Los viajes en carretera se aceleran en Estados Unidos, al igual que el intercambio de declaraciones entre la Casa Blanca y las refinerías. El precio de la bencina se ha convertido en “el” gran problema del Presidente Joe Biden y ha apuntado a las petroleras como las grandes responsables de este dolor en el bolsillo de los norteamericanos. Por eso, hoy el anuncio de la suspensión del impuesto a las gasolinas tiene una lectura política y económica.
Hace unas horas, Biden calificó de “sensible” al CEO del gigante petrolero californiano Chevron, Michael Wirth, luego que éste le expresara vía carta su molestia con la Casa Blanca por “criticar y veces demonizar” a la industria por el encarecimiento del petróleo.
La ofensiva no es casual… durante estos días, los estadounidenses planifican su próximo fin de semana largo que comienza el 30 de junio y finaliza el lunes 4 de Julio, día de la independencia. Se espera que 42 millones de personas se trasladen por las carreteras pagando US$ 5 por galón de bencina. Muchos de ellos lo harán en autos usados, -cada vez más escasos en el mercado- y cuyos precios aumentaron un 17% en mayo. En tanto, los vehículos eléctricos han incrementado su valor en un 38%.
Por eso, el anuncio de suspender por tres meses el impuesto federal a la gasolina alivia los bolsillos, pero también quita presión sobre la administración Biden. Se trata de 18 centavos menos por galón, en el caso de las bencinas, y 24 centavos, en el caso del diésel. En total, US$ 10 mil millones que la administración Biden espera compensar.
FED en la mira. No fue la única autoridad que anunció medidas para hacer frente al alza de precios. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, descartó que los aumentos agresivos de tasas incrementen las probabilidades de una recesión. “La economía estadounidense es muy fuerte y está bien posicionada para manejar una política monetaria más estricta”, dijo Powell, en el Senado norteamericano.
Desde el otro lado del banquillo le respondió la senadora demócrata Elizabeth Warren, quien sostuvo que la FED debe asegurar que la agresiva política monetaria no se traduzca en más desempleo.
La Casa Blanca se ha mostrado más optimista. Pero el mercado piensa lo contrario y pese a responder con entusiasmo inicialmente a las palabras de Powell, las bolsas se dieron vuelta durante esta jornada. Además, Citigroup informó hoy que elevó sus proyecciones de recesión para este año a un 50%.
Los indicadores norteamericanos cerraron en terreno negativo, contagiando a sus pares europeos.
Wall Street:
Europa:
Cobre en la mira. El inicio de la huelga de trabajadores del cobre no es la única razón que inquieta al sector. Las materias primas son demasiado sensibles al riesgo de una recesión y el cobre no ha sido excepción. Por primera vez en nueve meses este miércoles rompió el piso de los US$4 dólares y cerró en US$ 3,95 la libra, su menor valor desde el 18 de febrero de 2021, una clara señal de temor a una desaceleración fuerte a nivel global. Eso es lo que movió hoy el precio.
El inicio de la huelga de trabajadores de Codelco podría cambiar esta trayectoria a medida que impacte en la producción del mineral. Aunque desde el gobierno señalaron hoy que “no hay alteraciones de faenas”, pese a que los sindicatos sostienen lo contrario.
Donde la movilización sí tuvo un efecto fue en el precio del dólar. Siguiendo la apreciación mundial del billete verde, el tipo de cambio llegó hoy a los $890 para cerrar en $888.6. Varios analistas empiezan a vislumbrar un nivel inflacionario que podría “incomodar” al Banco Central con miras a un intervención.
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