Diciembre 24, 2025

¿Cómo dejará la economía el gobierno que se va? Por Carolina Grunwald

Economista Jefe de Prudential AGF

Chile enfrenta la tarea de transformar la estabilidad en dinamismo, y la comparación con su propia historia no es un ejercicio nostálgico, sino una hoja de ruta que recuerda que inversión, productividad, disciplina fiscal y credibilidad institucional siguen siendo la clave para sostener el desarrollo económico.


El desempeño económico de Chile en los últimos cuatro años refleja una transición desde el rebote post pandemia hacia un crecimiento más moderado, con tensiones en inflación, empleo, tipo de cambio, tasas de interés y un aumento significativo de la deuda pública.

Entre 2022 y 2025, el PIB se expandió en promedio un 1,9%. En 2022 la economía creció 2,2%, en 2023 apenas 0,5%, en 2024 repuntó a 2,6% y en 2025 se estima un 2,4%. Esto contrasta con el dinamismo de la primera década de los 2000, cuando el país registraba expansiones superiores al 4% anual, impulsadas por altos precios del cobre y un ciclo inversor más robusto.

La diferencia es clara: mientras en los años 2004–2012, Chile se consolidaba como una de las economías más estables y de mayor crecimiento de la región, hoy enfrenta un escenario de expansión contenida, con desafíos estructurales en productividad e inversión.

La inflación vivió un repunte significativo en 2022, alcanzando un 14,1% anual en agosto cerrando ese año en 12,8%, el mayor nivel en tres décadas. En 2023 descendió a 3,9%, en 2024 se situó en 4,5% y en noviembre de 2025 marcó 3,4%, dentro del rango meta del Banco Central. Este episodio fue más intenso que los registrados en la historia reciente, pero breve en comparación con crisis inflacionarias de países vecinos.

La credibilidad del marco de metas de inflación permitió que las expectativas se alinearan nuevamente, consolidando la estabilidad de precios como un activo central de la política económica chilena. En perspectiva histórica, Chile ha demostrado que su institucionalidad monetaria es capaz de absorber shocks y reconducir la economía hacia la estabilidad nominal.

El mercado laboral, por su parte,  muestra rezagos persistentes. La tasa de desocupación anual fue en promedio un 8,5% en 2024, y en el trimestre móvil agosto–octubre de 2025 se situó en 8,4%. En contraste, durante los años de mayor dinamismo económico, la desocupación se mantenía más cerca de 6–7%.

La recuperación del empleo ha sido más lenta que la del producto, con heterogeneidades sectoriales y una participación laboral que no logra repuntar con fuerza. El empleo asalariado formal resistió mejor que el independiente, pero la creación neta de puestos de trabajo ha sido irregular, y la recomposición sectorial todavía no compensa el frenazo de actividades cíclicas.

En comparación con la década de 2000, cuando la expansión sostenida permitía reducir pobreza y mejorar distribución del ingreso, el mercado laboral actual refleja una economía con holguras estructurales.

El tipo de cambio, en tanto, ha sido otro termómetro de la incertidumbre. El dólar cerró 2022 en un promedio de $848 , subió a $881 en 2023, alcanzó $993 en 2024 y se estabilizó en torno a $910 en 2025. La volatilidad cambiaria responde tanto a factores externos —como la evolución del precio del cobre y la política monetaria global— como a elementos internos de confianza y riesgo.

En perspectiva histórica, el peso ha mostrado una tendencia a la depreciación estructural. En los años 2005–2010, el tipo de cambio se mantuvo en rangos más bajos y estables, reflejo de un entorno global favorable y de mayor confianza en la economía chilena. Hoy, la mayor volatilidad es síntoma de un mundo más incierto y de un país que debe reforzar su atractivo para la inversión.

Por el lado de las tasas de interés a 10 años, estas reflejan la misma dinámica de ajuste. Tras el endurecimiento monetario de 2022–2023, los rendimientos soberanos se elevaron con fuerza, alcanzando niveles cercanos al 6%. En 2024 comenzaron a descender y en diciembre de 2025 se ubican en torno al 5,4%. Aunque inferiores a los máximos de 2008 (8,07%), siguen por encima de los promedios de la década de 2010, cuando las condiciones globales eran más laxas y Chile gozaba de menor percepción de riesgo.

Este mayor costo de capital tensiona las decisiones de inversión y obliga a reforzar la disciplina fiscal y la certeza regulatoria para seguir estrechando spreads. En comparación con el periodo 2000–2013, las tasas actuales indican un costo de financiamiento más alto, lo que exige políticas que reduzcan incertidumbre y fortalezcan la credibilidad institucional.

A esta dinámica se suma la dimensión fiscal, que se ha vuelto más relevante en los últimos años. La deuda pública bruta, que en 2010 era apenas 8% del PIB, alcanzó cerca de 40% en 2025. Este aumento refleja tanto el esfuerzo fiscal para enfrentar la pandemia como la necesidad de financiar programas sociales y estabilizar la economía en un contexto de menor crecimiento.

Aunque Chile sigue teniendo un nivel de deuda inferior al promedio regional, el ritmo de incremento es preocupante y plantea desafíos de sostenibilidad. El mayor endeudamiento implica un costo financiero más alto y reduce el espacio de maniobra para políticas contra cíclicas futuras. En la década de 2000, la fortaleza fiscal era uno de los principales activos del país, con superávits estructurales y fondos soberanos que permitían enfrentar shocks externos con holgura.

Hoy, la consolidación fiscal es una tarea urgente para preservar la credibilidad y evitar que el aumento de la deuda se traduzca en mayores primas de riesgo.

En conjunto, los últimos cuatro años muestran una economía que ha recuperado estabilidad nominal, pero que aún no logra retomar el dinamismo real que caracterizó su historia reciente. El contraste con el periodo 2000–2013 es evidente: crecimiento más bajo, desempleo más alto, tipo de cambio más volátil, tasas de interés más elevadas y una deuda pública que ha escalado rápidamente.

La inflación, por su parte, ha vuelto a su cauce, lo que constituye una base sólida para avanzar. El desafío ahora es reactivar la inversión y la productividad, pilares que permitan elevar el crecimiento potencial y reducir las holguras laborales.

Chile enfrenta la tarea de transformar la estabilidad en dinamismo, y la comparación con su propia historia no es un ejercicio nostálgico, sino una hoja de ruta que recuerda que inversión, productividad, disciplina fiscal y credibilidad institucional siguen siendo la clave para sostener el desarrollo económico.

Para más contenido After Office, clic aquí

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Ex-Ante (@exantecl)

 

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Junio 27, 2026

¿En qué cancha quieres jugar? Una novela de formación. Por Héctor Soto

“Días de juego” cuenta una historia que tiene mucho de autobiografía. Su autor, estadounidense radicado en Londres y que hace poco estuvo en Chile, también jugó al básquetbol y vivió los dilemas de quien se sabe bueno para jugar, aunque no excelente para quedar a la altura de sus ambiciones.

Economista e investigadora del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello

Junio 27, 2026

Crecimiento agregado y debilidad del empleo: una brecha que persiste. Por Francisca Adasme

Si la economía no logra transformar su dinamismo en oportunidades laborales, especialmente para mujeres y jóvenes, seguirá existiendo una brecha relevante entre las cifras macroeconómicas y la experiencia cotidiana de muchos hogares. La pregunta clave no es solo cuánto crece el país, sino quiénes participan de ese crecimiento. Hoy esa distancia es demasiado amplia y […]

Ex-Ante

Junio 26, 2026

Evelyn Matthei: No hay peor cuña que la del mismo palo. Por Jorge Schaulsohn

Ningún político puede ignorar que los cuestionamientos más dañinos no son los que provienen de los adversarios, sino de quienes pertenecen al mismo sector, compartieron los mismos proyectos y conocen desde dentro sus fortalezas y debilidades. El expresidente Richard Nixon, tras perder la elección presidencial de 1960, escribió que “perder una elección duele más que […]

Benjamín Astudillo e Ignacia Munita

Junio 26, 2026

Cencosud refuerza su apuesta por crecer en la región con la compra de la colombiana Makro en US$ 158 millones

Cencosud anunció la adquisición del 100% de Makro Supermayorista en Colombia, en una operación avaluada en aproximadamente US$158 millones.

Este viernes, Cencosud anunció la adquisición del 100% de Makro en Colombia, en una operación avaluada en aproximadamente US$ 158 millones. La cadena de supermercados se integra a la red de marcas que el grupo opera en dicho país —entre las cuales se encuentra Jumbo, Easy y Metro— y también refuerza su estrategia de crecimiento […]

Jaime Troncoso R.

Junio 26, 2026

[Gráfico] Perú apunta a crecer sobre 3% en 2026 tras elección presidencial

Perú llegaría a 2026 con una economía creciendo sobre 3%, consumo privado firme, inflación todavía sobre la meta y un tipo de cambio relativamente estable. Tras la caída de 2023, el país habría recuperado una trayectoria de expansión, aunque condicionada por el clima, la política y la capacidad del próximo gobierno para sostener la confianza.