El 9 de septiembre, en el Parque Cultural de Valparaíso se realizó un homenaje a Hernández Norambuena que incluyó música, el relanzamiento de sus memorias y peticiones para indultarlo. Una semana después, Gendarmería lo trasladó desde el Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad —que su entorno calificaba de inhumano— a Rancagua.
Por qué importa. El cambio de penal del exfrentista Mauricio Hernández Norambuena, 67, una semana después de que se hiciera un masivo acto en su favor en el Parque Cultural de Valparaíso, generó dudas sobre las motivaciones de Gendarmería para su traslado.
- La institución dependiente del Ministerio de Justicia dijo a este medio que su regreso a Rancagua ocurrió ya que había terminado el tratamiento médico que lo llevó inicialmente al hospital de Gendarmería en Santiago, desde donde fue trasladado a fines de agosto al Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad (Repas).
- Fuentes de la institución detallaron que el 16 de septiembre fue llevado desde el Repas a la cárcel de Rancagua, donde quedó en una celda individual del módulo 33 de Alta Complejidad, donde están los condenados a penas elevadas y los casos de alta connotación pública.
- El cambio de penal ocurrió tras las críticas de su entorno al Repas.
- “Resulta vergonzoso que mientras Mauricio tiene un juicio en la Corte Interamericana precisamente por el aislamiento que vivió en Brasil, el gobierno de (Gabriel) Boric, Frente Amplio, y el ministro (de Justicia Jaime) Gajardo, Partido Comunista, insistan en aplicarle un régimen inhumano, caracterizado internacionalmente como tortura”, dijeron en un comunicado el 29 de agosto.
- El traslado también ocurrió luego de que el 9 de septiembre se hiciera un homenaje a Hernández en el Parque Cultural de Valparaíso. De acuerdo con el sitio Liberación, asistieron unas 300 personas.
- Éste incluyó presentaciones musicales de Mauricio Redolés, Pascuala Ilabaca y otros; el relanzamiento de sus memorias —publicadas por Ceibo en 2016— y peticiones para que fuera indultado. Éstas ya habían sido planteadas por el exalcalde Daniel Jadue.
Carta a Boric. Hernández cumple dos penas de 15 años cada una por el asesinato en 1991 del senador Jaime Guzmán (UDI) y por el secuestro cometido ese mismo año —durante el gobierno del expresidente Patricio Aylwin—, del hoy vicepresidente de El Mercurio S.A.P. Cristián Edwards.
- Fue extraditado a Chile desde Brasil en 1999, donde fue condenado por el secuestro del publicista Washington Olivetto, en 2001.
- Hasta este lunes no había enviado la carta al Presidente Gabriel Boric solicitando el perdón de su pena, informaron desde el Ministerio de Justicia.
- “No tenemos contemplado ningún indulto de esas características”, dijo la vocera Camila Vallejo.
Qué dicen las memorias. Los pormenores del fallido atentado a Augusto Pinochet en 1986; el diálogo de su líder Raúl Pellegrin con Fidel Castro antes del plebiscito de 1988; la frustración del Frente por el triunfo del “No” y la fuga en helicóptero desde la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) en 1996, son parte de los relatos de las memorias.
- Fidel Castro. “Se contaba con que habría fraude, nadie lo ponía en duda; el único que lo puso en duda fue Fidel Castro, que tenía una gran sabiduría política”.
- “Se lo dijo a Rodrigo (el líder y fundador del Frente Raúl Pellegrin) en septiembre del ochenta y ocho, cuando hizo un viaje relámpago a Cuba”.
- “Rodrigo le explico a Fidel el plan de Irrupción que se estaba preparando, y Fidel le dijo que apoyaba la política del Frente y todo lo que se estaba haciendo, pero también preguntó: ‘¿Han considerado qué va a pasar si gana el No?’. Rodrigo le contestó: ‘Comandante, usted sabe que un dictador no hace un plebiscito para perderlo, menos aun cuando tiene todas las condiciones para manipular los resultados”.
- “Fidel, probablemente, debe haber tenido más información de la injerencia de Estados Unidos sobre el gobierno de Pinochet, y de cómo lo estaba presionando para que reconociera el resultado”.
- Derrota estratégica. “La comprensión política, la maduración de la nueva realidad, la conciencia de que no queríamos ser derrotados, no fue una cuestión inmediata, o automática, vinimos a comprender mucho después que el triunfo del No significó cabalmente la derrota estratégica del Frente”.
- “Ajusticiado”. “Después de Los Queñes (y el homicidio de Raúl Pellegrin y de Cecilia Magni, en 1988, estableció el informe Rettig), se convoca a una reunión para aclarar los hechos, aunque no había condiciones para una reunión de esas características; nadie quería ir a una reunión con Bigote (Luis Arriagada), en medio de las sospechas ya instaladas”.
- “Si fue ajusticiado o no, no lo sé, pero Bigote desapareció, y al que preguntara, el Frente le entregaba una versión: fue ajusticiado porque era un traidor”.
- Fuga de la CAS. “El rescate no duró más de tres minutos, aunque se nos hizo eterno”.
- “(Ya en el aire) una mano se me comenzó a soltar; había una red amarrada afuera del canasto, y me agarré de ella. Miré para abajo y supe que me iba a caer. De pronto veo a Pablo (Muñoz Hoffman) asomando su cabeza, iba sentado y podía verme de muy cerca, entonces le dije, casi como una despedida: “¡Me voy a soltar, Pablo, me voy a soltar!”. En ese momento se dio cuenta de mi situación; él pensaba que yo iba muy fresco. ‘¡No!’, me grita, se incorporó y me tomó de la ropa, casi se lleva mi camiseta, pero no consiguió levantarme casi nada, y además el canasto casi se vuelca”.