RentAHuman.ai le da una vuelta a la automatización: el software -y, en particular, los agentes autónomos de IA que son sus clientes- “contrata” humanos para ejecutar tareas que requieren cuerpo y presencia. “La IA no puede tocar el mundo real. Tu sí. Cobra cuando los agentes necesiten a alguien en el mundo real”, dice la plataforma lanzada a comienzos de este mes
Demanda en aumento. El límite para muchos agentes de IA no es “inteligencia”, sino la imposibilidad de ir a una dirección, retirar un paquete, instalar hardware o firmar donde no aceptan firmas remotas, como explica Forbes. RentAHuman.ai propone cerrar esa brecha con una conexión API (protocolo que permite que dos software se comuniquen): el agente busca humanos por ubicación, habilidad y disponibilidad, envía instrucciones y paga al completarse la tarea.
La evolución. De acuerdo con distintas publicaciones, la propuesta de RentAHuman.ai es similar a la de Amazon Mechanical Turk, una plataforma que conectó personas con microtareas para entrenar algoritmos. La diferencia, explica Forbes, es que ahora son las máquinas las que hacen el pedido y las personas las que ejecutan para que el algoritmo complete procesos.
Los espacios en blanco. Si bien la dinámica de oferta y demanda no debiera tener problemas, como dice Forbes la plataforma plantea interrogantes que no han sido abordadas: ¿quién es el responsable si un agente envía a alguien a un lugar de riesgo? ¿qué pasa con las instrucciones ambiguas?
La tecnología flotante en condiciones reales sigue siendo difícil de implementar a largo plazo: corrosión, golpes, inclinaciones y perforaciones suelen deteriorar cualquier estructura. Pero un equipo de la Universidad de Rochester acaba de desarrollar tubos de aluminio que, gracias a su superficie superhidrofóbica (material con extrema repulsión al agua), mantienen atrapado aire en su interior y pueden seguir flotando incluso cuando tienen a. Su aplicación va desde plataformas hasta dispositivos para recolectar energía de olas y mareas.
Pelos y fosos. Para lograr este material, los investigadores replicaron estrategias de la naturaleza como la de los pelos repelentes al agua de la araña campana de buceo y las hormigas de fuego: sobre la superficie del tubo -con láser y reacción química- graban micro y nano fosos impermeables y que atrapan aire estable. El agua no entra a esos fosos y la superficie se mantiene seca, lo que ayuda a retener el aire, dice el estudio.
Energía renovable. De acuerdo con la investigación, la potencialidad de estos tubos es llegar a formar plataformas para, por ejemplo, generar electricidad de mareas, como demostró un prototipo flotante. La tecnología promete adaptabilidad a entornos violentos, con alta resistencia a abrasión y estrés ambiental.
Instrucción de dos líneas. Un video de 15 segundos generado con IA, que tiene como protagonistas a Brad Pitt y Tom Cruise, tiene a Hollywood en alerta profunda. Creado por el director irlandés Ruairí Robinson con Seedance 2.0, la nueva herramienta de generación de video de la compañía china ByteDance (TikTok), en X el video acumuló más de 1,8 millones de visitas en pocos días. Lo que intranquiliza a la industria de cine no es solo el realismo del resultado, sino la velocidad con que se obtuvo: una instrucción de dos líneas y un clic fueron suficientes.
El video que generó el pánico. Las imágenes de Brad Pitt y Tom Cruise peleando en la terraza de un edificio tiene características de superproducción: ángulos de cámara amplios, coreografía acrobática, efectos de sonido nítidos y música inquietante, de acuerdo con el New York Times. El guionista de Deadpool, Rhett Reese, lo calificó como “sencillamente aterrador” y advirtió que “costará puestos de trabajo en todas partes”.
La reacción de ByteDance. La compañía china, valorada en 480.000 millones de dólares, anunció medidas para “reforzar las medidas de seguridad actuales”, aunque no especificó cuáles. Por otra parte, dando cuenta de la relación más bien ambigua de la industria con la IA, firmó el año pasado un acuerdo de mil millones de dólares con OpenAI que le permite a esta el uso de sus personajes en la plataforma de video Sora.
¿Busca contenido similar? Clic aquí.
Moltbot: El futuro ya está aquí.
https://t.co/zCpORoRN8G— Ex-Ante (@exantecl) February 13, 2026
Publicaciones relacionadas
La próxima frontera de la inteligencia artificial podría ocurrir fuera de la pantalla. Mientras agricultores incorporan tractores autónomos y sistemas robotizados de ordeño; gigantes tecnológicos financian robots humanoides; y Jeff Bezos impulsa sistemas automatizados capaces de diseñar motores de avión y computadores.
Canadá apuesta por financiar su industria de IA, Estados Unidos acelera el desarrollo de drones militares y Europa busca reducir su dependencia tecnológica en una creciente carrera por la soberanía digital y el poder geoeconómico.
El auge de la IA y la obsesión por la “optimización humana” están empujando nuevas apuestas en la industria tecnológica: multimillonarios que financian competencias con dopaje permitido; el ascenso de la empresa Anthropic, liderada por Dario Amodei; y la reinvención de la compañía tecnológica Groq tras su acuerdo con NVIDIA.
Mientras Tesla apuesta por revolucionar los camiones de carga con su Semi eléctrico, los exoesqueletos potenciados por IA comienzan a expandirse al consumo masivo y startups médicas avanzan en tratamientos innovadores contra el Alzheimer mediante ultrasonido.
La carrera tecnológica se acelera desde distintos frentes: la firma militar Anduril duplica su valorización con armas impulsadas por IA; científicos despliegan robots submarinos autónomos para estudiar “zonas clave” de arrecifes; y Google junto a SpaceX están en tratativas para un proyecto de data centers en el espacio como nueva frontera computacional.