Qué observar. El Banco Santander realizó un estudio orientado a las habilidades que se van a requerir para el futuro. Entre las temáticas que aborda el documento se encuentran la importancia de la formación continua y permanente en el tiempo, la revolución de la inteligencia artificial, y sobre la importancia de las habilidades blandas.
Formación continua. Frente a este mundo de cambios y disrupciones tecnológica, Silva comenta que el título universitario dejó de ser garantía de empleabilidad. El estudio muestra que un gran espectro de los encuestados consideran que es necesaria una formación permanente para enfrentar al mercado laboral, debido a que los encuestados argumentan que la educación recibida en su fase universitaria no fue suficiente.
Soft skills. Con la disrupción tecnológica y el avance de la IA muchos trabajadores piensan que perderán sus empleos debido a la automatización a través de las nuevas tecnologías. Sin embargo, el estudio muestra que las habilidades blandas de las personas van a ser un elemento clave a la hora ingresar al mercado laboral.
Autogestión y rol empresarial. Silva comenta que existe una responsabilidad compartida para poder mantener una educación continua respecto a los cambios del mundo. La autogestión de las personas para poder seguir aprendiendo, el rol de las empresas y el sector privado, y las políticas públicas y el rol del Estado, serán fundamentales para enfrentarse a los desafíos laborales del futuro. Además, las plataformas digitales se muestran como una de las herramientas preferidas por los encuestados para la autoformación.
Escuche el episodio completo, aquí.
LEA TAMBIÉN:
Alejandro Preusche y alianza red de pagos con carnet: “Estamos adelantándonos tecnológicamente a muchos países”. https://t.co/RNd59Wn4sA
— Ex-Ante (@exantecl) May 30, 2025
Publicaciones relacionadas
Un Estado que no sabe qué intervenciones ahorran costos futuros ni qué poblaciones están quedando fuera termina recortando a ciegas. Y en política social, recortar a ciegas suele ser caro: para las personas, para los servicios públicos y para el propio presupuesto fiscal.
Un plan de construcción incide en la capacidad productiva futura: capital humano, mercado laboral, innovación y Estado. Lo presentado al Congreso incide en la carga tributaria y genera incentivos temporales que no construyen una arquitectura de incentivos capaz de impulsar un progreso sostenible.
Una ronda de expertos convocada por el Consejo Fiscal Autónomo abrió un debate técnico sobre el proyecto de reconstrucción del gobierno. Las presentaciones coinciden en la necesidad de elevar el crecimiento, pero advierten sobre el uso de ingresos futuros inciertos para compensar rebajas tributarias inmediatas.
Podemos redibujar organigramas y mover cajitas, pero si no enfrentamos la verdadera camisa de fuerza de que impone un Estatuto Administrativo que no permite gestionar personas, los esfuerzos serán en vano.
Aunque diversas jurisdicciones han aplicado políticas públicas con resultados modestos, la impasividad no es una opción. Frente a este escenario, el presidente Kast anunció el ingreso de indicaciones al proyecto de ley de Sala Cuna Universal, modificaciones para mejorar la convivencia escolar, mayor libertad en proyectos educativos y la priorización del mérito estudiantil.