No es novedad que el mundo empresarial está viviendo la cuarta revolución industrial debido a los acelerados cambios tecnológicos que se explican por los avances de la inteligencia artificial y de otras tecnologías en el mundo digital. Lo que no está tan claro, sin embargo, es cuáles son los efectos que esto va a tener a nivel de las empresas chilenas.
¿Qué ha pasado en Estados Unidos? En ese país una prueba de la magnitud del cambio en curso es lo ocurrido con la empresa Nvidia, que participa en el rubro de la inteligencia artificial, la cual desde inicios del 2023 ha subido su valorización de mercado en cerca de diez veces. Pero en realidad este no es un caso aislado sino que algo similar, aunque en menor magnitud, ha lo ocurrido con otras empresas especializadas en inteligencia artificial, robótica, almacenamiento de energía e innovaciones disruptivas.
Lamentablemente en Chile no contamos con empresas transadas en bolsa que hayan subido su valor tanto como las empresas en el mercado estadounidense, ya que no existen prácticamente compañías que estén avocadas al desarrollo de tecnologías disruptivas. Si existen algunas pocas empresas que han adaptado sus estrategias para adaptarse y aprovechar las tecnologías disruptivas, pero la gran mayoría van retrasadas en este campo.
Esto es muy preocupante porque el significativo avance que están experimentando en el extranjero muchas de las empresas competidoras de las empresas chilenas. Por lo tanto, resulta imperioso que aceleren el paso si quieren mantenerse siendo competitivas.
Lo que sí existe en Chile, al igual que en el extranjero, son algunos startups que están ya sea desarrollando y/o aplicando tecnologías disruptivas con distintos niveles de éxito. Este es un camino para las empresas chilenas tradicionales que pueden acercarse a estos startups exitosos para acelerar su desarrollo y la aplicación de tecnologías disruptivas.
Esto es algo que están haciendo las empresas tradicionales en el extranjero que se mantienen exitosas. Lo otro que han hecho es aumentar su inversión en investigación y desarrollo (I+D), camino que es más difícil de recorrer para las empresas chilenas, especialmente para aquellas de tamaño relativo más pequeño que sus competidores a nivel internacional.
Existen casos de empresas chilenas tradicionales que están haciendo correctamente el trabajo de adaptación y aprovechamiento de los cambios tecnológicos en curso, por lo cual un camino que pueden seguir es aprovechar las lecciones e intentar copiar, con las adaptaciones requeridas como lo han realizado las empresas exitosas en el mundo.
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