La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) integró las áreas de Regulación Prudencial y de Conducta de Mercado, centralizó funciones de licenciamiento y creó una nueva división especializada en seguros. Desde la CMF aseguran que los cambios apuntan a ganar coordinación y agilidad, mientras que expertos advierten ventajas para la supervisión integrada, pero también riesgos por la concentración de funciones estratégicas.
Lo que pasó. El Consejo de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) aprobó por una unanimidad una serie de ajustes a su estructura -propuestos por la presidenta de la entidad, Catherine Tornel-, que comenzaron a regir el viernes 8 de mayo.
- Los cambios representan el primer rediseño relevante de la entidad bajo la nueva administración y apuntan a reforzar la coordinación regulatoria y agilizar procesos internos en medio de mayores exigencias para la banca y el sector asegurador.
- De acuerdo con lo informado por la CMF, las direcciones generales de Regulación de Conducta de Mercado y de Regulación Prudencial se integrarán en una única Dirección General de Regulación, que quedó a cargo de Francisco Cabezón.
- Asimismo, Tornel nombró a Patricio Valenzuela -quien hasta el jueves se desempeñaba como director de Regulación de Conducta de Mercado- al frente de la Dirección General de Supervisión de Conducta de Mercado.
- Además, las direcciones de Licenciamiento Prudencial y de Licenciamiento de Conducta, que hasta ahora dependían de sus respectivas direcciones generales de regulación, fueron unificada en un área de licenciamiento que pasará a depender directamente del Consejo de la CMF.
- La reorganización también contempla la creación de la Dirección de Regulación Prudencial de Seguros, que dependerá directamente del Director General de Regulación, mientras que el área internacional -que dependía directamente de la Presidenta- pasó a depender de la Dirección General de Estudios.
- Desde la CMF explicaron a Ex-Ante que “los ajustes de estructura, aprobado unánimemente por el Consejo, obedecen a la necesidad de fortalecer la coordinación y el trabajo integrado entre distintas áreas de la institución”.
- “En el caso de la regulación, era necesario avanzar hacia una estructura que permitiera una mayor integración de miradas. La experiencia muestra que muchas normativas requieren simultáneamente una mirada prudencial y de conducta, lo que hace especialmente relevante mejorar la articulación entre ambas”, añadió el regulador.
- Por otro lado, la institución indicó que los cambios también responden a recomendaciones formuladas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde 2020 respecto del denominado modelo twin peaks implementado en Chile.
El modelo. El esquema twin peaks –adoptado en Chile tras la integración de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) y la Superintendencia de Valores y Seguros de Chile (SVS)- separa la supervisión financiera en dos grandes áreas: una prudencial, enfocada en solvencia, estabilidad y riesgos sistémicos; y otra de conducta de mercado, centrada en transparencia, protección de inversionistas y funcionamiento del mercado.
- La apuesta de la CMF es mantener separadas las funciones de supervisión, pero avanzar hacia una regulación más integrada, bajo el argumento de que muchas normas requieren simultáneamente una mirada prudencial y de conducta de mercado.
- Las modificaciones también redistribuyen áreas consideradas estratégicas dentro del regulador, como licenciamiento y coordinación internacional, reforzando el rol del Consejo y de la nueva estructura de regulación integrada.
- Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes y ex director de estudios de la SVS, sostiene que la nueva estructura “permite entregar una visión más integral entre quienes generan las normativas y quienes supervisan su cumplimiento, unificando criterios entre la elaboración de normas, circulares y oficios, y el enforcement o cumplimiento regulatorio”.
- Sin embargo, advierte que “también existe el riesgo de concentrar en una sola jefatura dos áreas de alta complejidad, lo que podría dificultar contar con el tiempo y dedicación suficiente para supervisar ambas funciones de manera adecuada”.
- Por su parte, Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, menciona que “la creación de áreas especializadas y la centralización de funciones de licenciamiento buscan aumentar la agilidad regulatoria y mejorar la capacidad de respuesta ante riesgos financieros más complejos”.
- A su juicio, “esto refleja una modernización consistente con estándares internacionales de supervisión financiera”.
- En términos regulatorios, agrega que “estas medidas anticipan un escenario de supervisión más integrada, técnica y preventiva”, lo que “podría incrementar las capacidades fiscalizadoras y elevar los estándares de transparencia y solvencia exigidos a bancos y aseguradoras, alineando a Chile con tendencias regulatorias observadas en mercados financieros desarrollados”.
El impacto. Consultado sobre los efectos de estos ajustes sobre la banca y el sector asegurador, Müller expresa que “estas medidas podrían traducirse en mayores exigencias de cumplimiento, trazabilidad y gestión de riesgos, especialmente bajo esquemas asociados a Basilea III y supervisión basada en riesgo”.
- A la vez, el académico sostiene que “también podrían generar beneficios relevantes en términos de certeza regulatoria, eficiencia operativa y estabilidad sistémica”. En seguros, añade que “la simplificación normativa podría reducir costos administrativos, mientras que en banca se fortalecerían estándares vinculados a gobernanza, recuperación y resiliencia financiera”.
- La Asociación de Aseguradores de Chile, por otro lado, valoró los cambios anunciados por la CMF para su estructura interna. Respecto de la integración de las direcciones, señalaron que “contribuye a aplicar procesos y criterios más homogéneos, manteniendo la separación de roles en materia de supervisión prudencial y de conducta de mercado, en línea con lo que recomiendan las mejores prácticas internacionales”.
- “Asimismo, valoramos especialmente la creación de una Dirección de Regulación Prudencial de Seguros, porque reconoce que nuestra industria tiene dinámicas propias en materia de riesgo, solvencia y reservas que requieren un tratamiento regulatorio especializado y siguiendo el principio de proporcionalidad”.
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