Los pobres en Chile no son los 1,3 millones que nos indicaba la última cifra oficial, sino que 4,4 millones de personas. Este es el impactante resultado del cambio en la metodología de medición de pobreza por ingresos que propone la Comisión Asesora para la Medición de la Pobreza, convocada por el presidente Boric en diciembre de 2023. Según este nuevo enfoque, el 22,3% de la población no tendría ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
La magnitud de la cifra estremece. Pero no estamos frente a un empeoramiento de la realidad, sino ante un ajuste del termómetro con el que veníamos observándola. Chile tiene una sólida trayectoria en la medición de la pobreza, que ha sido, a lo largo de distintas administraciones, una política técnica y transversal, perfeccionada gradualmente. La propuesta actual se inscribe en esa misma línea: responde al desafío de adecuar nuestro instrumento a una sociedad que ha cambiado, y de corregir limitaciones que desde hace un tiempo venían siendo advertidas.
¿Dónde están los principales ajustes que explican el alza en la cifra? En primer lugar, en la actualización de los patrones de consumo de los hogares, que tenían más de una década de antigüedad. Segundo, en una mejora en la forma de capturar los precios que efectivamente enfrentan los sectores más vulnerables, que resultaron ser más altos de lo que se pensaba. En tercer lugar, en un ajuste a la forma en que se equipara el nivel de bienestar entre arrendatarios y propietarios de la vivienda, dado que estos últimos se ahorran el costo del alquiler. La propuesta es establecer dos líneas de pobreza: una más alta para quienes arriendan y otra más baja para quienes viven en viviendas propias.
Es así como la pobreza alcanzaría al 23% de la población. Aún más preocupante, cálculos preliminares indican que la pobreza extrema superaría el 9%, una cifra que incluso sobrepasa la actual tasa de pobreza total. Las regiones de La Araucanía y Ñuble seguirían siendo las más afectadas, con tasas cercanas a un tercio de su población. Por su parte, los niños continuarían siendo el grupo más vulnerable: cerca de uno de cada tres viviría en hogares que no logran cubrir sus necesidades básicas.
Este nuevo diagnóstico obliga a replantear las prioridades del país y de la acción del Estado. Sabemos que más del 90% de la reducción de la pobreza en las décadas pasadas se explicó por el crecimiento económico. No hay política social que reemplace una economía que se expande y genera empleos de calidad. Lamentablemente las proyecciones actuales no son auspiciosas, por lo que se requiere urgente una agenda audaz que fomente un crecimiento sostenido.
Pero también debemos revisar con urgencia nuestras políticas sociales. En un contexto de estrechez fiscal, la eficiencia del gasto es clave. Hoy abundan programas mal evaluados o pequeños, que funcionan como pilotos permanentes sin impacto demostrado. Es necesario redirigir parte de estos recursos hacia transferencias monetarias directas, cuidando que a su vez favorezcan el empleo formal. Y junto con ello, con más de una década de enfoques universalistas, debemos volver a priorizar a los que más lo necesitan. En países como el nuestro, donde los recursos son limitados y las brechas profundas, la focalización sigue siendo una herramienta necesaria y efectiva en la lucha contra la pobreza.
La pobreza no desaparece porque dejemos de mirarla. Lo que revela esta nueva metodología –que aún debe ser revisada por el Ejecutivo– no es solo un cambio técnico, sino un llamado de atención político y social. Nos recuerda que, en medio de otros debates —algunos urgentes, otros quizás no tanto—, hay millones de compatriotas que no logran satisfacer sus necesidades más básicas. Reconocerlo no es retroceder; es avanzar con más verdad y más responsabilidad. A veces, medir mejor no nos entrega buenas noticias. Pero siempre es mejor saber. Porque lo que no se mide, no se discute. Y lo que no se discute, no se soluciona.
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¿Regulación de contratos de arriendos? Buenas intenciones… malos resultados. Por Kevin Cowan y Christian Larraín.
https://t.co/ERRSpK1dEk— Ex-Ante (@exantecl) July 7, 2025
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