-Pusiste un tuit que daba a entender que querías ir por el A Favor. ¿Te sientes más inclinado a aprobar?
-Tener una nueva Constitución es una condición necesaria para comenzar a retomar la fe en las instituciones, la confianza en el sistema político y la capacidad de adoptar oportunamente decisiones respecto de cuestiones que afectan muy críticamente a la vida de la población.
Y de esa manera hacer que retroceda el ambiente de anomia, de pérdida de autoridad, que hemos venido observando en los últimos 12 o 15 años. Ese es mi espíritu. Igual como fui complaciente respecto de la propuesta de la Convención, pese a los muchos reparos que tenía sobre su propuesta, creo que es un deber de consecuencia estar también abierto a que me convenzan los actuales consejeros y los actuales expertos. Y así mantenerme abierto a respaldar una propuesta si me hace sentido y cumple esta función.
-Fue leído como que estabas a favor del apruebo.
-Espero llegar a ese punto. Que gane el A Favor para mí sería lo mejor. En el anterior proceso me molestó mucho que un sector de la clase dirigente y la población chilena, se dedicara a satanizar a la ex Convención, a reírse de ella, a ridiculizarla, y daba lo mismo lo que se propusiera: iban a votar en contra para castigar políticamente al gobierno y a esta nueva generación y a estas nuevas ideas que estaban allí contenidas.
Yo no pienso repetir el mismo guión. Si hay un grupo de gente que quiere aprovechar este proceso para castigar a Kast o a los republicanos, o para devolver la mano por lo que le hicieron a la ex Convención; si hay personas que están por buscar todas las minucias para satanizar y estigmatizar la propuesta, yo no estoy en ese rumbo.
Yo quiero mantenerme con la misma apertura de espíritu con que miré el proyecto de la Convención e incluso voté por el apruebo. Quiero mirar lo que está surgiendo y si hay buenos motivos, no tengo el más mínimo escrúpulo en votar apruebo.
-¿Al gobierno le conviene que gane el “A favor”?
-Yo creo que a cualquier gobierno, para cualquier ejecutivo que tiene que ejercer la autoridad, que tiene que proveer orden público y es quien paga los platos rotos cuando el orden público se rompe o se deteriora, le conviene tener una base constitucional más sólida que la actual. A este Gobierno le conviene, como a cualquier otro.
-¿Estás trabajando con el gobierno?
-No, nunca, nunca. Como oficina tenemos una cosa chiquita con el Ministerio del Deporte, con los Panamericanos.
-Desde la izquierda, hay gente que plantea prácticamente dejar tal cual el anteproyecto de los expertos.
-Eso no puede ser. Si se eligió un Consejo, que tiene la soberanía para tomar la decisión última, no podemos quitársela. En el Consejo hay mayorías y minorías que tienen que ser respetadas ambas. Sin el respaldo de una minoría, yo creo que no hay Constitución aceptable. Y yo respeto a la mayoría y su derecho a instalar ciertos temas. Hace cuatro años en el mundo había ciertos temas que predominaban y se imponían en la agenda, como cambio climático, identidades, pueblos originarios, diversidad. Hoy día reconozco que hay temas que han entrado muy fuerte en la gente como la inmigración, la seguridad, la inteligencia artificial, formas distintas de democracia y de gobernanza. Y yo no tengo problema con que esos temas estén en el texto, así como no tuve problema con que la otra agenda estuviera presente en la propuesta de la Convención.
No estoy en contra de que estos temas conservadores estén presentes en la propuesta constitucional. Porque las propuestas constitucionales tienen que responder al espíritu de los tiempos.
-Se ha criticado que Republicanos ha puesto o intentado poner algunos temas identitarios. ¿Preferirías una Constitución minimalista?
-Es políticamente correcto decir que hay que hacer una Constitución mínima. Yo me pregunto: ¿Tan mínima que elimine todo elemento valórico? Yo creo que es difícil conseguirlo. Si queremos una carta mínima, de tanto limpiarla de elementos valóricos, vamos a terminar con una Constitución como si fuera hecha por una asamblea de notarios. Y que no va a conseguir el propósito que andamos buscando, que es que genere un cierto sentimiento de comunidad del cual hoy día carecemos.
En otras palabras, yo creo que ninguna de las dos partes en juego puede exigirle a la otra que elimine totalmente ciertos elementos performativos, valóricos que quiere representar en la Constitución.
-Si gana el “A favor”, ¿el más favorecido sería José Antonio Kast?
-No estoy seguro. Se requiere un acto muy dramático para dar vuelta la aguja, para hacer que las personas confíen y vuelvan a firmar un cheque a favor del mundo político. Para llegar a eso se va a requerir que la propuesta sea ecuménica, una propuesta respaldada por todas las partes. Incluso pienso que a lo mejor ni eso basta hoy día. Se podría dar el escenario en que todo el mundo político, desde el Partido Comunista a Republicanos, concuerden una propuesta y esta sea rechazada.
-¿Qué condición faltaría para que se aprobara el texto?
-La condición para que gane el “A favor” es que la propuesta no sea ni de Kast ni de Boric, no sea ni de izquierda ni de derecha, no sean ni de conservadores ni liberales, no sea ni de los woke ni de terraplanistas. Que sea respaldada por la consejera Hevia y el consejero Valle. Y que el respaldo que le entregue el mundo político a ese proyecto, sea acompañado de un cambio de actitud respecto a las cuestiones materiales que más afectan a la población hoy día. O sea, si no hay un acuerdo en pensiones, explíquenme por qué voy a tener confianza respecto a un acuerdo constitucional.
-Óscar Guillermo Garretón decía que la peor noticia para Chile sería que ganara el rechazo.
-No me gusta esa cosa tan catastrofista. En caso que ganara el rechazo, perdimos una oportunidad. Oportunidad que quizás ya la tenemos perdida. Le quedan muy pocas semanas. No estoy dispuesto a tirar la toalla. Pero no descarto que quizás las cartas ya están echadas.
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Óscar Guillermo Garretón sostiene que la discusión constitucional ha tenido un efecto brutal en la economía. “Este vacío constitucional de diez años nos está haciendo un daño feroz. Que no se sorprendan después”.https://t.co/uXgNOmJZN2
— Ex-Ante (@exantecl) October 3, 2023
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