-El centro de Santiago, sobre todo el casco histórico, fue muy dañado durante el estallido social, la ola de protestas que sacudió al país en 2019. ¿Qué estrategias son adecuadas para recuperar estas zonas históricas?
-Yo sostengo que toda ciudad es histórica y todo lo que hay dentro de ella es histórico. Por eso en muchos casos las manifestaciones políticas se dirigen donde se concentra el poder simbólico, en donde está el Ejecutivo, y ahí se producen algunas expresiones violentas que terminan con rayados o de erosión de ciertas cuestiones simbólicas del pasado con la lógica de la decoloniedad que ha tenido mucho peso en algunas ciudades de Colombia y Ecuador.
-¿Qué aconseja hacer con los grafitis que copan las paredes de la ciudad?
-Yo dirigí la remodelación del centro histórico de Quito, el que estaba pintado de blanco. A través de un estudio descubrimos que no había un color original, además se vio que en cada época se pintaba con el color, técnica y material de cada momento. Por eso plantee que debiese incorporarse para que mi generación también pudiese dejar huella. En eso creo que los centros históricos tienen que ver más con el futuro que con el pasado.
-Otro problema, presente en muchas ciudades, es la aparición de carpas donde viven personas en situación de indigencia. ¿Cuál es la respuesta ante este drama social y desafío urbanístico?
-Ese es un problema generalizado en América Latina que ocurre no solo en los centros, sino más en las periferias. Lo que ha ocurrido en los centros históricos es que, con la creación de suburbios, van quedando solo las actividades más rentables. Por eso han ido perdiendo valor los centros, lo que llamo Aporoficación (Pobre + calificación), lo que hace que los sectores pobres deban vivir hacinados pagando un alto precio por el suelo. Si no se tienen políticas de vivienda, vamos a tener invasiones de edificios abandonados y en otros casos gente viviendo en las calles.
-Quito es un ejemplo de un casco histórico recuperado. ¿Cuáles fueron las claves de su revalorización?
-Yo sostengo que el caso de Quito, mi ciudad, es que el gran problema que tiene es que se muere de éxito. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1978, pero uno de los problemas que tenemos es que se ha hecho una gran inversión en los monumentos históricos del Estado, las élites y la Iglesia. Eso ha producido que mucha gente se haya ido del centro, perdiendo una gran masa de población. Eso ha hecho que sea un gran problema para la perpetuidad del centro histórico de Quito.
-Lima ha intentando una renovación del centro tras muchos años de retroceso. ¿Esto demuestra que es posible revitalizar sectores decaídos?
-Es posible, es necesario, pero hay que hacer las intervenciones que corresponden: establecer una política económica, con impuestos establecidos o bajarlos en algunas áreas, crear subsidios para vivienda. Es posible, pero hay que cambiar la óptica con políticas económicas, sociales, etarias para la tercera edad o niños, o de género. En tercer lugar es imprescindible una política frente a la tecnología, ya que tenemos una presencia muy fuerte de aplicaciones como AirBnB que están produciendo efectos muy potentes. Es necesario crear un nuevo modelo institucional que pueda administrar esta realidad.
–El tema de la inseguridad está íntimamente ligado a la recuperación de barrios.
-La violencia tiene una geografía específica. En algunos lugares se cometen unos hechos delictivos y en otros un tipo de violencia distinta. Por otro lado, es estructural, por lo que, si no se le enfrenta, la sola presencia policial no podrá solucionar el tema. Hoy la criminalidad se establece en el narcotráfico, siendo la cocaína la que tiene más presencia. Es así como hay que tener políticas de narcóticos. Si no se hace esto, la sola presencia de las policías no va a solucionar este problema.
-El chileno Smiljan Radic acaba de ganar el Pritzker, que también ganó Alejandro Aravena. ¿Cuál es su opinión sobre la arquitectura chilena? ¿Los arquitectos ayudan a fortalecer la imagen del país?
-Sin dudas. Para empezar, mi primer año de arquitectura lo hice en la Universidad de Chile, y ahí me di cuenta lo que significaba la arquitectura chilena. Entendí que tiene una proyección internacional casi única en América Latina, quizás solo asemejada a lo que pasa en Brasil. Pasa que la arquitectura también es un reflejo de la economía y de otros factores de un lugar.
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El perfil empresarial de Bernardo Fontaine, la carta de Kast para liderar Codelco (y sus desafíos).https://t.co/qrNuctt8HK
— Ex-Ante (@exantecl) April 19, 2026
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