empatía, las ejecutará sin problema.

Pues bien, hay ocasiones en que los puestos de mayor relevancia los asumen personas con rasgos psicológicos cercanos a la psicopatía porque muchas empresas buscan emplear precisamente a sujetos carismáticos, arriesgados y altamente resolutivos pero incapaces de formar equipos viables.

Pero además, estos sujetos no son rentables para la empresa. Los equipos de trabajo que forman no duran, se multiplican los despidos y el mal ambiente y además, no dudan en recurrir a prácticas indebidas que ponen en riesgo a la propia organización en el mediano y largo plazo.

La pregunta que surge entonces es si los reclutadores (de ejecutivos o proveedores incluso) están utilizando filtros adecuados en los procesos de selección para detectar este tipo de personalidades.

No solo se trata de evaluar técnicamente a los candidatos, sino también sus competencias para desenvolverse éticamente.

¿Se puede contratar a personas que han traicionado la confianza de sus empleadores previos? ¿Y a aquellos que incumplieron flagrantemente principios éticos o normas internas?

¿Existen en verdad procedimientos que eviten abrir las puertas de la empresa a individuos peligrosos, incluyendo los que carecen de conciencia y, por lo tanto, de capacidad para adaptarse a reglas distintas de las que dicta su limitada conciencia?

Puede leer las columnas de Rodrigo Reyes en Ex-Ante Pinchando Aquí

 

Publicaciones relacionadas

La automatización del juicio (segunda parte). Por Héctor Lehuedé

El rastro que antes se evaporaba hoy distingue al directorio que ejerció criterio del que solo lo aparentó. Los buenos directorios nunca temieron ser leídos. Ahora, simplemente, lo serán.

Abogado y académico

Julio 20, 2026

La mala educación (sobre la masificación de los títulos universitarios). Por Álvaro Vergara

Si los retornos económicos del título universitario no son como antes (era imposible que se mantuvieran tan altos), debemos preguntarnos por qué la demanda por educación superior no ha cedido en la misma proporción. ¿Por qué las familias siguen considerando la universidad como un objetivo prioritario?

PhD en Economía y ex Directora General de Estudios de la CMF

Julio 20, 2026

Basilea III y la apertura a modelos internos: El cumplimiento de la hoja de ruta. Por Nancy Silva

La apertura hacia modelos internos bien diseñados es una herramienta necesaria para que el capital de la banca refleje con precisión sus riesgos subyacentes. Optimizar el uso del capital bancario no debe ser sinónimo de ahorro de capital, sino de un capital bien gestionado.

¿Quiere ayudar o no la centroizquierda a que Chile salga del estancamiento? Por Sergio Muñoz Riveros

Ceremonia de cambio de mando de la mesa nacional del PPD. Foto: Agencia UNO.

Una política genuinamente progresista debe anteponer el interés nacional a las servidumbres del partidismo. Es lo que se jugará en los próximos meses, cuando el país procure salir del estancamiento y estimular el crecimiento económico en un contexto difícil, agravado por los enormes daños causados por los temporales.

Ex-Ante

Julio 19, 2026

Negociar sin saber qué se defiende. Por Paulo Hidalgo

Hemiclcio del Senado durante el debate de la megarreforma. Foto: Agencia UNO.

Se puede negociar una reforma tributaria, una condonación, casi cualquier cosa, siempre que quien se sienta a la mesa sepa con claridad qué línea no está dispuesto a cruzar y qué está dispuesto a ceder para sostenerla. Eso no es ideología abstracta: es la diferencia entre incidir en el resultado final de una ley y […]