“OpenAI genera alrededor de 100 mil millones de palabras por día”, dijo en febrero Sam Altman, director ejecutivo de esa compañía. Una cifra que aunque increíble es el germen de un problema que amenaza a las propias compañías de inteligencia artificial: para entrenar sus modelos, necesitan textos, imágenes y videos de internet, pero hoy muchas de las fuentes más relevantes han limitado el uso de sus datos.
Uso de datos. A medida que la IA genera más datos y los generados por humanos se vuelven menos accesibles, es probable que estas herramientas “procesen parte de su propio contenido”, lo que podría contaminar sus resultados, según The New York Times.
Lo real y lo ficticio. Las 100 mil millones de palabras diarias mencionadas por Altman incluyen desde comentarios de restaurantes hasta artículos de prensa, pasando por perfiles en redes sociales, muchos de los cuales contienen errores o son engañosos.
Evidencia científica: El problema no es solo la calidad. Cuando la IA se entrena con su propia producción, se reduce significativamente la diversidad de los datos, lo que puede limitar el rango de resultados y alejarlos de los datos originales y confiables.
Lo que viene. Según The New York Times, las empresas de IA son conscientes de este problema y ya han comenzado a implementar medidas.
La mitad de la fuerza laboral en el mundo necesita mejorar sus habilidades para seguir siendo relevante en el mercado. El dato es del World Economic Forum (WEF), que advierte que para 2030 se prevé que esta cifra alcance el 90%. Más aún, dice que si no se aborda lo que llama “la crisis mundial de habilidades”, podría producirse una pérdida del PIB global de hasta 15 billones de dólares de aquí al 2030. ¿Cómo enfrentar la situación? Los gobiernos pueden resolver esta crisis, asegura el WEF, y les da tres fórmulas para hacerlo.
El diagnóstico: La rápida evolución de los mercados y la tecnología ha generado una brecha en las habilidades de los trabajadores.
¿La estrategia? “Descubrimos que la causa fundamental de estos retos del mercado es la falta de coordinación”, publica en su página el World Economic Forum. Y propone tres caminos para que los gobiernos pueden resolver el problema.
Plataformas digitales abierta: Crear plataformas digitales que reúnan a todos los actores involucrados: postulantes, empleadores y proveedores de capacitación.
Incentivar el aprendizaje continuo: Las personas tienden a invertir en su formación hasta los veintitantos años, pero para la longevidad profesional, empleabilidad y calidad de vida, es imprescindible el aprendizaje y desarrollo permanente.
Fomentar la empleabilidad y habilidades de emprendimiento: La brecha en habilidades de empleabilidad y empresariales es crítica en el panorama laboral actual.
La vida útil de una aspa eólica es de aproximadamente 20 años. Después de eso, son cortadas en pedazos de 12 metros (miden 36 metros y medio) y enterradas en “cementerios de turbinas eólicas” en Wyoming, Iowa y Dakota del Sur. En Estados Unidos, los residuos de esta energía baja en emisiones de carbono están convirtiéndose en un problema difícil de abordar. A menos que funcione el proyecto del Laboratorio Nacional de Energías Renovables de ese país: desarrollar aspas de material vegetal reciclable.
El proyecto. Uno de los requisitos de cualquier nuevo material para construir aspas eólicas es que se ajuste a los moldes y condiciones de producción y almacenamiento existente de las aspas tradicionales. Los costos que implicaría cambiar parte o toda esa cadena serían demasiado altos para la industria.
Un problema inminente. Según publica NYT, se espera que para 2050 se generen más de 43 millones de toneladas de residuos de aspas de turbinas a nivel mundial, lo que lo que triplica el total de residuos que Nueva York produce en un año.
Lo que viene. El siguiente desafío para los investigadores es crear un aspa a escala real y someterla a pruebas para comprobar su viabilidad. Este avance podría significar un paso importante hacia la sostenibilidad en la industria de la energía eólica. Y una pieza clave en la estrategia de Chile de liderar en Hidrógeno Verde usando masivamente turbinas eólicas”.
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— Ex-Ante (@exantecl) August 30, 2024
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