Un sector que proyecta crecer sobre el 30% anual, que en 2023 alcanzó ventas por más de US$755 millones y que emplea a más de 14.000 personas en todo el país, sin duda debería convocar la atención de los tomadores de decisiones y de quienes están pensando en el futuro de Chile. Hablamos de la inteligencia artificial, que por su especificidad y operación, está estrechamente relacionada con la industria de los data centers, en cuanto infraestructura estratégica que permite operar los servicios digitales más esenciales y que hoy es, sin duda, parte estructural del desarrollo tecnológico de cualquier país que aspire a ser competitivo.
En el caso de Chile, el crecimiento de la industria de los centros de datos ha sido sostenido, silencioso y cada vez más estratégico, consolidando a nuestro país como un actor relevante en América Latina.
La inteligencia artificial (IA) es hoy una de las mayores oportunidades para acelerar ese proceso. Su capacidad de transformar industrias, automatizar procesos, multiplicar la productividad y mejorar la vida de las personas no tiene precedentes. Pero esta oportunidad también exige responsabilidad. Estamos frente a un fenómeno que desafía las fronteras del derecho, la ética, la educación, la privacidad y el desarrollo económico.
Por lo tanto, estar informados, anticipar desafíos, resguardar derechos, innovar con propósito y desarrollar una regulación que acompañe —no que frene— son condiciones básicas para su avance sostenible. Todos los actores, desde el Estado hasta la industria, tenemos un rol que jugar en este proceso.
Con un proyecto de ley en discusión, es aún más necesario poner algunos puntos sobre la mesa. Es positivo que el país esté abordando este tema con seriedad y visión de futuro. Pero es igualmente importante revisar cómo se está abordando. Chile tiene la oportunidad de convertirse en un hub digital de alto estándar en la región, y para lograrlo debe contar con un marco legal moderno, habilitante y alineado con estándares internacionales.
El sector data center —que ya proyecta crecimiento sostenido, altos niveles de inversión y generación de empleo— puede ser un eje articulador de este desarrollo. Y la IA, apalancada en infraestructura como la nuestra, puede convertirse en una verdadera palanca de transformación para todo el país.
Sin embargo, el proyecto de ley, tal como está formulado hoy, presenta varios aspectos preocupantes.
Las consecuencias de mantener una regulación rígida, poco contextualizada o excesivamente restrictiva pueden ser muy graves. Barreras normativas mal diseñadas no solo pueden frenar la inversión extranjera en tecnología, sino que también pueden limitar seriamente la innovación local, desplazar talento y debilitar la posición estratégica que Chile ha comenzado a construir en esta materia. En vez de abrir oportunidades, una ley mal calibrada puede cerrarlas. Y eso implicaría desperdiciar una ventana histórica para convertirnos en un verdadero hub digital regional, con una industria competitiva, sostenible y con proyección global.
Como gremio, no solo estamos disponibles para colaborar: queremos hacerlo activamente. Estamos convencidos de que una regulación de la inteligencia artificial es necesaria, pero también de que debe construirse con visión de futuro, con apertura al diálogo técnico y multisectorial, y con un entendimiento profundo del ecosistema que se busca normar. Se necesita una legislación que defina un marco de acción claro, que proteja sin paralizar, que regule sin apagar, y que convoque sin limitar el tremendo potencial que la IA representa para Chile. Esta es una oportunidad que no se puede desperdiciar.
¿Busca contenido similar? Clic aquí.
¿Contrapesos bajo presión? Lecciones de EE.UU. en tiempos electorales. Por Gabriela Salvador. https://t.co/QtPsvNfp4o
— Ex-Ante (@exantecl) August 13, 2025
Publicaciones relacionadas
“Días de juego” cuenta una historia que tiene mucho de autobiografía. Su autor, estadounidense radicado en Londres y que hace poco estuvo en Chile, también jugó al básquetbol y vivió los dilemas de quien se sabe bueno para jugar, aunque no excelente para quedar a la altura de sus ambiciones.
Si la economía no logra transformar su dinamismo en oportunidades laborales, especialmente para mujeres y jóvenes, seguirá existiendo una brecha relevante entre las cifras macroeconómicas y la experiencia cotidiana de muchos hogares. La pregunta clave no es solo cuánto crece el país, sino quiénes participan de ese crecimiento. Hoy esa distancia es demasiado amplia y […]
Ningún político puede ignorar que los cuestionamientos más dañinos no son los que provienen de los adversarios, sino de quienes pertenecen al mismo sector, compartieron los mismos proyectos y conocen desde dentro sus fortalezas y debilidades. El expresidente Richard Nixon, tras perder la elección presidencial de 1960, escribió que “perder una elección duele más que […]
Si no tienen mayores expectativas, está perfecta para estas vacaciones escolares. También se estrena El Afinador, un interesante thriller dramático.
El problema es cuando se instalan por inercia. Sin preguntarse qué comportamiento están empujando. Porque cuando los incentivos están mal diseñados, no dejan de ayudar: empiezan a dañar.