El costo de la inseguridad. Por Natalia Aránguiz

Socia y gerente de Estudios en Aurea Group

Existe toda la disponibilidad e intención de hacer crecer este país por parte del sector privado, pero se requiere de un sector público eficaz, eficiente y firme contra la delincuencia. Al final, nadie pide ser Dinamarca, sólo volver al menos a los estándares a los cuales los chilenos estábamos acostumbrados a tener.


A propósito del infame triple homicidio a Carabineros en Cañete y la sensación de desolación y vulnerabilidad que causó en cada uno de nosotros, recordé un estudio publicado por Hernández et al. del centro de estudios CLAPES UC el año pasado: “El costo económico de la delincuencia: Chile 2013 – 2022”.

El estudio es interesante toda vez que cuantifica los cambios conductuales que hemos debido afrontar por el crecimiento de los delitos de mayor connotación social, por ejemplo, homicidios, robos, entre otros. Así como infracciones a la ley de armas.

El documento de trabajo, muestra que entre los años 2013 y 2022, los costos de anticipación que son asumidos principalmente por los privados (alarmas, transportes de valores, entre otros) aumentaron un 453%; los gastos de consecuencia (atenciones médicas, ingresos laborales que se perdidos, primas de seguros) exhibieron un incremento del 48% y los costos relacionados a respuesta al crimen (policías, poder judicial, subsecretarías especializadas, servicio de reinserción juvenil, entre otros) crecieron un 18%. La consecuencia ha sido que, si en 2013 la sumatoria de estos gastos representaba el 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB), en 2022 alcanzó el 2% del PIB.

El incremento a precios corrientes del 2023 sería un poco mayor a los US$ 1.900 millones, es decir, casi 77.000 subsidios a la vivienda enfocados en el 60% más vulnerable del país (D.S.1 Tramo 1). Lamentablemente, lo más probable, es que dada la criminalidad organizada y transnacional estos costos continúen aumentando de forma exponencial.

Y si bien, esta es una realidad en toda Latinoamérica, es una situación a la que trabajadores, empresarios y emprendedores no estábamos acostumbrados. La desmoralización en materias de seguridad que acarreamos como país, dificulta de forma importante la concreción de la inversión en territorio nacional. Y los números no mienten, en el año 2023, la formación bruta de capital fijo retrocedió un 1,1% respecto al año 2022. En efecto, la participación de este agregado macroeconómico en el PIB, pasó de 26,3% en 2013 a un 23,8% en 2023.

Por lo anterior, el tema y discusión en la ENADE 2024 no sólo fueron oportunos sino también adecuados a la realidad de Chile. Es necesario que no solamente Hacienda tenga incorporado en su entendimiento que el empleo, el crecimiento y por consiguiente la recaudación fiscal, dependen de la inversión y para ello la seguridad es un estándar mínimo.

Y si bien, durante la presentación de la ministra del interior en el encuentro empresarial se intentó supeditar la agenda de seguridad al pacto fiscal, lo cierto es que la vulnerabilidad actual tuvo un catalizador político en octubre de 2019. Desde esa fecha, los privados hemos debido año a año aumentar los recursos destinados a la anticipación producto de la delincuencia y el crimen organizado, porque como decía Charles Dickens: “La muerte, los incendios y los robos hacen a todos los hombres iguales”.

La procedencia política del problema demanda soluciones en la misma dimensión y a la altura de las circunstancias. Mencionar el pacto fiscal, cuando los privados hemos absorbido gran parte de los costos económicos de la delincuencia es casi una osadía.

Finalmente, tras ENADE queda claro que existe toda la disponibilidad e intención de hacer crecer este país por parte del sector privado, pero se requiere de un sector público eficaz, eficiente y firme contra la delincuencia. Al final, nadie pide ser Dinamarca, sólo volver al menos a los estándares a los cuales los chilenos estábamos acostumbrados a tener.

Puede leer las columnas de Natalia Aránguiz en Ex-Ante Pinchando Aquí

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Junio 24, 2026

¿La etapa de “PDGización” de la política chilena? Por Pepe Auth

Si los principales actores de la política nacional no se abren pronto al diálogo para producir acuerdos que permitan avanzar en la solución de los principales problemas del país, estarán pavimentando el camino de la “PDGización” ya no sólo de la política, sino del país.

Gerente general de Plataforma Energía

Junio 24, 2026

La paradoja energética chilena que enfrenta el nuevo gobierno. Por Pablo Demarco

En materia energética, postergar decisiones no es neutral, es la forma más cara de no avanzar. Por lo mismo, la competitividad del país depende de cuán rápido seamos capaces de convertir las ventajas, como el gran desarrollo de energías renovables, en seguridad, eficiencia y menores costos para las personas y empresas.

Abogada, miembro de la Asociación Chilena de Ética y Compliance (ACEC)

Junio 23, 2026

El “Inbox” Escolar y el Gran Acertijo de los Derechos ARCOP. Por Soledad Alonso

La cuenta regresiva ya empezó, y la lección más urgente para los sostenedores chilenos es clara: la privacidad y la velocidad de respuesta ya no son un anexo del contrato de matrícula. Son la nueva regla de convivencia escolar.

Socio y Asociada Senior de Vector Blue Advisors

Junio 23, 2026

Reforma tributaria: una salida para cerrar los saldos heredados del FUT. Por Pablo Escobar y Margarita Riveros

Con todo, esta cuarta ventana, junto con la integración total, parece ir en una dirección razonable: cerrar, a un costo conocido y acotado, un capítulo del sistema tributario que lleva más de una década generando dudas, para poder ofrecer hacia adelante un sistema más simple y competitivo.

Socia de Asuntos Corporativos en Deloitte

Junio 22, 2026

Chile: liderar en tiempos de menor incertidumbre, pero no menor riesgo. Por Jacqueline Plass

Los países que prosperarán no serán aquellos que esperan a que los riesgos desaparezcan, sino los que trabajan en la construcción de mayores capacidades de adaptación que sus competidores. Es decir, aquellos países que, en lugar de seguir culpando a la incertidumbre, son capaces de hacernos una pregunta incómoda: cuán preparados estamos para enfrentar el […]