Pese a que los efectos de los retiros desde los fondos de pensiones afectaron diversas áreas de nuestra economía, la más evidente fue el incremento generalizado y sostenido de los precios. El drama de la inflación fue soportado por todas las personas en nuestro país, pero con mayor crudeza en los sectores vulnerables.
No obstante, ya se escuchan las primeras voces de parlamentarios que buscan la reelección el 2025 y pretenden utilizar los recursos de los fondos de pensiones para aumentar sus probabilidades de salir electos. La desfachatez y codicia son tales, que con lienzos amenazan con “reforma o retiro”.
Esta nociva práctica representa un riesgo muy importante en varias dimensiones. Por nombrar algunas:
¿Cómo se mitigan este riesgo? Intentemos ver el bosque y no sólo los árboles. Las creativas ideas de los parlamentarios y/o candidatos que priorizan propósitos individuales por sobre el bienestar de las personas y la economía nacional son variopintas. De hecho, recientemente propusieron un postnatal de 12 meses. ¡Así es! Una licencia por maternidad de un año en un país subdesarrollado (PIB per cápita US$16.833), con una de las más bajas tasas de participación laboral femenina (52,8%), alto desempleo (8,5%) y unas escuálidas proyecciones para el PIB (2% a 3%).
En este contexto, si queremos proteger el bosque, requerimos moderar el riesgo que significan estos personajes ávidos de atención. Y esto pasa si o si, por una reforma al sistema político.
Los partidos políticos tienen una institucionalidad que permitiría que este tipo de demagogos sean frenados en instancias internas que -suponemos- implican una discusión con mayores grados de seriedad. Es distinto que un partido político apoye un retiro a los fondos de pensiones -sabiendo todas las consecuencias para el país- a que un parlamentario díscolo lo haga. Los costos son muy diferentes.
Es por esto la criticidad de disminuir la cantidad de partidos políticos aumentando las exigencias para su formación y mantención, así como entregarles el poder de disciplinar a sus miembros con -al menos- la remoción del escaño.
Este tipo de medidas, son probablemente, la forma más eficiente y eficaz a la hora de intentar detener estas nocivas prácticas y mitigar los riesgos que ellos representan para nuestra economía, finanzas y pensiones.
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