El Banco Central dejó de manifiesto en su última reunión que le preocupan las tensiones en los mercados financieros globales por la situación geopolítica. No sólo recortó la tasa de política monetaria (TPM) menos de lo que esperado, en 50 puntos bases, sino que además suspendió su programa de reposición de reservas internacionales a través del cual el instituto emisor compraba diariamente US$ 40 millones a través de subastas. Así, la tasa queda en 9% y el dólar se acerca a los $910.
Pero más allá de lo que dice explícitamente el Banco Central, preocupa y desconcierta lo que NO dice en su comunicado de política monetaria emitido el jueves en relación a futuros movimientos de la tasa de interés de referencia, lo que es comprensible dada la política de comunicaciones del instituto emisor. Se espera que el Banco envíe señales que permitan al mercado saber qué es lo que está pensando. No son pocos los economistas, como Joseé De Gregorio, Pablo Cruz y Jorge Selaive, quienes han salido a criticar abiertamente a la autoridad monetaria.
Esta semana también esperamos la publicación del Imacec de septiembre, que se da a conocer el 2 de noviembre. El dato de agosto cayó como balde de agua fría con una caída en la actividad mayor a la esperada, debido a los temporales y su impacto en servicios. En esta oportunidad, se espera que septiembre recupere las pérdidas en determinados sectores, pero de todas formas el indicador promedio debiera mostrar una caída en el peor de los casos cercana al 0,9%.
La semana que comienza tiene dos tiempos en nuestro país debido al feriado del miércoles. Entre lunes y martes tendremos la tasa de empleo y datos sectoriales que publica el INE. Además, mediremos el impacto de los anuncios del Banco Central en el mercado cambiario.
Noviembre comienza con la reunión de la Reserva Federal de EE.UU. equivalente a nuestro Banco Central, que se inclinaría por mantener la tasa de interés, pero con un tono más hawkish, es decir, dejar en suspenso futuras alzas. El alza de las tasas largas a nivel mundial hace, además, que la autoridad pueda esperar a ver cómo está reaccionando la economía al aumento de la incertidumbre internacional. Esta decisión será el punto de inflexión de esta semana que en su segunda parte entrega datos que podrían relajar la tensión que ha mostrado el mercado en los últimos días: inflación en la Eurozona a la baja e importantes datos de empleo norteamericano. Se espera una desaceleración en la oferta de trabajos y que la tasa se mantenga en 3,8%. Lo anterior, daría cierto margen a la FED hasta la próxima reunión.
En materia de resultados corporativos esta semana los ojos estarán puestos en la compañía de la manzana: Apple. La principal pregunta que deberán sortear el reporte es si los consumidores siguen dispuestos a comprar iPhones de mil dólares en tiempos de “vacas flacas”. Apple subió la vara de los valores al anunciar el iPhone 15 Pro en septiembre y el mercado se pregunta si a este precio los nuevos teléfonos son atractivos.
Además de este informe, conoceremos los resultados de McDonald’s, Caterpillar, Qualcomm, Pfizer, Airbnb, Starbucks, entre otras. Hay especial atención en leer cómo han cambiado los hábitos de alimentación de las personas a medida que aumenta el consumo de medicamentos para controlar el apetito como Ozempic y Wegovy, indicados inicialmente para la diabetes. Walmart ya ha reconocido que las personas que usan estos fármacos están comprando menos unidades de golosinas y productos de aperitivos. Sin embargo, aún es muy pronto para hablar de una tendencia.
También puede leer: Qué llevó al Banco Central a bajar la tasa en 50 puntos hasta 9% (y suspender la compra de dólares)
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