-¿Cómo fue el balance en Chile de Toyota durante 2025?
-Chile es uno de los mercados más competitivos en Latinoamérica, si es que no es el más competitivo, y hemos logrado conseguir mantener el liderazgo en ventas por 3 años consecutivos. Es un logro muy importante para nosotros en la región y dentro de Toyota a nivel mundial.
El balance ha sido positivo en cuanto a términos de ventas. Hablamos siempre de que nuestras operaciones tengan un crecimiento sustentable, que no sean solamente un peak. Entonces, mantener esa posición de liderazgo es importante.
-¿Y a nivel regional?
-En la región también estamos en proceso de crecimiento. Actualmente contamos con cerca de un 10% de market share dentro de América Latina. En 2025, hicimos una inversión importante en Brasil de US$2.000 millones, para ampliar nuestra capacidad de producción en nuestra planta principal en Sorocaba. Esto no solo para ampliar la capacidad de producción, sino para producir cada vez más vehículos híbridos.
Este año, vamos a iniciar la producción del Yaris Cross híbrido, que en un principio va a ser para el mercado mexicano, pero progresivamente vamos a iniciar la expansión de exportaciones, y esperamos que Chile esté dentro de esos mercados.
-¿Las ventas en el país están a niveles pre pandemia?
-Después de la pandemia hubo un boom a raíz de los retiros -producto de la mayor liquidez en la economía-, y eso ahora está estabilizado. En el país se venden cerca de 320 mil unidades al año entre las distintas marcas y Toyota tiene alrededor del 8% del parque de autos que se vende en Chile.
-¿Cuál es su principal mercado en la región?
-Ahora es Brasil. Argentina, después tenemos a Chile, Perú y Colombia como parte de los mercados más importantes.
-¿Cómo proyectan el crecimiento en ventas en el país para 2026?
-En 2025, vendimos 24.600 unidades y para el cierre de 2026 esperamos que sean cerca de 25.000 unidades.
-¿Cuál es su expectativa con el gobierno entrante de José Antonio Kast, debido a su propuesta desregulatoria?
-Cuando las reglas del juego son correctamente discutidas, informadas y, sobre todo, que tengan sostenibilidad en el tiempo, eso nos garantiza poder invertir, traer nuevos proyectos y, sobre todo, hacer nuestro plan de negocios.
-O sea, espera que con el nuevo gobierno las reglas sean más claras…
-Nosotros siempre hablamos eso en general. No pensamos en el color político.
-Pero, tomando en cuenta lo que propone el gobierno entrante, quizás el empresariado puede tener una expectativa a nivel regulatorio.
-Creo que no solamente Toyota, sino cualquier industria o cualquier empresa lo que espera es tener ese marco regulatorio y que las reglas del juego sean previsibles, que sepamos qué es lo que viene. Y sobre eso podemos trazar nuestro plan de negocio y, sobre todo, que esas reglas tengan sustentabilidad.
-¿En los próximos años cuál es su expectativa a nivel regional?
-Nuestras proyecciones de venta actualmente están en poco menos de 500.000 unidades en la región, con cerca de un 10% de market share. Queremos pasar de 500 mil a 600 mil unidades. Por eso estamos invirtiendo principalmente en Brasil, que es nuestra principal fábrica, y con eso surtir con exportaciones al resto de de Latinoamérica.
-¿Latinoamérica cuánto representa en ventas a nivel mundial para Toyota?
-Cerca del 5% porque Toyota el año pasado vendimos poco más de 10 millones de unidades a nivel global.
-¿Cómo pueden prever invertir en Latinoamérica dada la inestabilidad política latente en algunos países de la región?
-Fíjate ahora el mundo en general cómo se está moviendo. Las empresas tenemos que tener mucha visión de mediano y largo plazo, no mirar solamente el corto. Obviamente, siempre hay cambios políticos, geopolíticos y económicos. Como empresa tenemos que estar preparados para cualquier escenario.
-Toyota cuenta con un vehículo impulsado 100% por hidrógeno. En Chile, hay una millonaria carpeta de proyectos de hidrógeno verde en tramitación ambiental. ¿Cuál es su percepción a esto?
-El tema de hidrógeno es un proceso que va a necesitar de maduración, tanto del lado de la producción del hidrógeno, como por la demanda y tiene que venir el marco regulatorio.
-Pero, puede ser de todas formas una traba regulatoria…
-El tema de la permisología no la conozco mucho acá en Chile, lo que sí sé es que el tema hidrógeno es complicado porque el costo de producción es alto; el costo de producción y el costo de logística. Entonces, mientras no haya demanda en la industria no va haber escala ni para la producción ni para la logística, y eso genera un costo alto.
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