Julio 3, 2021

Opinión: Convención constituyente y ánimo destituyente. Por Camilo Feres.

Ex-Ante
Crédito: Agencia Uno.

Intentar comprender la extensión y multicausalidad de la crisis institucional en la que estamos inmersos -dando espacio a sus manifestaciones inherentes- es clave para aquilatar adecuadamente muchos de los aspectos de la naciente convención que hoy pueden parecer amenazantes, extremos o incluso exóticos.

Coro de insatisfación. Desde la emergencia del primer movimiento estudiantil de 2006 un sinnúmero de manifestaciones de diverso origen, calado e intensidad han venido poniendo de relieve los aspectos centrales del desacuerdo entre la sociedad que emergió de la transición y las instituciones tributarias de ésta. Los pingüinos, No+AFP; deudores habitacionales; 8M; No+TAG, entre otros, se fueron sumando en un coro de insatisfacción e impugnación creciente, que no logró ser nunca resuelto o integrado del todo por el sistema político y sus herramientas.

  • Para el sistema fue difícil procesar el malestar porque éste iba dirigido a la base de las políticas e instituciones que habían posibilitado el “milagro chileno” y la “ejemplar transición”, pero el relato ya no reparaba en los logros sino en las deudas del proceso.
  • Los cimientos de la arquitectura político-institucional del modelo chileno, como la política social focalizada; la tarificación de servicios públicos no esenciales; el copago; la asociación público-privada para la provisión de bienes públicos y hasta el crecimiento económico, emergían ya no como ejemplos de un modelo a seguir sino como bases de un sistema a sustituir.
  • Mirado en perspectiva, el estallido de octubre de 2019 bien podría ser la síntesis de todos esos desencuentros asimétricos en un momento sincrónico y la convención constituyente que instala tendrá la no despreciable tarea de repasar todos y cada uno de estos desencuentros para intentar darles cauce dentro de un nuevo acuerdo político-social.
  • Por lo mismo, intentar comprender la extensión y multicausalidad de la crisis institucional en la que estamos inmersos -dando espacio a sus manifestaciones inherentes- es clave para aquilatar adecuadamente muchos de los aspectos de la naciente convención que hoy pueden parecer amenazantes, extremos o incluso exóticos.

La pulsión binaria. Por estos días destaca la pulsión de algunos de convertir rápidamente el proceso constituyente en un asunto binario (buenos-malos; ricos-pobres; izquierda-derecha; impugnados-impugnadores, entre otros múltiples clivajes posibles). Ese es el camino más corto para convertir el proceso en una nueva promesa incumplida de procesamiento democrático del conflicto y es un escenario que, por cierto, solo favorece a quiénes le tienen poco cariño a la democracia y sus imperfecciones.

  • La tendencia ha sido la de exponer y enjuiciar las demandas sectoriales tildándolas, cuando menos, de extravagantes. Las solicitudes de inclusión de simbolismos o ritos ancestrales; las convocatorias marchantes o las propuestas para dotar a la convención de una liturgia civil propia y original, han sido puestas y expuestas como amenazas; como intentos refundacionales fuera de foco o como excentricidades de minorías vociferantes.
  • La voz cantante de este ninguneo a la nueva institucionalidad en ciernes la ha tenido la generación de la transición. Y es comprensible, el modelo que está entrando a pabellón para ser reconstruido es precisamente aquél al que ellos dieron forma, apelando en su momento también a mecanismos de validación tanto o más performáticos que los que hoy les causan urticaria.
  • Probablemente muchos de ellos sientan que su tarea era tanto más hidalga, que a ellos sí les asistía un compromiso patrio supremo y que sus actos (y sus omisiones) si estaban cubiertas por un imperativo nacional patriótico.
  • Pero no debemos olvidar que la Convención elegida es la alternativa que nos hemos dado frente a la posibilidad de dirimir el conflicto en la calle y por la fuerza. Que, si no somos capaces de integrar la energía que estalló a fines de 2019 -con su ritualidad y simbolismos- en la conversación constituyente, la estamos conminando a adoptar la ruta destituyente en la que había entronado con ocasión del estallido.
  • La generación de la transición haría bien recordando que ellos también fueron parte de una alternativa de salida a un conflicto de larga data, en la que la vía democrática no era la favorita de los polos y que, por lo mismo, tuvieron que desplegar ingentes esfuerzos por dotarla de una épica y hasta una estética que la viabilizara.
  • Aunque les guste pensar que todo tiempo pasado fue mejor, tal vez sea hora de constatar que todo ese tiempo pasado, simplemente, ya pasó.

 

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Junio 13, 2026

La trampa del CAE. Por Kenneth Bunker

La pregunta para Boric es ¿qué ocurre cuando la base que lo respalda empieza a reconocer que el CAE no se condonó no porque la oposición lo bloqueara, sino porque su propio gobierno nunca lo empujó en serio? Esa parte del electorado, que ha tolerado la promesa incumplida porque cree que el responsable fue el […]

Ex-Ante

Junio 13, 2026

Los años de silencio del exalcalde de Vitacura Raúl Torrealba mientras se acerca el juicio por corrupción

A casi cinco años de dejar la alcaldía y sin apariciones públicas relevantes, Raúl Torrealba (77) se prepara para el juicio oral. El dirigente que durante un cuarto de siglo gobernó la comuna más rica de Chile y encarnó el poder municipal en la derecha, enfrenta una acusación de Fiscalía que pide 28 años de […]

Director del Instituto de Políticas Económicas (IPE) de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello

Junio 13, 2026

La elección peruana y los intereses de Chile. Por Nicolás Garrido

La pregunta de fondo es si la notable separación entre estabilidad económica e inestabilidad política que Perú ha exhibido durante la última década puede sostenerse indefinidamente o si, tarde o temprano, las debilidades de la gobernabilidad terminarán afectando el crecimiento, la inversión y el enorme potencial estratégico que hoy posee el país.

J.P. Sallaberry

Junio 12, 2026

Retraso en pago de gratuidad universitaria: el nuevo misil que enfrenta Nicolás Grau

Universidades privadas denunciaron incumplimientos del Estado y dificultades financieras tras el retraso en el pago de recursos de gratuidad a fines de 2025. Aunque el episodio no integra la acusación constitucional contra Nicolás Grau, el oficialismo busca transformarlo en un nuevo flanco político contra el ex titular de Hacienda.

Ex-Ante

Junio 12, 2026

Por qué la izquierda “boricista” está perdiendo la batalla cultural. Por Jorge Schaulsohn

Cuando una amplia mayoría coincide con la agenda del gobierno en materias clave -como lo refleja la última encuesta CEP- algo está ocurriendo en el terreno de las ideas. Digo izquierda “boricista” porque el socialismo democrático está completamente marginalizado dentro de un proyecto político minoritario e intransigente.