Proyecciones económicas. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) entregó este martes los datos sectoriales del mes de septiembre, dando cuenta de que los índices sectoriales continúan mostrando una economía débil.
Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados. “A partir de octubre, las bases de comparación van a ayudar bastante para tener números positivos de ese mes en adelante”.
Tomás Flores, economista de Libertad y Desarrollo. “Es muy probable que estemos llegando la final del ciclo, ya que el mejor resultado de la minería junto con la baja base de comparación anticipan una variación positiva del Imacec de septiembre”.
Alejandro Fernández, gerente de Estudios de Gemines. En su informe de actividad argumenta que si bien los indicadores de actividad sectorial no “son especialmente buenos”, sí son “algo mejores a lo previsto”. Aquello, a su juicio, hace pensar que considerando la débil base de comparación de un año atrás, el Imacec seguiría en terreno negativo en septiembre, pero con señales de repunte. “Para octubre existe la posibilidad de retornar a variaciones positivas en doce meses, pero no es nada seguro. Por ahora nuestra proyección de cierre del año mejora de -0,4% a -0,3”, señala.
Andrés Pérez, economista jefe de Itaú. “Más allá del momento en el cual la actividad haya tocado fondo, es relevante ver la velocidad de la salida. Hay diferencias importantes en la expectativa de crecimiento en 2024”, dice. Es más, si bien ajustaron su proyección a un nulo crecimiento en septiembre, piensa que dependiendo del efecto de las últimas lluvias en el valor agregado de energía se podría ver hasta un número positivo.
Diego Pereira, economista jefe para el Cono Sur de JP Morgan. “Los datos mostraron un impulso positivo más intenso de lo que esperábamos, especialmente debido a la minería. Pero también son alentadores los dos aumentos mensuales consecutivos en el sector manufacturero, así como la posible estabilización de las ventas minoristas en el futuro”.
Nicolás García, economista senior de Coopeuch. Para el economista, en septiembre el sector servicios se beneficiará con el fin del paro de profesores y con un aumento en las atenciones de salud, lo que se complementará con el crecimiento mensual —descontando factores estacionales — de sectores ligados a la producción de bienes y de comercio al por menor. A su juicio, sin embargo, el protagonista en el Imacec de septiembre será el sector minero, que aportará las mayores incidencias, tanto en términos anuales como mensuales.
Por sectores. En septiembre, el Índice de Actividad del Comercio (IAC) se contrajo 3,7% en comparación con el mismo período de 2022, incidido por la caída de todos los subsectores que componen el indicador. Con este resultado, el sector lleva 17 meses en terreno negativo. Por su parte, el Índice de Actividad del Comercio al por Menor (IACM) registró una caída anual de 5,4%, algo por debajo del consenso de mercado.
LEA TAMBIÉN:
Publicaciones relacionadas
Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.
No son el problema: son la semilla que multiplica. Cautelar a quienes poseen grandes empresas no es favoritismo, es responsabilidad. Si queremos un país próspero, debemos proteger el entorno que permite que la riqueza se cree, se mantenga y se reinvierta.
El negocio de edificios destinados íntegramente al arriendo alcanzó las 50.933 unidades y una ocupación de 94,6%. El mercado tiene otros 7.429 departamentos en construcción y comienza a sumar desarrolladores provenientes de otras áreas del sector inmobiliario.
Chile exportó cerca de US$6.600 millones en salmónidos durante 2025 y abastece a más de 80 mercados, aunque casi el 40% de sus envíos tiene como destino Estados Unidos, según datos de la Subrei. Loreto Seguel, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, advirtió que el aumento del arancel desde 10% a 12,5% presionará los márgenes […]
La reforma puede cambiarle la cara a Chile, pero será insuficiente si empresarios y sindicatos no acuerdan cómo enfrentar los nuevos costos laborales, la adaptabilidad y la irrupción de la inteligencia artificial.