-El escenario internacional se ha vuelto muy volátil tras el conflicto en Medio Oriente y el salto del petróleo. ¿Cómo lo están evaluando?
-El escenario está muy revuelto. La invasión a Irán cambió de manera relevante el panorama global y generó un nivel de incertidumbre mayor al que uno suele ver en conflictos de esa región. No sabemos bien cuáles son los objetivos finales de la guerra ni cuánto tiempo podría durar. Esa falta de claridad aumenta la incertidumbre en los mercados.
Además, se han generado tensiones en el estrecho de Ormuz y en el transporte de petróleo, lo que introduce riesgos importantes para la oferta energética global. Todo esto genera dudas sobre la profundidad del shock y su duración, y por lo tanto sobre su impacto en los mercados financieros y en la economía real.
-En ese contexto, ¿cree que el Banco Central debería actuar con más cautela respecto a nuevas bajas de tasas?
-Creo que sí. Hoy el escenario es demasiado incierto como para seguir bajando la tasa con la misma convicción que había hace algunas semanas. Hay varias preguntas abiertas: cuánto puede subir el precio del petróleo, cuánto tiempo se mantendrá en niveles altos y si este conflicto terminará estrechando las condiciones financieras globales.
En una economía como la chilena, donde la tasa de política monetaria ya está cerca de su nivel neutral, me parece razonable esperar y ver cómo evoluciona la situación antes de seguir reduciendo tasas.
Además, el mercado ya tiene internalizado ese escenario. Las curvas y la encuesta de expectativas económicas muestran que el consenso es que el Banco Central no moverá la tasa en el corto plazo, por lo que no sería una sorpresa que adopte una postura más cautelosa.
-¿Cuánto podría impactar en la inflación chilena un petróleo más caro?
-Eso depende mucho de la duración del shock. Si el aumento del petróleo es transitorio, el impacto será menor, pero si se mantiene en el tiempo, sí podría generar presiones inflacionarias relevantes. Como regla general, un aumento de 10% en el precio del petróleo durante un trimestre suele traducirse en cerca de 0,2 o 0,3 puntos porcentuales adicionales de inflación en un horizonte de un año.
Si el petróleo se estabiliza cerca de los niveles actuales, podríamos ver una inflación algo mayor a la que proyectábamos anteriormente. Nosotros revisamos nuestra estimación de inflación para fin de año desde 2,8% a 3,1%, aunque con un sesgo al alza dependiendo de cómo evolucione el conflicto.
-En paralelo, el precio del cobre se ha mantenido alto. ¿Eso ayuda a compensar el impacto del petróleo?
-Sí. Dentro del panorama complejo hay un elemento relativamente positivo, que es el buen nivel del precio del cobre. A pesar de la volatilidad global, el cobre se ha mantenido entre US$5,8 y US$6 por libra, que siguen siendo niveles muy constructivos para la economía chilena.
Es cierto que el mayor precio del petróleo deteriora los términos de intercambio, pero con un cobre fuerte el balance de materias primas sigue siendo relativamente favorable para Chile.
Diría que el mayor riesgo para la actividad no viene solo del petróleo, sino de un posible endurecimiento de las condiciones financieras globales.
-¿Cuánto podría afectar este escenario al crecimiento de Chile?
-Hasta ahora los efectos parecen acotados. Si antes esperábamos un crecimiento cercano a 2,5%, hoy podríamos ver algo más cerca de 2,3%, dependiendo de cómo evolucione el conflicto. Pero todavía no estamos viendo una reacción de los mercados globales comparable a episodios de estrés financiero más severos. Por ahora el impacto sería moderado.
-Este escenario coincide con el inicio del gobierno de José Antonio Kast. ¿Cómo están mirando esa transición desde los mercados?
-Hay expectativas bastante altas respecto al nuevo gobierno. El mercado percibe que la agenda económica estará enfocada en dos áreas principales: reducir la burocracia para aprobar proyectos de inversión y bajar los impuestos corporativos.
Esa agenda, al menos en principio, se mantiene pese al ruido internacional. La gran interrogante es qué tan capaz será el gobierno de avanzar en esas reformas considerando la composición del Congreso y la necesidad de acuerdos políticos.
-¿Esperaría grandes reformas o más bien proyectos acotados?
-Probablemente veremos proyectos más específicos y acotados. Las propias autoridades han dado señales de que no buscarán grandes reformas estructurales en el Congreso, sino cambios más puntuales. Además, es probable que haya más avances en materias administrativas que no requieren necesariamente leyes. Por ejemplo, en la agilización de permisos para proyectos de inversión o en cambios regulatorios que puedan implementarse desde el Ejecutivo.
-¿Existe preocupación en los mercados por la situación fiscal de Chile?
-Sí, el riesgo país ha subido algo y parte de eso tiene relación con el tema fiscal, aunque también está influido por la incertidumbre internacional y el alza del petróleo. Ahora bien, pondría paños fríos. Chile no está en una debacle fiscal, pero sí tiene una situación que es preocupante y que requiere corrección. El país arrastra desde hace varios años un déficit persistente y eso obliga a tomar medidas para contener el crecimiento del gasto.
-¿Cuánto tiempo tiene el gobierno para cumplir las expectativas del mercado?
-El primer año va a ser clave. Hoy hay un aumento en la confianza empresarial y en el optimismo respecto a la nueva administración, pero muchos inversionistas están esperando ver resultados antes de concretar nuevos proyectos. Por eso, convertir ese optimismo en decisiones concretas de inversión será el gran desafío de los primeros meses.
-Si tuviera que resumir los principales desafíos de la economía chilena en los próximos dos años, ¿cuáles serían?
-El principal desafío es volver a hacer de Chile un lugar atractivo para invertir. Eso pasa por varias cosas: reducir los tiempos de aprobación de proyectos, mejorar la coordinación público-privada y generar un ambiente más favorable para la actividad empresarial.
También es importante avanzar en infraestructura y concesiones, que pueden ser un motor importante de inversión.
En el fondo, el desafío es recuperar el dinamismo económico y volver a posicionar a Chile como una economía competitiva dentro de la región.
Para más Entrevistas Pinche Aquí
Juan Andrés Fontaine: “Ha habido un descrédito importante de la regla fiscal, que ha sido vulnerada por tres años consecutivos”. https://t.co/Uk6FSCo1Aw
— Ex-Ante (@exantecl) March 10, 2026
Publicaciones relacionadas
Según fuentes del sector, el “mayor apetito” por invertir en proyectos responde a un mejor clima y a incentivos por parte de las autoridades, tras años marcados por la incertidumbre regulatoria y la demora en permisos.
El ministro de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Iván Poduje, expuso una serie de trabas regulatorias, entre las que destacan el hallazgo de puntas de flecha, además del cuidado en el impacto ambiental en arbustos conocidos como espinos y en ranas. Según afirmó Poduje, las regulaciones agregan cientos de UF al costo de las viviendas sociales. […]
Walker será la primera mujer y la primera estadounidense en liderar Walmart Chile. Su nombramiento ocurre en momentos en que la compañía ejecuta un plan de expansión por US$ 1.700 millones y busca acelerar la integración entre sus tiendas físicas y plataformas digitales.
En la antesala del debate en el Senado de la reforma del Gobierno -que contempla eventuales cambios a la franquicia tributaria Sence-, el gerente general del OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), José Esteban Garay, advirtió sobre los riesgos de reducir este instrumento. El OTIC del gremio constructor es una de las […]
El subsecretario de Hacienda, abogado, exdirector ejecutivo de la Fundación P!ensa y cercano al Partido Republicano, ha ganado espacios como articulador legislativo de la cartera. Este martes estuvo a cargo de sumar votos oficialistas para que el secreto bancario no fuera aprobado en el Senado sin pasar antes por los tribunales. Aquí su perfil y […]