Cambio en el mercado. BYD llegó al fin de 2025 como el mayor vendedor mundial de autos eléctricos, superando por primera vez a Tesla, en un giro marcado por política pública y competencia. Según The New York Times, Tesla perdió el primer lugar después de que el Congreso y el presidente Trump eliminaran los créditos tributarios federales que habían impulsado la compra de vehículos eléctricos en EE.UU., un mercado donde la compañía sigue siendo el actor dominante.
El fin del incentivo. El reporte describe un efecto rápido tras la eliminación de créditos de hasta 7.500 millones de dólares: el cuarto trimestre fue el más afectado. The New York Times agrega que noviembre registró una caída de más de 40% en ventas de autos eléctricos (de todas las marcas).
Tesla y autos autónomo. En el último tiempo Tesla ha priorizado su apuesta por autos autónomos y robots humanoides, mientras su catalogo se ha renovado menos que el de sus competidores.
Lo que viene. El liderazgo global puede moverse por precio y escala: BYD ya está creciendo fuera de China, sobre todo en Asia, Europa y América Latina. Con ventas “tibias” previstas para 2026 y un repunte asociado a modelos más baratos desde 2027, el mercado entraría en un ciclo de mayor competencia de incentivos, tarifas, lanzamientos y confianza en la conducción autónoma.
Construcción verde. Los materiales de construcción son responsables de casi un tercio de las emisiones globales de CO2 y la demanda mundial se ha triplicado en los últimos 25 años. Por eso, algunos expertos los describen como la “última gran frontera” contra el cambio climático. En otras palabras, si el cemento y el acero siguen predominando, las emisiones subirán; si nuevos materiales escalan, la huella de los edificios podría bajar “por defecto”.
De esponjas marinas a “supermadera”. Entre los materiales destacados hay varios que apuntan a lo estructural: muros y columnas que podrían requerir menos acero y hormigón, o madera con capacidad comparable a materiales tradicionales.
Pintar para gastar menos energía. Otro aspecto que se ha acentuado en estos nuevos productos es la circularidad y eficiencia térmica: a partir de la reutilización de madera que generan las ciudades, construir sin cemento y reducir consumo energético con recubrimientos inteligentes.
Panorama general. Tras la masificación de la IA durante 2025, este 2026 se perfila como un año en el que la IA dejará de ser un herramienta “aparte” y se integrará en la infraestructura cotidiana en los buscadores, oficinas y máquinas. La tesis de publicaciones como Wired, Fast Company y Forbes, es que el crecimiento seguirá, pero acompañado de un reordenamiento en distintos ámbitos y mayor regulación.
Del chatbot al buscador. De acuerdo con Deloitte, la IA generativa se irá usando cada vez menos como una herramienta individual y cada vez más como parte de un sistema.
Robots y salida a bolsa. En 2026, la IA empezará a moverse. Deloitte proyecta que habrá más robótica industrial y Wired anticipa ferias tecnológicas llenas de demostraciones de robots que ejecutan tareas físicas como, por ejemplo, seguir instrucciones de voz para manipular objetos en una cocina.
El factor geopolítico. China, dicen los medios especializados, intensificará su carrera por la independencia tecnológica. Según Forbes, el país asiático lanzará un paquete de 70.000 millones de dólares para su industria de chips, el mayor programa de incentivos estatales a nivel global.
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El espacio: la nueva frontera de la IA https://t.co/6Jo7nmeun4
— Ex-Ante (@exantecl) January 2, 2026
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