“El 41% de las herramientas de IA se enfoca en tareas que los empleados no quieren automatizar”. Según un reciente estudio de la Universidad de Standford, las empresas y las compañías de IA están equivocando el camino: la mayoría está desarrollando soluciones para abordar problemas que los empleados consideran poco importantes. O peor, que prefieren resolverlos ellos mismos. “Esto indica una clara resistencia a los sistemas totalmente automatizados”, dicen los investigadores.
Ayuda, no reemplazo. La investigación arroja que lo que hay detrás de esta desconexión es una brecha de expectativas: mientras los empleados quieren ayuda en lugar de reemplazo, las empresas están priorizando agentes autónomos de IA -actúan en nombre del usuario-.
El costo de no escuchar. El 41% de las herramientas de IA no consideran las necesidades del usuario. Y esto tiene un costo: 42% de las empresas han descartado la mayoría de sus proyectos de IA debido a la mala alineación con los problemas del mundo real”, dice Forbes. Hacer coincidir necesidades con utilidad podría, en cambio, generar ahorros:
Nuevos límites. Científicos de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregon crearon por primera vez óvulos humanos a partir de células de piel capaces de ser fertilizados. Este avance científico, que está redefiniendo los límites biológicos de la reproducción, aún está en la etapa de investigación pero, de avanzar, podría ayudar a mujeres de más edad que ya no tienen óvulos viables, pacientes infértiles por tratamientos de cáncer y parejas del mismo sexo.
La técnica de Dolly. El procedimiento usa la misma técnica que en 1996 creó a Dolly, la primera oveja clonada del mundo. Se llama Transferencia Nuclear de Células Somáticas (SCNT) y, en el caso de Dolly, consistió en extraer el núcleo de una óvulo e implantarle un núcleo de una célula somática de un donante. En este caso, usando la misma técnica, se creó un óvulo a partir de una célula cutánea.
Errores y proyecciones. “Nuestro sistema comete errores”, dijo Mitalipov a The Economist. Una mirada compartida por una de las autoras del estudio, Nuria Martí, quien le dijo a El País: “Como mínimo quedan 10 años para que esta técnica esté lista para estudios clínicos”. En el mundo científico han calificado el estudio como un gran avance, pero hay algunos aspectos éticos que deberá enfrentar:
Éxito sorpresivo. Ni el Pro ni el Air, sino el iPhone 17 básico es el modelo que se ha convertido en un éxito de ventas de Apple y superó las proyecciones de los analistas de mercado. “Ha superado las expectativas incluso en mercados donde el foco solía estar en los modelos Pro”, resume Bloomberg. Lo inesperado de su éxito obligó a Apple a acelerar la producción, publicó The Information.
¿Por qué el éxito? Por una combinación de factores: las características que antes eran solo para la versión Pro y el hecho de que la compañía “entendió que millones de personas han decidido que es hora de renovar sus dispositivos, pero sin gastar más de lo necesario”, según Bloomberg.
Aumento de producción. Tras el lanzamiento de los modelos nuevos y ante el número de pedidos anticipados, Apple le pidió a los ensambladores y proveedores que subieran entre un 30% y 40% la producción diaria del iPhone 17.
Cuestión de timing. El ciclo de reemplazo de los celulares se han alargado desde 2020-2021, según analistas citados por Sherwood News. Después de una oleada de compras en esos años, los usuarios han alargado todo lo que han podido sus iPhones 11, 12 y anteriores.
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ChatGPT se convierte en tienda virtual. https://t.co/4Og0qGTChF
— Ex-Ante (@exantecl) October 3, 2025
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